Complacer a los niños en exceso tiene efectos negativos en su comportamiento y también puede afectar su salud mental, según expertas entrevistadas por Es Mental

Según la doctora Lourdes A. López Vega, ex vicepresidenta de la Asociación de Psicología Escolar en Puerto Rico, darle todo a los niños es lastimar su desarrollo. También hizo hincapié en la importancia de que los niños conozcan el valor del esfuerzo desde temprana edad.

 

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“El ser humano se tiene que frustrar para obtener un desarrollo adecuado”, estableció López Vega.

A su vez, la psicóloga Marta Rossy Fullana aseguró que concederles a los niños premios de manera deliberada es llevarle al menor un mensaje incorrecto y resaltar que uno puede obtener lo que quiere sin dificultad.

De manera similar, López Vega puntualizó que los niños perciben a la vida según la manera en la que se les es presentada. Consecuentemente, si desde temprana edad los padres le dan todo, al negarles un deseo, los menores no podrán entender la razón. 

“Si les das, das y das al niño, no va a tener la capacidad de entender que le diste algo porque hizo una acción positiva. Entonces criamos a hijos engreídos y con egos grandes”, describió López Vega.

Efectos de darle demás a los niños

La también educadora de disciplina positiva Rossy Fullana explicó que complacer en exceso puede resultar en futuros problemas de ansiedad o depresión en los menores.

De igual manera, la experta en bienestar emocional destacó que dar sin límites puede resultar en un joven agresivo o que no respete a la autoridad.

Por su parte, López Vega precisó que también puede implicar “perretas” y no entender que los padres disponen de recursos limitados.

“El promedio de la población del país vive de su cheque, y sin crear reglas claras, firmes y consistentes ellos (los niños) no van a entenderlo”, declaró López Vega al señalar cómo dar demás es criar a adultos desinformados.

López Vega comentó que darle a los niños tantas recompensas de manera inadecuada va a resultar en conductas inadaptativas.

Incluso dijo que dichos comportamientos negativos pudiesen obstaculizar o impedir las capacidades del niño para socializar o complicar sus relaciones interpersonales.

¿Cómo evitar tener un hijo consentido?

De acuerdo con López Vega, quien también es profesora de la Universidad Carlos Albizu, lo más importante es la madurez de los padres.

López Vega incluso remarcó que los encargados del menor deben de encargarse de entender en lo que consiste una crianza balanceada y libre de lo que es el maltrato.

“Hay algunos padres que no quieren o deciden no ser consistentes y balanceados durante la crianza por miedo a que sea maltrato”, especificó la experta en niñez temprana al detallar cómo la falta de estructura afecta al niño.

El Departamento de Educación (DE) de los Estados Unidos en su artículo titulado Cómo ayudar a su hijo durante los primeros años de la adolescencia detalló que para evitar los comportamientos que resultan del conceder demás se debe iniciar a otorgar la independencia en etapas, establecer límites que den a entender que la salud y la seguridad son prioridad, hablar de manera clara y precisa y fijar límites.

De manera similar, ambas expertas en salud mental coincidieron en sugerir que se deben establecer estructuras en el hogar y crear restricciones en términos de disciplina. No obstante, aclararon que no se debe recurrir a castigos extensos ni excesivos, sino que implementarlos conforme a la acción.

¿Cómo corregir comportamientos ya aprendidos?

De ser el caso que los menores ya tengan conductas establecidas como resultado de ser consentidos en exceso, el artículo redactado por el DE de los Estados Unidos estableció que es importante poder crear buena comunicación con el hijo.

Para poder abrir las puertas para un intercambio verbal entre el encargado y el hijo, el DE sugirió que se debe escuchar, reconocer que no existe una receta exacta y crear oportunidades para hablar.

Además, se deben hablar sobre sus diferencias, intentar no reaccionar de manera exagerada al escuchar la opinión o las anécdotas del menor y expresarse de manera amable.

El escrito sugirió, además, iniciar otorgándole al joven tareas para que aprenda sobre responsabilidad y que al negarle lo solicitado se les dé ejemplos concretos que expliquen su razón de ser.

Incluso, el DE denotó que se debe de demostrar respeto y recordar que no existe padre perfecto.

Por su parte, Rossy Fullana expresó que el propósito de abrir un canal de conversación es que puedan entender las consecuencias de su comportamiento y lo que se hizo mal.

Sin embargo, López Vega añadió que los padres también deben disculparse si entienden que actuaron de manera inadecuada o si los regañan de manera incorrecta o no pertinente, con el fin de que los niños entiendan que los adultos también se equivocan.

López Vega resaltó que cuando un padre reprende al hijo, el otro encargado no le puede quitar la autoridad. Igualmente, remarcó que cuando haya un desacuerdo entre padres respecto a los castigos, se debe de dialogar de manera privada y sin el menor.

López Vega también advirtió que recurrir a la medicación del menor debe de ser el último recurso y una decisión tomada luego de agotar todas las demás opciones.

“Como individuo uno quiere añadirle a la vida y crianza de sus hijos lo mejor de lo que vivimos como niños y añadirle cosas aprendidas”, concluyó López Vega.