La plataforma en línea Roblox, que permite que los usuarios creen sus propios juegos, ha enfrentado varias polémicas por poner en riesgo a niños y adolescentes. Por eso, la supervisión de los padres y la educación son claves para su seguridad, coincidieron expertos entrevistados por Es Mental.

El psicólogo Javier Méndez Lozada aseguró que el riesgo de Roblox no se limita únicamente a la presencia de personas con malas intenciones, sino a la forma en que los niños y adolescentes interactúan con la plataforma sin una preparación adecuada.

Incluso cuando no necesita internet, el hecho de que el niño lo juegue en un tiempo desmedido y sin supervisión ya representa un reto y un riesgo”, señaló.

Méndez explicó que Roblox es una plataforma particularmente amplia y compleja. 

“Múltiples creadores de videojuegos tienen allí sus propuestas y el niño o el adolescente puede entrar, crear perfiles y jugar”, dijo. 

Al ser un entorno en línea, “se crea el desafío de tener acceso a una serie de personas que no necesariamente sean personas con buenas intenciones”.

Además de los riesgos de socialización sin supervisión, la plataforma Roblox ha estado en el centro de múltiples polémicas y acciones legales a nivel internacional por su incapacidad de proteger a los menores. Estados como Tennessee y Kentucky en Estados Unidos han demandado a Roblox, acusando a la compañía de atraer a los niños a un “entorno peligroso” con actividad sexual y depredadores que se aprovechan de la falta de seguridad efectiva, y calificando la plataforma como un “sitio de elección para depredadores infantiles”.

En Argentina y Buenos Aires, las autoridades educativas han llegado a bloquear el acceso a Roblox en redes escolares tras reportes de grooming (cuando un adulto establece una relación con un menor con el objetivo de abusar sexualmente de éste) y preocupaciones de acoso, lo que ha encendido el debate sobre su uso en contextos institucionales. De hecho, organismos de salud y pediatras también han alertado sobre síntomas preocupantes asociados al uso de chats dentro de la plataforma, incluyendo ansiedad, cambios de humor y señalamientos de grooming o exposición a contenidos sexualizados, lo que ha llevado a recomendaciones de supervisión y diálogo familiar.

En otros países, además, se han anunciado bloqueos o evaluaciones incluso mayores, como en Irlanda, donde el gobierno plantea reformar leyes para regular estas plataformas por su diseño “adictivo” y los riesgos que implica para la seguridad infantil.

Sin embargo, el psiquiatra Dimas Tirado Morales, especialista en niños y adolescentes, advirtió que el debate sobre Roblox no debe centrarse únicamente en la plataforma, sino en el uso que los menores hacen de la tecnología en general. 

“Yo no diría que Roblox específicamente provoca ‘x’ o ‘y’ daño”, aclaró al establecer que toda tecnología presenta peligros, al igual que beneficios.

Según Tirado Morales, plataformas como Roblox pueden aportar al desarrollo psicológico y neurológico de niños y adolescentes si se utilizan de manera moderada. 

“Va a ayudarles muchísimo a desarrollar ciertas destrezas”, explicó. 

Sin embargo, enfatizó que esos beneficios no eliminan los peligros reales, especialmente cuando no hay supervisión adulta.

Riesgos de Roblox y cómo atenderlos de forma preventiva

Uno de los riesgos más alarmantes es la exposición a depredadores sexuales, según Tirado Morales. 

“Hay muchos niños y niñas que están expuestos, lamentablemente, a depredadores sexuales”, señaló. 

Por naturaleza, un depredador va a tratar de insertarse en espacios donde haya niños y niñas, para lograr acceso y confianza y llevarlos a hacer cosas que son ilegales y horribles, argumentó.

En este contexto, el psiquiatra subrayó que Roblox, por su carácter interactivo, facilita ese contacto.

Ellos tienen un personaje y se comunican con otras personas a través de mensajes, incluso a veces se llaman mientras están jugando”, sostuvo. 

Esa interacción constante hace que los menores puedan pasar horas conectados. 

Yo los tengo en la oficina que juegan Roblox por horas y horas”, afirmó, especialmente durante vacaciones o periodos en los que los padres están ocupados.

Incluso desde su experiencia personal como padre, Tirado Morales reconoció la dificultad de establecer límites. 

Para Tirado Morales, la clave está en la supervisión activa. 

“Es bien importante la supervisión, con quién ellos se están comunicando”, insistió. 

También, recalcó la educación temprana sobre límites corporales y privacidad. 

Hay que enseñarles que su cuerpo es su templo, que sus partes privadas no se comparten, ni conversaciones, ni fotos, ni videos con nadie”, subrayó.

“No es solamente sentarnos a mirar para ver que no esté haciendo nada malo”, añadió Méndez Lozada. 

“Es genuinamente estar ahí con ellos, hacer acto de presencia, jugar con ellos para ver de qué se trata el juego, qué es lo que es tan divertido”, sugirió. 

Para el psicólogo, acompañar a los hijos en los videojuegos debe verse con la misma naturalidad que acompañarlos a un parque o una cancha.

Otro elemento clave es el uso informado de los controles parentales, dijo Méndez Lozada. 

“Es bien necesario que papá, mamá o el adulto responsable se informe sobre cómo activar todos los controles necesarios”, recordó. 

Entre ellos, destacó la posibilidad de limitar o desactivar los chats cuando el menor no tiene la madurez suficiente para manejarlos de forma responsable.

La educación previa es indispensable antes de permitir el acceso, Méndez Lozada. 

“Antes de nosotros permitir el acceso tenemos que haberlos educado”, insistió. 

Las normas básicas que se enseñan fuera de Internet se aplican también en lo digital. El hecho de que sea un espacio virtual no quiere decir que tenemos acceso a hacer cosas que están prohibidas de manera presencial, recordó.

Méndez Lozada advirtió además sobre una característica propia del desarrollo adolescente. 

El adolescente va a creer que a él no le va a pasar”, opinó, aludiendo al llamado risky brain. Por eso, recomendó establecer límites claros y un sistema de confianza progresiva. “La confianza se va a aumentar en la medida que tú me sigas demostrando que haces un uso responsable”, destacó.

El error más común de los padres, según el psiquiatra, es la complacencia. 

“Confiamos en que está jugando con sus amiguitos y nunca nos pasa por la mente que alguien pueda hacer grooming”, alertó al decir que los niños no van a ver a esta persona como una amenaza.

Aunque reconoce que algunos padres optan por prohibir estas plataformas, Tirado Morales plantea una reflexión final. 

No podemos criar a nuestros hijos en una burbuja de cristal”, concluyó. 

Para él, más allá de limitar, lo más importante es darle las herramientas a nuestros hijos para que no caigan en los peligros mencionados.

Por su parte, Méndez Lozada enfatizó que la orientación debe adaptarse a la capacidad de comprensión, no solo a la edad. 

“Hay una edad cronológica, pero también una edad de madurez mental”, puntualizó. 

Se trata de explicar, pedir que el niño o adolescente repita lo entendido y plantear escenarios hipotéticos. De esta manera, uno como papá, mamá o encargado responsable sabe qué tanto comprendió y qué haría en una situación real.