El perfil demográfico del segmento de  mayor incidencia de suicidio en Puerto Rico varía año a año. En 2019 la tendencia apunta a que la mayoría de las personas que se han quitado la vida son de 85 años o más, según Aida Myrna Vélez, coordinadora educativa para la Comisión para la Prevención del Suicidio, adscrita al Departamento de Salud. 

El reporte “Estadísticas Preliminares de Casos de Suicidio en Puerto Rico Enero – Mayo 2019¨ indicó que el grupo mayor de 85 años representó una tasa de 4.76, la más alta en comparación a los demás grupos de edades. Esta fue seguida por el grupo de 35 a 39 años con una tasa de 4.33 y las personas de 40 a 44 años, con una tasa de 4.32. 

La psicóloga clínica y forense indicó que hay varias causales que pueden ocasionar dicho fenómeno. Entre estas figura que cada día existen más personas sobre 65 años en Puerto Rico. Esto ocurre al mismo tiempo que muchos adultos jóvenes han emigrado. El rostro poblacional del país en su mayoría es uno longevo. 

“Tenemos más viejos solos, muchos quienes viven en sus casas en las montañas. Ha aumentado la cantidad de personas en los hogares (de ancianos), pues sabemos que no necesariamente los hijos que trabajan pueden mantener a sus padres y abuelos. Los hogares están llenos”, comentó Vélez.

En contraste, el año 2018 reflejó que la mayoría de los suicidios ocurrieron en el grupo de 40 a 44 años. Este escenario, según la psicóloga apuntó a un grado significativo de desesperanza y desmotivación en edad productiva. El desempleo es un detonante en este renglón.  En el año 2017, personas entre los 55 y 59 años constituyeron el grupo con estadísticas mayores de suicidio. En esta etapa de la vida inciden muchos cambios que afectan y aumentan la fragilidad. 

“Tenemos la soledad, las edades en que comienzan las enfermedades físicas, los achaques, los diagnósticos médicos, la depresión por nuestro propio cerebro relacionada a la andropausia y menopausia, tenemos el síndrome del nido vacío, padres y madres cuyo hogar se vacía luego de que los hijos se van a estudiar o a vivir a otros lugares y no lo aceptan. Esto que hablamos refleja la variabilidad entre grupos de edad de año a año en la tendencia suicida”, explicó la perito. 

En lo que va de año 2019 se han reportado 85 muertes por suicidio, 15 menos en comparación al 2018 para este periodo. La tendencia predominante observada durante los últimos años es que el 87 por ciento de las personas que cometen suicidio son varones y 13 mujeres. El método generalizado es el ahorcamiento, seguido por armas de fuego, envenenamiento, quemaduras o inmolación, precipitación de estacionamientos, puentes y ahogamiento. 

De acuerdo con el informe estadístico, la región de Aguadilla, que incluye a Aguada, Aguadilla, Isabela, Moca y San Sebastián, y todos los municipios en el oeste y noroeste de la Isla, fue la que mostró una tasa de 4.35 de suicidios, la mayor en comparación a las demás regiones del Departamento de Salud.  

De 2000 a 2018, la Comisión para la Prevención del Suicidio registró un total de 5,264. El 2018 cerró con 245 muertes en todo el año. La tasa estimada de ocurrencia anual es de 301. 

Urge prestar atención especial a la juventud 

Según Vélez, los posibles comportamientos suicidas deben velarse sobre todo en la juventud. Los jóvenes están en una etapa de flaqueza e inseguridad relacionada a que están definiendo su identidad. El alto grado de exposición a información, ya sea vía las redes sociales, series televisivas o películas, plantea un reto en este particular. 

“Por ejemplo, en el caso de que yo como joven no me siento bien conmigo mismo y veo una serie como Thirteen Reasons Why, me puede agudizar mi debilidad y vulnerabilidad. Hemos visto en Puerto Rico que una vez ocurre un suicidio por precipitación, que alguien se tira de un puente, por ejemplo, de 30 a 60 días después, esto se repite y en el grupo de la juventud esto puede pasar”, precisó Vélez. 

Copian conductas y también pueden influenciarse por muñecos como “Momo”, que habló de los beneficios de suicidarse.  En el caso de la serie Thirteen Reasons Why, esta se basa en una novela del autor Jay Ausher en la que una joven comete suicidio tras ser víctima de bullying en su escuela superior. La joven detalló 13 razones que la motivaron a quitarse su vida en un audio diario que le refirió a una amiga dos semanas antes de morir. El “Momo Challenge” se volvió viral en redes y pedía a los niños y jóvenes que llevarán a cabo desafío, cuyo objetivo final es que acaben con su vida. 

“La inactividad es un factor que influye en el suicidio en jóvenes. Vemos que entre los meses de inactividad de mayo a agosto y en días feriados o de sábado a domingo se observan más suicidios entre jóvenes. También observamos que durante la noche es cuando las personas más se desesperan y buscan ayuda”¨, detalló Vélez. 

Durante el día de ayer el Departamento de Salud lanzó la campaña de prevención de suicidio con el lema “Elijo Vivir”. La misma incluirá anuncios de televisión, prensa, radio y redes sociales. Los mismos, presentarán testimoniales de puertorriqueños que eligen vivir cada día y seguir adelante. Esto, a pesar de haber enfrentado situaciones muy complejas. Uno de los testimonios de la campaña es el de Richmael Carrión, quien se reinventó y se convirtió en comerciante, después de perder su empleo en una multinacional, justo cuando su esposa estaba embarazada. 

De acuerdo con el portal webmd.com hay comportamientos que pueden advertir que una persona podría cometer suicidio. Entre estos figura que una persona converse sobre la muerte constantemente, que haga planes relacionados, que se aísle y que se muestre desesperado. También, la persona podría exhibir cambios en estados de ánimo, beber excesivamente, endrogarse y mostrar conductas de riesgo. 

De tener pensamientos que puedan atentar contra su vida, puede comunicarse con la Línea PAS, disponible 24 horas al día, los 7 días de la semana y libre de costo  a través del 1-800- 981-0023.