Los medicamentos más recetados en Puerto Rico son para la ansiedad y la depresión, seguidos por opiáceos para tratar dolor, según datos del programa de monitoreo Controlled Medication Prescription Drug Monitoring Program (PDMP) de la Administración de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA).

Este programa obliga a las farmacias a registrar el despacho de narcóticos recetados con el fin de identificar alertas de tráfico de medicamentos por parte de doctores y pacientes, uso desmedido de opiáceos y provee una base de datos actualizada para atender clínicamente la crisis de adicción que se vive en Puerto Rico.

Específicamente, el 64% de todos los medicamentos registrados son benzodiacepinas, medicamentos que generalmente se utilizan para la ansiedad y depresión porque son psicotrópicos, mientras que el 18.40% son opiáceos, asociados comúnmente para el tratamiento del dolor. En términos de medicamentos específicos, el más recetado es el clonazepam, una benzodiacepina que se utiliza para tratar convulsiones, desórdenes de pánico, entre otros; seguido por el tramadol, un opioide para tratar el dolor de moderado a severo. 

El PDMP creado en el 2018 cuenta con un registro aproximado de las 1,095 farmacias que existen en Puerto Rico, lo que representa el 68% de los registrados en el programa.  Sin embargo, ASSMCA busca seguir ampliando la red para fortalecerla con mayor información, por lo que se encuentra invitando a los médicos que ejercen en la isla, aunque no están obligados por ley, a que se suscriban al PDMP para que ofrezcan un servicio más completo a sus pacientes. Actualmente, el 28% de los registrados son médicos, número que la agencia desea aumentar.

“Este sistema permite rastrear la distribución de narcóticos en Puerto Rico, ayudar a la identificación de problemas de adicción, facilita una mejor toma de decisiones clínicas y ciertamente, al final, lo que logra es salvar vidas. Estos le permite a los médicos, por ejemplo, que aunque no están obligados por ley (a utilizarlo), tomar decisiones clínicas al momento porque pueden ver que otros medicamentos los pacientes han comprado por recetas de otras colegas médicos”, explicó Suzanne Roig, administradora de ASSMCA, agencia encargada de manejar el programa, en entrevista con Es Mental.

Cada mes la agencia recibe sobre 40 alertas de personas que son doctor shoppers, “personas que van a cinco médicos, a cinco farmacias en un periodo de tres meses con cinco recetas”, según la administradora.

En el PDMP, se conocen como red flags a los médicos que están recetando altas cantidades de narcóticos y a las farmacias que están dispensando unas cantidades exageradas de medicamentos.

Para estos casos, en lo que se identifica alguna acción ilegal, agencias de ley y orden tienen acceso al programa para poder llevar a cabo los debidos procesos judiciales. ASSMCA, por privacidad de la información que reciben, no refieren estos casos, pero sí la ley permite acceso a agencias como la Drug Enforcement Administration (DEA), Guardia Nacional de Puerto Rico, High Intensity Drug Trafficking program (HIDTA), entre otros, quienes junto a la agencia administradora componen el 4% de los registrados. 

“ASSMCA es una agencia de servicio directo, no es agencia de ley y orden, por lo tanto, nosotros, en una colaboración con las agencias de ley y orden estamos compartiendo la información de estos archivos para que ellos, según entiendan, ejecuten. Para que tengas una idea, la DEA ha eliminado dos licencias a médicos por información que se ha podido ver a través del sistema”, aseguró Roig.

Al momento, no se han cerrado farmacias por acciones ilegales identificadas gracias a los red flags del PDMP, pero hay algunas bajo investigación porque no están registrando todas las transacciones, tal como lo exige la ley 70 del 2017. EL PDMP, por otra parte, sirve como base de datos para reconocer los medicamentos más recetados en Puerto Rico. 

Se necesita colaboración para atender la crisis

Aunque se conoce que el programa PDMP surgió como parte de la ley 70 del 2017, ASSMCA ha seguido creando acuerdos con distintas agencias gubernamentales, organizaciones sin fines de lucro y otros para que la información sobre el consumo excesivo de medicamentos pueda estar lo más actualizada posible. 

“En Puerto Rico, aunque hay una historia de recogido de datos, no necesariamente los mismo están puestos donde tienen que estar, así que básicamente nosotros nos hemos dado a la tarea de comenzar a recoger información”, comentó Ciení Rodríguez, directora de State Targeted Response de ASSMCA, sobre el plan estratégico que estableció la agencia para trabajar la crisis de los opioides, durante su intervención en el Foro de Opioides, presentado por Universidad Central del Caribe en el Hotel Verdanza, en Isla Verde.

Según explicó la directora ante el grupo de médicos y expertos que trabajan con la crisis de opioides que existe en Puerto Rico, antes del 2015 no se tenían datos sobre las muertes por fentanilo, un opiáceo para tratar el dolor, así que ASSMCA solicitó al Negociado de Ciencias Forenses que comenzara a suministrarle información sobre las muertes relacionadas a sobredosis. 

“Entre esos números, el Instituto nos reportó (en 2015) 72 muertes por intoxicación, más 36 por intoxicaciones no específicas. Eso es específicamente muertes por opioides. En el 2016 se reportaron 58, más 21 que no sabíamos de qué eran. En el 2017, 45, más 33 no específicas. En el 2018, 13 muertes por intoxicación de opioides, más 3 intoxicaciones no específicas. Esta reducción concuerda un poco cuando vemos que, en el 2017, el Negociado de Emergencias Médicas reportó 612 intervenciones por intoxicación, en el 2018, 598, una reducción leve, mínima, y en el 2019, hasta marzo, se han registrado 96 casos, que son 48 casos menos cuando lo comparamos con las estadísticas del año anterior. ¿Nosotros estamos conformes con estas estadísticas? No, nosotros creemos que todavía queda mucho por hacer para comenzar a validar estos datos”, sostuvo Rodríguez.

A pesar de que ya se cuenta con una base de datos más concreta, la directora indicó que aún hay muchas muertes que no se están relacionando con intoxicaciones, por lo que se debe continuar creando canales de colaboración entre las agencias. Por ejemplo, mencionó que en 2017 el gobernador Ricardo Rosselló firmó la orden ejecutiva 043 para que exista una tendencia colaborativa en el Gobierno y así evitar el proceso burocrático para poder compartir información.

“Esto es tiempo que se requiere para salvar una vida. Esto es de vida o muerte”, dijo la directora.

Junto a este programa, ASSMCA trabaja con campañas de prevención contra los opioides para que las personas creen conciencia sobre el uso desmedido de medicamentos controlados. Dado a que no pueden hacer una campaña mencionando algún medicamento en específico, ya que se estarían exponiendo a demandas, ofrecen charlas educativas en las que explican que son los opioides y cuáles son los más que se utilizan.

Si algún médico, aunque no está obligado por ley, interesa suscribirse al programa puede comunicarse con ASSMCA al 787-763-7575, ext. 1840 o puede escribir a pdmp@assmca.pr.gov. Por el momento, el programa es gratuito. Más adelante se compartirá información sobre el costo de suscripción para los que deseen continuar utilizándolo a favor de sus pacientes.