Las personas asexuales tienen un desinterés por la interacción sexual. El interés puede ser mínimo, se puede manifestar en situaciones específicas o ser nulo. No necesariamente implica que la persona no tenga relaciones sexuales con la pareja, explicó la psicóloga clínica Cynthia Figueroa González.

Esta es una comunidad limitada dentro de la sociedad. Sin embargo, las falacias sobre sus realidades son infinitas y dignas de discusión. De hecho, según un estudio de William’s Institute, un 1.7% de la población se identifica como asexual

El estudio también encontró que los asexuales tienen más probabilidades de ser mujeres o género no binario, mujeres asignadas al nacer y más jóvenes, en comparación con las lesbianas no sexuales, los hombres homosexuales y los adultos bisexuales.

Por este motivo, Es Mental entrevistó a dos expertos de las ciencias de la conducta para hablar en profundidad sobre los mitos y realidades sobre las personas asexuales. 

El trabajador social clínico Jonathan Meier comenzó explicando que la asexualidad es una orientación sexual avalada, reconocida y legitimada por la comunidad científica. 

No es un desorden ni una deficiencia. No es algo que tiene que ser curado ni que tenga que cambiar a través del tiempo. Tampoco es una fase ni algo que se puede curar, es una orientación sexual válida, subrayó Meier. 

Procedió explicando uno de los mitos principales: asociar la asexualidad con el celibato. El experto comentó que se entiende que la asexualidad es una orientación sexual que consiste en una persona que no siente atracción sexual a los demás y está bastante asociado al celibato. Esto es un mito. El celibato es una decisión, la asexualidad no

Indicó que hay una amplia gama de experiencias entre las personas asexuales: atracción romántica, heterosexual, bisexual o homoromántico, arrománticos, entre otras diversidades. Las personas asexuales pueden gozar de la intimidad. De hecho, muchas de estas experimentan intimidad no sexuales, como la intimidad emocional, el cariño y otros tipos de intimidad física que no implican un acto sexual. 

Cómo las personas asexuales manifiestan su interés

En consonancia con Meier, Figueroa González añadió que estas personas pueden incurrir en relaciones sexuales como consecuencia de acuerdos o porque si se presenta la voluntad por hacerlo. Sin embargo, el acto sexual no suele ser su vía principal para mostrar amor o afecto. Estas personas manifiestan su interés por sus parejas a través de otras formas emocionales, románticas, intelectuales, entre otras. Incluso pueden ser homosexuales, bisexuales, heterosexuales, entre otras identidades. 

Otro mito que mencionó Meier es que las personas asexuales no pueden tener relaciones amorosas ni románticas. El hecho o el elemento que falta es la atracción sexual. No es que no tienen la capacidad de amar ni formar lazos románticos. 

Una de las dificultades principales para estas personas es establecer una relación romántica con otras. “Nos emparejamos, por regla general, por elementos comunes o cosas por las cuales nos identificamos. La asexualidad no es la orientación sexual que más predomina en la sociedad, así que lograr empatar con otra persona asexual es difícil”, destacó Meier al describir la experiencia como una lotería. 

Según Meier, pueden sentir atracción por una persona que no es asexual. El detalle es que cuando se pide intimidad sexual puede haber una disparidad. Aquí se pueden desarrollar los problemas de pareja. No todo el mundo entiende la asexualidad ni busca a parejas asexuales, lo que puede llevar a separaciones, problemas de confianza, infidelidades y otras complicaciones por falta de compatibilidad o entendimiento sobre la situación. 

No necesariamente estas personas no tienen la capacidad de tener relaciones de pareja, agregó Figueroa González. Puntualizó que se manifiesta su amor de otras formas que son igual de válidas e importantes que la relación sexual. En esta línea, señaló la idea de que si no tienen interés en la sexualidad no pueden tener una relación saludable como otro de los mitos.

Estas falacias afectan a la comunidad asexual al crear un estigma hacia ellas. Por este motivo, hay muchas personas que no expresan ser asexuales por miedo a falta de aceptación o a ser objeto de cuestionamiento, juicio o críticas, comentó Figueroa González. 

Cada vez se educa más sobre este tipo de orientación sexual, pero la sociedad sigue señalando y prejuiciando a lo que sale de la heteronormativa, dijo Meier. Es necesario seguir orientando y educando a la sociedad sobre la diversidad y la tolerancia hacia ella.

“Partimos de la idea de que la sociedad siempre ha sentido la licencia de que lo que sale de la heteronormatividad tiene que pedir permiso o necesita la autorización de la sociedad para poder existir”, se lamentó Meier.

Hizo un llamado a la comunidad y los lectores a que las personas entiendan que el hecho de que no sea común no quiere decir que está mal. 

Estas personas no esperan la autorización, sino que el respeto y que no se le transgredan sus derechos, concluyó.