¿Qué es lo primero que usted piensa cuando se habla de amor romántico? Si a su mente llegaron imágenes de una pareja viviendo su anhelado “final feliz”, se debe a que la mayoría de las personas han crecido con el típico referente de amor de pareja que consumen en películas y medios de comunicación, en el cual no faltan príncipes azules y damas que necesitan ser salvadas. 

Es precisamente esta construcción social la que ha provocado que muchos sean los personajes de sus propias historias de codependencia, humillación y maltrato de pareja, según la psicoterapeuta, Naylú Martínez, directora de la plataforma Mentes Saludables y especialista en psicoterapia y terapia de parejas. 

Según la doctora, en nombre “del amor” se ha llegado a normalizar conductas violentas, que pueden tener diversas repercusiones emocionales en una persona y hacerle sentir invisibilizada, cansada y sin salida, por lo que la solución es comenzar a deconstruir la idea mitificada de lo que es el amor. 

En actualidad existen diferentes mitos referentes al amor, como lo es, y con motivo a la llegada del día de San Valentín, la creencia de que el amor se celebra exclusivamente este día o que si no se recibe un regalo, la pareja no le quiere verdaderamente

“El amor es la expresión afectiva dentro de la relación de pareja o amistad. ¿De qué te sirve dar un regalo en febrero, si el resto del año eres irrespetuoso, no estás presente y tratas de forma abusiva a tus seres queridos?’’, sostuvo.  

No obstante, otra creencia popular y cargada de ideas erróneas es que el amor romántico es “la fórmula perfecta para ser felices” o que se logra la felicidad a través de una relación de pareja, matrimonio o cuando se halla la famosa media naranja

“La felicidad es una decisión personal que podemos tomar en cualquier momento de nuestra vida y nunca se debe depender de lo externo. Como adultos, somos responsables de nuestra propia felicidad, por lo tanto, no podemos responsabilizar a otra persona de lo que nos corresponde conquistar por nosotros mismos. Lo que sí podemos hacer es contribuir a la felicidad de la persona que amamos”, señaló. 

Otro mito recae en el hecho de pensar que “el amor lo aguanta todo”, incluyendo la violencia

“Cuando una persona es noble, es ingenua y puede pensar que por amor debe permitir el abuso y soportar agresiones, humillaciones y maltratos. Esto es un mito, porque el amor no hace nada indebido. El amor se disculpa cuando ha lastimado y procura no volverlo a lastimar. Cuando hay abuso y agresión, ya no es amor”, dijo.

A esto también se suma el creer que “si no me cela, no me ama” y que puede traer consigo conductas negativas. 

Mencionó, de igual forma, que derribar el pensamiento de que el amor puede llenar vacíos emocionales, ya que “buscar sentirnos plenos y completos, a partir de una relación romántica, es imposible”.

“Siempre vamos a encontrar que la otra persona tiene una forma diferente, a la nuestra, de interpretar las cosas y sobre todo de expresar amor. Por lo tanto, nadie puede llenar nuestros vacíos emocionales plenamente. La misión de encontrarnos con nosotros mismos, y la de sentirnos plenos emocionalmente, es una tarea personal”, aseguró. 

Finalmente, apuntó a que también es un mito entender que el amor no implica compromiso

“Es imposible construir una relación importante sin el debido compromiso. El amor, al igual que todos los proyectos de negocios o personales, pasan por crisis, dudas, temores y desilusiones. Si dejamos que sea la emoción de estar enamorados lo que conduzca el amor, en la primera crisis la relación fracasará, por eso es un mito creer que el amor crece sin compromisos”, subrayó.

Amor: ¿emoción o impulso?

De acuerdo con el artículo Love Is Not an Emotion del profesor español de psicobiología Enrique Burunat, y que hoy forma parte entre las publicaciones de investigación científica a nivel mundial, el amor no es una emoción, como socialmente se ha entendido. Más bien se trata de un impulso fisiológico, que carga características impulsivas y motivacionales parecidas al abuso de drogas.

Y ante la falta de estudios psicológicos concretos, podría ser responsable de “causar muchas muertes y sufrimientos, incluidos divorcios, suicidios y el asesinato de mujeres por parte de sus parejas o exparejas”, según lo investigado por Burunat. 

“La investigación en muchos laboratorios y centros de investigación de todo el mundo muestra claramente que el amor (el amor materno y el amor romántico son formas diferentes del mismo amor) es una motivación fisiológica como el hambre, la sed, el sueño o el sexo y no una emoción o sentimiento con el que se ama, generalmente confundido”, destaca.

Finalmente, concluye que las consecuencias “mortales” solo podrían corregirse -gradualmente- a través de “una posición clara en la comunidad científica que reconozca que el amor es una motivación fisiológica como el hambre, la sed, el sueño y el deseo sexual. Los académicos pueden ayudar a activistas y políticos a reducir la violencia contra las mujeres”.

Por su parte, Martínez agregó que los mitos pueden demolerse desde espacios como los medios de comunicación, el hogar y la escuela, con información correcta y con verdades que levanten banderas rojas sobre prácticas que nada tienen que ver con el amor romántico. 

Recomendó fomentar la buena comunicación y la sinceridad, respetar los espacios de individualidad, evitar la violencia, así como la infidelidad como dinámica para afrontar crisis de pareja y por el contrario, promover la autoeducación emocional con libros, talleres y conferencias en las que se enseñe sobre el buen amor.