Desde abusos psicológicos hasta la muerte, los 9,914 referidos sobre posibles casos de maltrato infantil, revelados recientemente por el Departamento de la Familia, representan riesgos para el bienestar de miles de niños y niñas en el País.

La secretaria designada del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, explicó, en entrevista con Es Mental, que la suma de 9,914 referidos se divide en 3,501 casos que no han iniciado un proceso de investigación y 6,413 casos bajo investigación.

Roig Fuentes añadió que el Departamento recibe cerca de 700 llamadas semanales, de las cuales un promedio de 60% se convierten en referidos. Luego de la llamada, los casos pasan por un proceso de evaluación para determinar riesgos y asignar prioridad a los referidos, dependiendo el peligro.

Toda cifra que se relacione con referidos de situaciones de riesgo, en cualquiera de las modalidades, siempre va a ser alarmante”, agregó.

Marcos Santana Andújar, presidente de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico, señaló que la cifra de maltrato de menores ha disminuido por la baja en natalidad, porque “si hay menos niños, hay menos referidos”.

Por otra parte, la doctora Alice Pérez Fernández, presidenta del Comité de Promoción de Desarrollo Integral de la Niñez de la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR), en entrevista, alertó que no atender con prontitud los casos de maltrato contra menores pone en riesgo la vida y la salud integral de los niños y niñas maltratados.

“Tenemos varias crisis corriendo a la misma vez. Tenemos las que ocurren por cuestión de la naturaleza, como fue María, los terremotos, la pandemia; que ponen en una situación de vulnerabilidad a los niños y a las niñas, porque obviamente, si estos niños están en un hogar maltratante durante estos procesos, están con sus maltratantes en la casa. Sabemos que los estresores sociales hacen que los cuidadores también puedan desplazar ese estrés y esa agresividad en contra de los menores”, aseguró Pérez Fernández.

Donde hay negligencia, por ejemplo, hay, por lo general, maltrato físico, maltrato psicológico; y merecen de una investigación profunda, adecuada que permita que estos menores puedan ser identificados adecuadamente para que se les pueda dar el servicio y el tratamiento también que necesitan”, sostuvo.

Pérez Fernández denunció que el Departamento de la Familia ha reducido la cantidad de trabajadores sociales y, como consecuencia, la carga para evaluar casos es más alta, por lo que es difícil resolverlos en un tiempo razonable. De igual forma, señaló a la Ley 7 de 2009 como responsable de la reducción de empleados que atendían casos de maltrato en el departamento.

El Presidente de la Red por los Derechos de la Niñez apuntó a una falta de recursos general en el Departamento. “Si tú tienes que investigar, pero no hay vehículos disponibles o no hay personal de apoyo, no hay choferes, eso se mezcla y todos esos ingredientes hacen una bomba de tiempo que no le hace bien al servicio”, añadió.

La designada Secretaria del Departamento de la Familia alegó que: “El asunto de la falta de personal, es un asunto histórico. Desde el 1969 que se creó el Departamento de Servicios Sociales, ha tenido ese problema, pero eso no puede ser una razón para que no se investiguen los casos. Ciertamente implica unos esfuerzos adicionales”.

“Ciertamente implica la contratación de entes externos que aporten a atender eso (los casos de maltrato) y no sobrecargar al personal que trabaja de forma directa en el departamento y también fortalecer algunas de las iniciativas que habíamos generado, como la reasignación de estas compañías externas de trabajadores sociales. (…) Así que, continuamos con las iniciativas que ya la secretaria Rodríguez Troche había iniciado y las hemos fortalecido con nuevas iniciativas.”, añadió Roig Fuertes.

Secuelas del maltrato infantil

Algunas de las secuelas que experimentan los menores maltratados pueden ser problemas de autoestima, ansiedad, depresión, intentos suicidas, usos problemáticos de sustancias controladas y alcohol, la réplica del maltrato que experimentan mediante el “bullying”, entre otros, aseguró la Presidenta del Comité de Promoción de Desarrollo Integral de la Niñez.

Con el pasar del tiempo, el maltrato en la niñez puede tener implicaciones en la vida adulta de las víctimas. Adultos inseguros, retraídos socialmente, con uso problemático de sustancias, con problemas de salud mental e incluso maltratantes, pueden ser algunos de los reflejos de una niñez maltratada, anticipó Pérez Fernández.

“Se someten a situaciones de maltrato cuando entran a sus relaciones de pareja, a sus relaciones de familia, continúan el patrón de maltrato”, explicó.

“En Puerto Rico tenemos una crisis de salud mental que tenemos que trabajar. Mientras tengamos esa crisis de salud mental, vamos a seguir viendo el número creciendo de los distintos tipos de violencia, incluyendo el maltrato de menores. Para que un país se pueda desarrollar, una de las partes más importantes es velar por el desarrollo integral de la niñez porque al final del día, es la sociedad del mañana, pero esa sociedad comienza hoy”, puntualizó Pérez Fernández.