¿Quiénes somos la Generación del Sándwich?  Este grupo representa un segmento significativo de nuestra sociedad.  La integran hombres y mujeres del grupo demográfico de “40 a 60 años”. Ni jovencitos ni viejos. Somos parte de la fuerza laboral activa con una agenda personal y profesional sumamente intensa y cargada. En nosotros se conjugan múltiples roles, satisfactorios por demás, pero al mismo tiempo, estresantes de por sí. Un empleo que nos drena la energía vital, el tiempo y la vida. A cambio se recibe una gran satisfacción de sentirnos útiles y la bendición de tener en qué emplear el tiempo a nuestra disposición. 

Pero este no es el único rol que desempeñamos. Nos enfrentamos con la lucha silenciosa de mantener una “calidad de vida” con nuestra pareja, cualquiera que sea. Nos sentimos como malabaristas manteniendo en el aire las opciones de aceptar la vida acompañados o vivir en la más absoluta soledad física y psicológica. 

Luego, viene el excitante rol de madre y padre, sobre todo si ambas funciones se juntan en una sola persona. A esto se le añade el barajear unos ingresos que se encogen cada día más ante un costo de vida galopante, y una diversidad de impuestos sofocantes, sin la esperanza de cualificar ni para la reforma de salud ni para los cupones. ¡¡¡Porque trabajamos y ganamos “suficiente!!!”.

El entorno comunitario, gubernamental y económico tampoco es nada esperanzador. Cada día se torna más confuso y caótico.

¿Tiempo a solas? ¡Una quimera!

Como si todo esto fuese poco, somos responsables de nuestros padres, que van envejeciendo día a día, quizás viviendo solos, con enfermedades que le van comiendo poco a poco la imagen de lo que fueron ante nosotros cuando crecíamos. La satisfacción de cumplir con el deber moral y legal de velar por la calidad de vida de nuestros padres se entremezcla con el sentido de culpa de querer disfrutar la juventud que aún nos queda, no es fácil de sobrellevar. 

Debemos cumplir con todos, sonreír y ser feliz.

Somos también parte de esa generación que decidió no tener hijos, ni pareja, o tal vez vivir en una esfera no tradicional, retando al tiempo, a lo que se supone sea “normal”. Pero al paso de este, comienzas a preguntarte:” ¿Quién cuidará de mi cuando esté viejo y solo? O ¿Quién cuidará de ambos, si no tenemos ni sobrinos ni nadie que pueda velar de nosotros?”

La realidad económica de la Generación del Sándwich

Esta es una muestra de la Generación del Sándwich, la de la edad media, que sostiene a la isla de Puerto Rico, ya que es la que integra el 80% de la fuerza laboral activa. Muchas, son muchas… las presiones sobre este sector poblacional. 

La realidad es que las opciones de respiro y ayudas institucionales son bien escasas para este sector poblacional. No existe la mano extendida que mitigue las ansiedades que provoca esta multiplicidad de roles, a un mismo son. Lo cierto es que las ayudas comunitarias y gubernamentales existentes van dirigidas a niños huérfanos, adolescentes, adictos a substancias, mujeres embarazadas, ancianos y otros grupos desprovistos de recursos. Sin embargo, poco existe en términos de paliativos y apoyo para esta “Generación del Sándwich”, que no cualifica para ningún servicio de respiro sico-social y mucho menos económico.

Sin embargo, hay un grupo de profesionales que estamos sumamente conscientes de estas realidades y nos hemos dado a la tarea de activar una centrifuga de alternativas que se irán materializándose poco a poco e insertándose en nuestro círculo comunitario.

La autora es Psicóloga Industrial y Especialista en Gerontología. Sobre 20 años en la práctica de la psico-gerontología.

Pronto en taller “Nosotros los del Sándwich”  Para más información: psicologaadapadrogonzalez@gmail.com // o dejar mensaje en el 787-690-1660.