Ante el aumento en casos de alzhéimer y de otras demencias en Puerto Rico, el Departamento de Salud trabaja en un nuevo plan estratégico para abordar estas condiciones de forma integral.

Este plan, que se espera sea presentado en septiembre, no solo busca mejorar la atención médica, sino también promover la prevención desde edades tempranas, fortalecer el apoyo a cuidadores y garantizar que los servicios lleguen a todas las comunidades del país. 

“Por primera vez, Puerto Rico cuenta con una coalición amplia que integra distintos sectores para abordar la enfermedad del Alzheimer de manera integral, con un enfoque en prevención, diagnóstico temprano, apoyo a cuidadores y colaboración comunitaria”, informó Elba González, coordinadora del programa BOLD en el Centro para la Coordinación de Servicios de la Enfermedad de Alzheimer del Departamento de Salud (DS) de Puerto Rico.

Según González y Marianne Cartagena, gerente del Centro para la Coordinación de Servicios a Personas Afectadas con la Enfermedad de Alzheimer en el DS, esta iniciativa representa un paso histórico para el manejo integral de estas condiciones en Puerto Rico, integrando esfuerzos gubernamentales y comunitarios para ofrecer una atención más eficiente y sostenible.

El proyecto, impulsado por una subvención federal de los CDC, buscará fortalecer los servicios existentes y expandir la atención en comunidades vulnerables, evitando la centralización de recursos. Además, crea una coalición con más de 40 organizaciones gubernamentales y comunitarias para asegurar una respuesta coordinada y sostenible.

Las prioridades del plan

Entre las prioridades están la promoción de la salud cerebral a lo largo de la vida, la reducción de riesgos, y la mejora en la recopilación de datos para una mejor planificación y evaluación de las intervenciones. Este esfuerzo responde a la creciente necesidad en Puerto Rico ante el envejecimiento poblacional y la alta incidencia de demencias en la Isla.

 “Puerto Rico entra a ser parte de este grupo de territorios subvencionados mediante una propuesta competitiva”, comentó González.

El plan no solo aborda el alzhéimer, sino también otras demencias relacionadas, reconociendo su prevalencia tanto en la isla como en Estados Unidos, explicó.

La experta subrayó que el elemento distintivo del plan es su enfoque en la prevención a través de la iniciativa “Cerebro Sano” (Healthy Brain Initiative), que busca promover la salud cerebral desde la niñez hasta la adultez mayor.

“El plan responde a mirar las demencias no solo cuando ya están presentes, sino desde la prevención y cómo a través del desarrollo humano se pueden implementar mecanismos para proteger un cerebro sano”, explicó González.

Este plan estratégico se estructura en cuatro áreas principales: detección y diagnóstico temprano, reducción del riesgo, prevención de hospitalizaciones evitables y apoyo a los cuidadores. Sobre este último punto, González subrayó la importancia de cuidar al cuidador mismo.

“No tan solo brindarle herramientas para que cuide, sino para que cuide de sí mismo como un ente igual de importante”, afirmó.

Por su parte, Cartagena añadió que el plan estratégico busca no solo fortalecer servicios existentes, sino también identificar las regiones donde se necesitan nuevos servicios.

“No queremos que la atención esté centralizada, sino que llegue a todas las áreas geográficas de Puerto Rico”, explicó.

Cartagena resaltó que el plan incluye un fuerte componente educativo.

“Este componente es esencial para que Puerto Rico se convierta en un país de conocimiento, empatía y solidaridad con las familias que manejan el alzhéimer u otras demencias”, afirmó al tiempo que explicó que la educación busca que la sociedad entera pueda ser un ente de apoyo y cambio, mejorando la calidad de vida y el bienestar de estas personas.

Respecto a la situación previa, Cartagena opinó que, aunque existía un plan de acción vigente entre 2015 y 2025, los recursos eran limitados.

“El Centro de Alzheimer existía por mandato de ley desde 1998, pero no recibió asignación de fondos estatal hasta 2022”, comentó.

Según indicó, esto limitaba el alcance y la capacidad operativa del Centro, que no contaba con personal a tiempo completo. Ahora, desde 2023, con un equipo dedicado, se ha podido desarrollar el plan estratégico y múltiples iniciativas educativas y de apoyo a cuidadores, familias y profesionales, señaló la doctora.

En cuanto al manejo de datos, Cartagena expresó que el plan fortalece el registro de personas diagnosticadas con alzhéimer.

“Contamos con la colaboración del Comisionado de Seguros, lo que permite robustecer la base de datos Interpaz con información validada por las aseguradoras”, dijo.

Agregó que esto es clave para conocer con precisión el alcance de la enfermedad y ajustar las intervenciones basadas en evidencia científica y datos locales.

Esta coalición incluye personal capacitado y entidades gubernamentales y comunitarias que aportan no solo información sino acciones concretas para sus comunidades, indicó Gonzalez.

“A veces pensamos en necesidades que no reflejan la realidad comunitaria, y la coalición ayuda a cerrar esa brecha para que las intervenciones sean viables y sostenibles”, agregó.

González destacó que la unión con Alzheimer y otras demencias de Puerto Rico (CATPR) es fundamental en este esfuerzo. Sobre la colaboración entre agencias, afirmó que el Departamento de Salud mantiene comunicación directa con el Departamento de la Familia y otras entidades. Aunque cada agencia tiene responsabilidades particulares, ambas colaboran activamente en el desarrollo del plan.

“No ha habido interrupción ni cancelación de colaboraciones, ambas agencias participan y aportan en los distintos procesos”, señaló.

Asimismo, sobre la colaboración institucional, Cartagena reafirmó que el Departamento de Salud y el Departamento de la Familia mantienen una relación estrecha y colaborativa.

“Ambas agencias trabajan conjuntamente en iniciativas como el plan decenal de envejecimiento saludable y otros proyectos que benefician a la población adulta mayor y con alzhéimer”, sostuvo.

Para Cartagena, el valor del plan está en su carácter integral y colaborativo.

“No es solo un plan para el presente, sino una estrategia sostenible que busca mejorar la salud cerebral de toda la población a largo plazo”, concluyó.