No es cantidad, sino la calidad de los alimentos con lo que las personas con ortorexia se obsesionan, causando a largo plazo problemas nutricionales, en su vida social y psicológicamente.

“La ortorexia u ortorexia nerviosa es un trastorno alimentario que implica una obsesión por la alimentación saludable. Al compararlo con otros trastornos alimentarios, la ortorexia gira principalmente en torno a la calidad de los alimentos, no a la cantidad. Por ejemplo, al contrario de una persona que padece de anorexia o bulimia, las personas con ortorexia quizás perder peso no sea parte de su enfoque”, explicó el licenciado Joel Ocasio, especialista en nutrición. 

Por su parte, la nutricionista Carla de la Torre, explicó a Es Mental que este es un término bastante reciente y fue conocido aproximadamente entre el 1998 al 2000.

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“El término viene del griego “orto”, que significa de todo lo que es recto, lo que es justo, y entonces, el término de “orexia”, que viene de la dependencia”, agregó. 

Causas y signos 

“La investigación sobre las causas precisas de la ortorexia son escasas, pero todo puede iniciar con alguien comenzando una dieta y de momento con el tiempo esto se va convirtiendo en algo más obsesivo”, mencionó Ocasio. 

Las personas con ortorexia evitan de forma obsesiva los alimentos que contienen o pueden tener algún tipo de colorante, grasas poco saludables o con contenidos excesivos de azúcar y sal. 

La nutricionista de la Torre expusó que se ve una preocupación obsesiva enque los alimentos sean de agricultura ecológica, que no tengan transgénicos o sustancias artificiales.

Además, se puede mezclar también con el tema de estilos de alimentación como, por ejemplo; veganos y  macrobióticos.

 Añadió ciertos síntomas claves que identifican a estas personas: 

  • Dedicar mucho tiempo a pensar en su dieta sana.
  • Preocuparse más por la calidad de los alimentos, que por el placer de consumirlos.
  • Sentimientos de culpabilidad cuando no se cumple con las convicciones dietéticas.
  • Planificación excesiva de lo que comerá mañana.
  • Aislamiento social 

Asimismo, ambos profesionales concordaron en que tienen una fijación extrema con la «pureza» de sus alimentos, es decir por comer lo más puro posible. 

Susana González, coach en psicología de alimentación, expuso que ha trabajado con clientes que experimentan, sienten o piensan que la única forma de comer saludable es restringiendo cierto tipo de alimentos, por lo que experimentan un miedo paralizante, culpabilidad y vergüenza. 

“Han dejado de comer socialmente o con sus familiares”, añadió en cuanto a este tipo de individuos que solo desean alimentos preparados por ellos mismos.

Según el  artículo Ortorexia o la obsesión por la dieta saludable, las personas con ortorexia son meticulosas, ordenadas, con una exagerada necesidad de autocuidado y protección. 

Personas que tengan razones espirituales y  que quieran comer cierto tipo de alimentos, se añaden a todos los factores anteriormente mencionados. 

“Entre las razones que pueden conducir a la ortorexia están la obsesión por buscar una mejor salud, el miedo a ser envenenado por la industria alimentaria y sus aditivos”, agregó la especialista en nutrición.

Repercusiones 

La ortorexia avanzada pone en riesgo la salud y puede causar  hiponatremia (niveles bajos en sodio), acidosis metabólica (cuando el cuerpo produce demasiado ácido) y también pancitopenia (que la persona puede desarrollar bajos niveles de glóbulos rojos, blancos y plaquetas), según la expone la página Cuídate Plus

Físicamente, como cualquier restricción dietaria, la persona puede desarrollar problemas de desnutrición, anemias, hipervitaminosis o en su defecto hipovitaminosis, carencias de oligoelementos, hipotensión y osteoporosis, según de la Torre. 

Ocasio advirtió que las consecuencias de la ortorexia pueden ser tan graves como las de otros trastornos alimentarios. 

“Si la persona no es tratada a tiempo, esto pudiera llegar a provocar daños irreversibles a la salud. Estos efectos pueden verse a nivel físico, psicológico y social”, añadió. 

Ejemplos de las posibles complicaciones son:

  • Trastornos Alimentarios
  • Tendencias Obsesivo-Compulsivas Y De Perfeccionismo
  • Alta Ansiedad
  • Necesidad De Control

De la misma manera, afecta la vida social, pues las personas con este trastorno se aíslan de participar en lo que es la cultura gastronómica, según explicó de la Torre. 

De acuerdo con la especialista, a nivel social y psicológico tiene repercusiones en la calidad de vida de la persona y sus relaciones, ya que la persona se limita a disfrutar de muchas comidas. 

Por ejemplo, la coach de alimentación, añadió que una alerta roja es cuando sus hábitos de salud se interponen en el camino a una conexión con sus familiares y amigos.

“Reeducación alimentaria”

Las personas que viven con ortorexia son autodidactas en cuanto a la orientación y otras cosas de hábitos. La nutricionista recomienda saber buscar la información y que esté basada en la ciencia. 

Así que, los especialistas en psicología y nutrición van de la mano en este tema. 

González por su parte, recomendó tres principios básicos para trabajar con la ortorexia: olvidarse de dietas, nutrición con alimentos y espiritualmente y reducir el estrés del día a día.

Además, añadió que busque ayuda de un psicólogo o psiquiatra en caso de que sea muy preocupante la obsesión por comer saludable y no lo pueda manejar. 

“Debe ser tratado por un equipo interdisciplinario y desde una orientación psicológica preferentemente cognitivo conductual”, mencionó de la Torre. 

Partiendo del modelo de que los pensamientos son la base de nuestras emociones y conductas la nutricionista explicó que se deberá intervenir en las creencias o en los esquemas cognitivos, para lograr reducir el malestar y las conductas disfuncionales. 

“Desde este modelo los objetivos son modificar aquellos pensamientos y conductas que están manteniendo la ortorexia y así eliminar las consecuencias negativas que este trastorno tiene para la vida de la persona, tanto a nivel físico como emocional y social”, agregó. 

Por otro lado, el nutricionista Joel Ocasio mencionó que el primer paso para ayudar y tratar a estos pacientes es que la persona acepte y reconozca los efectos negativos que esto puede tener en su salud. 

“Una vez que una persona es capaz de reconocer estos efectos negativos, se recomienda que busque la ayuda de un equipo multidisciplinario que incluya un médico, un psicólogo y un dietista”, sintetizó.