Hospitales y consultorios médicos han comenzado a recibir pacientes con trastornos de ansiedad durante la pandemia que han confundido sus síntomas de hiperventilación con los problemas de respiración que, por lo general, ocasiona el COVID-19.

Pese a que esta confusión no es común entre los pacientes, cada día se observa con mayor frecuencia, de acuerdo a expertos entrevistados por Es Mental.

La directora del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Karen G. Martínez, mencionó que esta confusión podría incrementar porque se han encontrado otros síntomas relacionados al virus que también son ocasionados por los trastornos de ansiedad. Entre ellos se encuentran los problemas gastrointestinales y una falsa percepción de fiebre.

Sin embargo, la razón por la que esta confusión ha ocurrido en la Isla es porque la ansiedad de los puertorriqueños tiende a reflejarse de manera física, acotó la psiquiatra.  

“Mientras seguimos conociendo más del COVID-19, vemos cómo puede ser más posible que se confunda con ansiedad”, esbozó.

La también integrante del Comité Asesor en Salud de La Fortaleza que se creó para asesorar al Gobierno sobre el manejo de la pandemia, mencionó que esta confusión se había comenzado a observar en Europa cuando recién comenzó la pandemia. Así lo adelantó el organismo a través del protocolo para el manejo de la salud mental y los aspectos psicosociales que publicó tras advertir que esto podría ocurrir, específicamente por los síntomas físicos del estrés.

El psiquiatra y administrador del Centro de Mejoramiento Profesional, Douglas J. Romero, explicó que ha recibido a pacientes de 40 a 50 años con trastornos de ansiedad que creen tener el COVID-19.

“Hay que también tener en cuenta que muchas personas con condiciones de ansiedad tienen distintos tipos de preocupaciones, entre ellas, el COVID-19”, mencionó. “Y van a interpretar quizás algunos de los síntomas y olvidarse de que no es simplemente dificultad respiratoria”.

A pesar de que los síntomas pueden variar en cada paciente, el psiquiatra mencionó que los pacientes que visitan su consultorio tienden a estar confundidos porque piensan que tienen problemas al respirar cuando en realidad es un pensamiento falso creado por la misma ansiedad.

El psicólogo clínico y director de servicios ambulatorios del First Hospital Panamericano, Peter J. González González, explicó que la hiperventilación no es un síntoma extraño en los pacientes con trastornos de ansiedad. No obstante, ha representado una inversión mayor en recursos económicos, humanos y médicos para atenderlos durante la pandemia.

“Hay quienes a veces sienten algún tipo de incomodidad en la garganta o algún tipo de síntoma que puede ser algún tipo de catarro o alergia, que tienden a generalizar con que es COVID”, acotó.

Por ejemplo, González González mencionó que ha atendido a pacientes con trastornos de ansiedad que creen tener COVID-19 cuando lo que en realidad sienten es molestia al respirar por el uso de la mascarilla.

Esta confusión se torna peor a medida que el paciente piensa lo mismo de manera repetitiva, añadió.

Si bien es cierto que la ansiedad no es negativa, pues puede ayudar a mantener a muchos a salvo durante la pandemia, el problema estriba cuando la persona pierde el control de sí. Cuando esto ocurre surgen lo que los psicólogos denominan como pensamientos rumiantes, o sea  pensamientos que se repiten constantemente y que no se pueden controlar. Incluso, muchos pueden incurrir en prácticas repetitivas para mermar falsamente la ansiedad.  

“Mucha gente dice que la persona está meditando en el problema, pero no, la meditación tiene un principio y un fin. El pensamiento rumiante no va para ningún lado”, esbozó el psicólogo clínico.

El protocolo para el manejo de la salud mental y los aspectos psicosociales de la emergencia COVID-19 —que se publicó a principios de abril— consigna que la ansiedad al igual que el estrés puede ocasionar latidos acelerados del corazón, así como tensión muscular. La diferencia más concreta entre los síntomas del trastorno de ansiedad y el virus es la fiebre, la tos persistente y los síntomas sentidos de manera intermitente.

Igualmente, el trastorno de ansiedad puede ocasionar problemas de concentración al igual que pensamientos negativos sobre la pandemia y sobre la capacidad de sobrellevar la emergencia.