El divorcio al dormir o la separación para el descanso es una modalidad que se puede llevar a cabo por diversas razones, y que recientemente ha tenido un auge en las parejas jóvenes.

Las parejas que deciden dormir en camas separadas no necesariamente están encaminadas al divorcio ni a una separación, explicó la psicóloga y sexóloga María Rodríguez Vidal

Rodríguez Vidal mencionó que algunas de las razones más frecuentes para que ocurra esta separación al dormir es porque una de las dos partes duerme mucho más tarde, se le dificulta compartir el espacio de la cama con la pareja, ronca, tiene insomnio o apnea del sueño. Otro escenario pudiese ser madres lactantes, puede ser que la madre decida no dormir separada del bebé o que el padre asuma la responsabilidad de dormir en otra habitación para que la madre pueda dormir con el bebé. Otra razón puede ser que haya una ruptura en la relación, pero no exista un divorcio formal, y sostengan una relación de compañerismo. 

Mayor auge de dormir separados en parejas jóvenes

Por su parte, el trabajador social clínico Jonathan Meier dijo que el divorcio al dormir es una medida común en personas de edad avanzada. Sin embargo, sostuvo que recientemente se ha visto un mayor auge en parejas jóvenes.

Para algunas parejas, dormir separados puede equivaler a tener mejor descanso, opinaron ambos expertos. Esto sería en el caso de que uno de los integrantes tenga sueños disruptivos. “Ni tú me levantas a mí, ni yo a ti”, dijo Meier.

En el caso de ser adultos mayores, Meier destacó que suele ser porque ya no se dan las dinámicas de afectividad que se daban antes, entonces, el contrato de pareja se ha modificado. En estos momentos buscan más compañerismo y menos intimidad, lo que puede exigir mayor privacidad. 

Mientras, en los jóvenes, compartir la cama puede aumentar la conectividad e intimidad. Esta dinámica puede ser una zona de confort y seguridad. Entonces, cuando una de las partes propone el dormir separados, habiendo este sentimiento por la otra parte, puede haber conflicto, indicó Meier. 

Sin embargo, dijo que el mayor impacto es el sueño. Si dormir separado mejora la calidad del sueño, puede contribuir al bien de la salud mental de la persona y de la relación, aseguró. Agregó que hay personas que si no duermen bien pueden tener actitudes hostiles, no se comunican de manera saludable, son irritables, entre otras consecuencias que pueden provocar fricción y desconexión en la pareja. 

De no permitir este cambio, y la otra persona necesitarlo, pueden ocurrir otros problemas en la relación o mayores conflictos. También puede provocar que la persona afectada se acueste con altos niveles de cortisol, la hormona del estrés, factor que puede agudizar la situación e imposibilitar más aún el dormir bien, explicó Meier. 

Muchas veces las parejas desconocen el porqué están teniendo roces y desconectando, sin saber que los problemas del sueño provocados por dormir juntos pueden ser la raíz del problema, afirmó el trabajador social clínico. Para que la pareja pueda identificar este problema, se requiere madurez y capacidad de análisis para poder hacer la introspección. Sin embargo, muchas parejas no lo hacen, pues si están en conflictos y no hay imparcialidad, se dificulta poder ver la situación desde lejos. Las personas muchas veces se centran en ganar en lugar de analizar, criticó. 

Mientras, Rodríguez Vidal estableció otro beneficio como ahorrar dinero en el gasto de una segunda residencia, si están separados o por separarse.

En cuanto a los aspectos negativos de dormir separados, Meier aclaró que no existe evidencia científica que la sostenga. Todo recae en la transacción a la que llega la pareja, detalló. 

Según una encuesta realizada en enero de 2023 por el Sleep Foundation, el 52.9% de los participantes que sostenían un divorcio al dormir tuvieron mejoras en su calidad del sueño. Incluso, los adultos que han mantenido un divorcio de sueño admitieron tener un promedio de 37 minutos adicionales de sueño en comparación a cuando compartían una cama. 

Hay una cuestión de esquema, y lo que representa el dormir separado para los integrantes de la pareja, subrayó Meier. Los contras más significativos están dirigidos a cómo el ambiente y presiones sociales pudiesen influenciar en el proceso de ajuste que sigue el divorcio al dormir, añadió Rodríguez Vidal. Otra desventaja pudiese ser una reducción de intimidad, no necesariamente sexual. 

En este caso, Rodríguez Vidal sugirió que evalúen de qué otra manera pudiesen integrar intimidad en su vida. No necesariamente es sexual, sino que momentos en los que puedan compartir qué les pasó durante el día. Si uno tiene suficiente contacto físico con la pareja durante el resto del día, no hay un problema de cercanía, agregó Meier al coincidir con la sexóloga.

En el caso de que las personas tomen esta decisión porque están lactando, es importante que ambas partes sientan que están en el proceso de post-parto, concluyó Rodríguez Vidal.

En todo caso es importante comunicarse correctamente y llegar a un acuerdo, dijo Meier.