En las redes sociales existe mucha información sobre la menopausia, incluyendo consejos, suplementos y productos que pueden aliviar los síntomas. Sin embargo, ante toda la desinformación relacionada a este tema, es importante que se acuda a un profesional de la salud para aclarar las dudas y saber cuál es el tratamiento adecuado para cada paciente.

La desinformación sobre la menopausia ha afectado a generaciones de mujeres y médicos, aseguró Laura Cedo Cintrón, ginecóloga.

La experta explicó que muchas pacientes sienten miedo frente a declaraciones mediáticas no verificadas, titulares sensacionalistas y estudios engañosos, entre otros tipos de información dudosa a las que pueden acceder.

Hizo referencia a los tiempos previos a las redes sociales, cuando se publicó un estudio que señalaba que las hormonas causaban cáncer y podrían poner en riesgo la vida de las mujeres, en alusión al impacto mediático del Women’s Health Initiative.  

La ginecóloga destacó que la evidencia científica muestra que la terapia hormonal, cuando se inicia a tiempo, puede disminuir riesgos cardiovasculares y de osteoporosis, además de mejorar síntomas típicos como sofocos y sudores nocturnos.

 “A raíz de esto, muchas mujeres nunca recibieron terapia hormonal o se la retiraron, generando problemas de salud como fracturas osteoporóticas, alzhéimer y baja calidad de vida sexual”, declaró.

Con este ejemplo, Cedo Cintrón señaló que, si bien la llegada de las redes sociales ha exacerbado el acceso a información errónea, la desinformación sobre la menopausia siempre ha estado presente. 

A esto le sumó la falta de preparación académica enfocada y especializada en la menopausia y la perimenopausia.

“La menopausia era un aspecto que tocábamos por encima y nunca profundizaremos en la escuela de medicina”, confesó al aceptar que su pericia se basó en su voluntad e interés en tomar cursos adicionales y certificaciones.

Enfatizó que gran parte de los médicos tampoco fueron entrenados en terapia de reemplazo hormonal. 

“Lo que hacemos en medicina de menopausia y perimenopausia es porque empezamos a leer y a tomar cursos para poder cuidar a esta población de mujeres”, afirmó. 

No obstante, recordó que cada vez hay más reconocimiento sobre la necesidad de estudiar y especializarse en la menopausia. Un ejemplo de esto es el 18 de octubre, cuando se conmemora el Día Mundial de la Menopausia, fecha establecida por la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Actualmente, más de una cuarta parte de la población femenina mundial tiene 50 años o más, y se espera que este porcentaje aumente a más de un tercio hacia 2050, reflejando tanto la mejora en la esperanza de vida como la creciente relevancia de atender la salud de la mujer en la menopausia

Manejo de los síntomas de la menopausia: cada paciente es diferente

Por su parte, Jasmin Contreras Fernández, coach certificada en menopausia y perimenopausia, explicó que no existe un solo producto que “trabaje la menopausia”.

Cada caso es individualizado y depende de los síntomas que se presentan, lo que hace aún más peligroso el hecho de que las personas tomen consejos de las redes sociales o páginas web sin verificar con su doctor antes.

Contreras Fernández, también conocida como perimenopausias en Instagram, es un ejemplo de creadoras de contenido sobre esta etapa de la vida motivada por su propia experiencia.

“Yo empecé a interesarme en las hormonas en el momento que tuve mis primeros intentos de embarazo a los 37 años y sufrí una pérdida. Mi producción de hormonas estaba bajando”, recordó. 

Tras superar la pérdida y tener a su hija, comenzó a notar cambios físicos y emocionales alrededor de los 44 años, incluyendo colesterol elevado, inflamación y hot flashes. Esto la llevó a investigar y formarse profesionalmente para orientar a otras mujeres.

Contreras advirtió que la sobreexposición a información puede generar confusión. 

Hay que discernir mucho de qué es la información que está allá afuera, qué es lo que uno necesita, qué es lo que realmente puede hacer sin entrar en el ciclo de comprar mil cosas que no te van a ayudar a trabajar esos síntomas”, aconsejó.

Resaltó la importancia de acudir a fuentes confiables, como médicos capacitados o sociedades internacionales de menopausia, y verificar siempre la evidencia detrás de productos y consejos.

“Tenemos que verificar si el producto está basado en evidencia científica, que haya tenido estudio doble ciego, controlado, placebo. Son palabras que nos permiten saber que nos están hablando de estudios serios y no de algo que solo quiere vendernos algo”, añadió Viviana Sánchez, endocrinóloga especializada en pacientes en perimenopausia y menopausia. 

Detalló que la búsqueda de suplementos y productos durante esta etapa es normal, pero puede llevar a decisiones inapropiadas si no se evalúa la evidencia científica. 

Sánchez advirtió sobre promesas milagrosas que carecen de respaldo.

Productos que prometen equilibrar nuestras hormonas de forma natural o revertir la menopausia sin citar estudios científicos son señales de mercadeo manipulativo”, ejemplificó. 

Para ella, diferenciar entre terapias con respaldo y productos comerciales es la clave. Las terapias hormonales aprobadas por el FDA, como parches y geles de estradiol, progesterona micronizada y estrógenos conjugados, están reguladas, estudiadas y cubiertas por planes médicos. 

“Al utilizar una terapia hormonal aprobada, sabemos que va a haber beneficio y seguridad en cuanto a efectos secundarios”, afirmó.

Respecto a suplementos naturales y compuestos bioidénticos, Sánchez aclaró que no sustituyen la terapia hormonal.

No existen suplementos naturales que reemplacen lo que es la terapia hormonal, y el término bioidéntico es un término de mercadeo, no significa natural, solo que es similar a lo que producíamos”, explicó.

Los compuestos personalizados o cremas bioidénticas no estaban regulados, tenían variabilidad en dosis y pureza, y no garantizaban resultados clínicos consistentes.

En este marco, Cedo Cintrón también aconsejó precaución.

Ninguno es natural. Todo lo demás es alterado en un laboratorio. Los suplementos pueden ser sumamente perjudiciales si no se monitorean o se usan de manera correcta”, aclaró.

Recomendó consultar siempre con un profesional entrenado y basarse en evidencia científica.

Sánchez también recomendó analizar el lenguaje publicitario.

“Debemos cuestionar cuando nos dicen que un producto es milagroso, no tiene efecto secundario y es natural, y siempre revisar quién nos lo recomienda, si es un profesional de la salud o solo un influencer que se beneficia del producto”, dijo.

Subrayó la importancia de la transparencia de la marca, la publicación de ingredientes completos y la posibilidad de contacto profesional en caso de efectos adversos.

Sobre el impacto de los influencers, Cedo Cintrón reconoció su rol positivo en romper tabúes.

Me gusta que las pacientes lleguen y me digan: ‘Mira, leí esto, escuché esto, quiero saber cuáles son mis alternativas’”, sostuvo.

Sin embargo, alertó sobre mensajes que prometen rejuvenecer o recuperar la feminidad, explicando que son tácticas de mercadeo. 

“Todos nos vamos a poner viejitos. Esto es envejecer con dignidad y con salud. El término antiaging es para venderte algo”, mencionó.

Asimismo, las tres expertas entrevistadas subrayaron la escasez de ginecólogos en Puerto Rico, y aún más de especialistas en perimenopausia y menopausia, un factor que, junto con las limitaciones económicas, complica conseguir una cita y acceder a tratamiento. Esto hace que el contenido virtual educativo sea aún más valioso, pero al mismo tiempo incrementa la vulnerabilidad de las personas frente a la desinformación.

Desde su perspectiva, Contreras vio una oportunidad para hacerle un acercamiento a las mujeres en esta etapa y decirles un: “Te escucho y te entiendo”. Crear comunidad y apoyo han sido sus pilares. Su acercamiento al contenido fue muy consciente: solo comparte información validada y útil para su público, sin buscar vender productos.

Contreras también recomendó literatura confiable como complemento al aprendizaje en redes.

Hay muy buena literatura. Libros como Menopause Brain de Lisa Mosconi o The New Menopause de Mary Claire Haber explican de manera clara esta etapa”.

Subrayó que la clave es empoderar a las mujeres para que comprendan su cuerpo y tomen decisiones informadas.

“Es importante que cada mujer sepa cuáles son sus alternativas y si las puede sostener… para poder vivir esta etapa con calidad de vida”, señaló.

Asimismo, Sánchez enfatizó el valor educativo frente al comercial.

El mensaje bueno nos va a explicar los cambios fisiológicos de la perimenopausia, hablar de opciones terapéuticas y autocuidado, mientras que el mensaje comercial se centra en estética, rejuvenecimiento o volver a ser jóvenes”, mantuvo.

Para Sánchez, el objetivo es ayudar a las mujeres para vivir mejor esta etapa de manera informada y segura, sin caer en promesas de mercadeo.