Que una persona tenga cierta atracción por otra no significa que esté emocionalmente disponible para tener una relación de pareja sana.

Y es que existen varios factores que le impiden llegar a un compromiso, según expertos entrevistados por Es Mental.

“Hay mucha apertura sexual, pero poca afectiva”, aseguró la sexóloga Erika Guzmán Ortiz, conocida como Erika Michael, al describir a las nuevas generaciones y sus relaciones sexoafectivas. 

Explicó que se dice que una persona no está disponible para una relación amorosa cuando puede sentir cierto tipo de conexión, atracción e intimidad, pero no está capacitada o preparada emocionalmente para comprometerse a un vínculo. Recurrentemente, se debe a que hay una pobre gestión emocional de las heridas desatendidas. 

Existen distintas circunstancias que pueden hacer a una persona vulnerable a no estar emocionalmente disponible para un vínculo amoroso, dijo por su parte la licenciada en trabajo social Cynthia Bojito Marrero. Cuando esta persona viene de una relación significativa, reciente y que no ha procesado momentos dolorosos vividos, como infidelidades, entre otras circunstancias, es susceptible a desarrollar una incapacidad para sostener una relación sana. 

Mencionó que también hay personas que vienen de un divorcio, pero su relación con la otra persona no tiene límites claros, factor que complica el superar la relación anterior y los hace emocionalmente no disponibles para desarrollar ese tipo de intimidad con otra persona. Asimismo, consideró que hay personas pudiesen estar emocionalmente no disponibles por la falta de balance en su vida para crear prioridades. 

Mientras, el psicólogo David Alcalá Pérez dijo que las personas que no están emocionalmente disponibles tienen miedo al compromiso, son inestables al momento de conocer a alguien para una relación sentimental, tienen relaciones que duran muy poco, pueden estar inconformes con su vida o la relación y pueden tener actitudes como “dejar que todo fluya” y “vivir en el momento”. Presentan de manera persistente esa resistencia para tener un compromiso formal con alguien, aseguró.

¿Cómo se sabe si una persona está emocionalmente disponible?

Según Alcalá Pérez, una persona emocionalmente lista y dispuesta a tener una relación sana sexoafectiva tiene una inteligencia emocional bastante saludable y bien desarrollada, carece de deficiencias emocionales y no tiene necesidad de estar en una relación para llenar un vacío, sino que para complementar su vida.

Por su parte, Bojito Marrero mencionó que una bandera roja que indica que una persona no está disponible emocionalmente es cuando, constantemente, observa y hace comentarios sobre la apariencia física de otras personas. Asimismo, identificó que puede tratarse de una persona inconsistente en sus respuestas de los mensajes textos o llamadas, que hace “ghosting” o que no presenta compromiso. 

Identificar si uno mismo está o no está emocionalmente disponible puede ser difícil, admitió Alcalá Pérez. Sin embargo, destacó que uno de los pasos claves es considerar si siente la necesidad de estar con alguien o se identifica con los patrones de comportamientos ya mencionados. 

Guzmán Ortiz añadió que otro factor indicativo son las relaciones que llevan años, pero se quedan en el mismo sitio, no evolucionan. “Las relaciones son entes vivos, por ende, es normal que evolucionen y trascienden, de no ser así, es importante reconocerlo y actuar”, dijo.

En esta línea, también hay personas que recurrentemente se interesan por personas emocionalmente no disponibles, ¿por qué? A esto, Guzmán Ortiz contestó que todos los seres humanos, como seres sociales, desarrollan unas modalidades de interacción que son patrones que responden a cómo sobreviven ante un entorno en su crianza. “Se aprendió que esa era la forma en la que tenían que sobrevivir”, expresó al explicar el origen de muchos comportamientos asociados al no estar disponible emocionalmente y su relación con la crianza.

Consecuentemente, estas personas van saltando de relación en relación sin establecer un vínculo porque no han atendido las carencias que tienen. Cuando una persona no ha trabajado en esa gestión emocional o la modalidad de vinculación, van a repetir los patrones con sus parejas. “Suelen siempre tener a la misma pareja en distintos cuerpos”, estableció Guzmán Ortiz. 

Entonces, según la experiencia de Guzmán Ortiz, prefieren no meterse en una relación con compromiso emocional para evitar heridas. Por este mismo temor, hay personas que le temen a las relaciones y en el camino se encuentran con una persona igualmente indisponible, aún así deseando su atención para llenar un vacío. “Es muy probable que intenten llenar un vacío emocional con la otra persona, exigiendo a la otra persona que le llene”, explicó.

La persona que sale con alguien no emocionalmente disponible puede generar un tipo de obsesión, agregó Alcalá Pérez. 

Incluso, si los padres, madres o encargados de menores de edad, están emocionalmente no disponibles existen secuelas que se manifiestan luego en los niños y niñas. En este marco, según la literatura, uno de estos efectos pudiese ser la mala gestión de las emociones y estrés por parte del hijo o hija.

Alcalá Pérez estableció que si la persona lo reconoce y sabe que está emocionalmente inestable, no es negativo, simplemente tiene que ser paciente y trabajar en sanar, declaración con la que coincidieron las expertas. Lo más responsable sería no incurrir en una relación sentimental y dialogar con la otra parte, dijo Alcalá Pérez. 

“Las personas suelen ver las relaciones saludables como algo aburrido o algo que tienen que hacer de manera estructurada. Es un regalo que uno se hace”, concluyó Guzmán Ortiz.