Aunque no hay una definición científica, hace unos años se escucha el término estrés político en los análisis de salud mental, particularmente, cuando se alude a la ansiedad, emociones o cambios de comportamiento que se generan en algunas personas cuando se discuten temas de política o se acercan eventos como las elecciones presidenciales en Estados Unidos o, a nivel local, los comicios de Puerto Rico.
La vorágine de sentimientos que produce la política va más allá del comportamiento errático que puedan tener quienes se dejan llevar por el apasionamiento o fanatismo hacia un candidato, partido o alianza. Según explicó la expresidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, Kalitza Baerga Santini, también puede verse afectada, por ejemplo, la salud mental de personas o grupos que han sufrido el impacto de malas decisiones de políticas públicas, los que sienten decepción por los constantes actos de corrupción o los que están abatidos por diversas situaciones que han afectado social y económicamente al País en los últimos años.
«En Puerto Rico estamos continuamente bombardeados por la política partidista y, en cercanía de procesos electorales, las emociones de algunas personas se exacerban y pueden llegar a causar ansiedad«, acotó la psicóloga clínica.
Para el sociólogo José Rodríguez, la intolerancia al discutir temas políticos surge, incluso, desde los mismos candidatos y termina como una repercusión violenta en la población.
«La intolerancia genera agresividad y violencia y eso lo hemos visto, eso ha sido noticia en el País. Y ese estrés político cultiva la intolerancia. Es una pena ver cómo nuestros líderes van a un foro y entre ellos mismos no permiten que el contrincante hable y lo que se forma es una gallera que nadie entiende. Hemos visto hasta agresiones», puntualizó el profesor de Psicología Social de la Universidad Albizu.
Algunos eventos violentos o de burla suscitados en el País y que se vinculan a temas políticos incluyen el puño que recibió en un ojo el fenecido gobernador Carlos Romero Barceló en hechos ocurridos en el 2008 en un restaurante de la capital en medio de una disputa en la que se comentaba sobre las primarias presidenciales de Estados Unidos. Mientras en un debate de los candidatos a la gobernación durante los procesos de 1992, el candidato del Partido Nuevo Progresista (PNP), Pedro Rosselló González, hizo el gesto de sacar la lengua a su rival del Partido Popular Democrático (PPD), Victoria Muñoz Mendoza. Rosselló González fue también quien llamó «alacrán» a su rival político, el popular Aníbal Acevedo Vilá.
«Mi exhortación es a diferir con respeto. No hay por qué llegar a estos niveles de comportamiento«, recomendó Rodríguez al aludir que la polarización política tiene efectos de provocar divisiones sociales que pueden llegar a convertirse en serios conflictos personales.
De otra parte, Baerga Santini subrayó que los diversos desafíos políticos que tiene la Isla pueden hacer que la incertidumbre aumente, particularmente, en grupos vulnerables que temen que el resultado de las elecciones afecten sus derechos, economía o luchas activistas.
«En el contexto puertorriqueño tenemos eventos como los huracanes, terremotos, la pandemia, las protestas políticas como las del Verano de 2019 (que llevaron a la renuncia histórica de Ricardo Rosselló), el cambio climático, entre otros factores, contribuyen a un clima de estrés político persistente. Entonces, estas situaciones en época de procesos electorales pueden tener un impacto en comunidades vulnerables debido a la incertidumbre política… Aquí entra también la forma en que la gente percibió la respuesta gubernamental durante estos eventos que han ocurrido», puntualizó.
Mencionó que entre los grupos más vulnerables a sufrir estrés relacionado a la política están las personas de la comunidad LGBTTQI, las de estatus migratorio no definido, las personas sin hogar y los grupos feministas, entre otros.
«Por ejemplo, aquí hemos visto cómo personas en la política han querido retroceder derechos de la comunidad LGBTTQI y, en tiempos recientes, todavía se discutía en la Legislatura el asunto de las terapias de conversión. También hemos visto a grupos conservadores amenazando el derecho al aborto que tienen las mujeres. Estos son grupos vulnerables que se sienten en un estado de vigilancia constante y algunos sienten miedo y ansiedad ante los resultados de las elecciones», expuso la psicóloga clínica.
De hecho, un estudio publicado en 2021 en el Journal of the American Heart Association destacó que luego de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el 2016 -proceso en el que el republicano Donald Trump ganó a la demócrata Hillary Clinton- hubo un aumento de arritmias entre adultos que ya sufrían afecciones cardíacas subyacentes. La muestra se hizo en Carolina del Norte y el resultado fue el mismo, independientemente de la afiliación política del paciente. Para realizar el análisis los investigadores compararon registros médicos de 2,436 pacientes y encontraron un aumento del 77% en latidos cardíacos irregulares durante semanas previas y después de los comicios versus el mismo intervalo de tiempo en meses anteriores.
Mientras, los resultados de 2024 de la encuesta anual sobre la salud mental «Stress in America», de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), mostró que los adultos estadounidenses se sienten cada vez más ansiosos.
Según el informe publicado en mayo, el 43% de los adultos dicen sentirse más ansiosos que el año anterior, frente al 37% en 2023 y el 32% en 2022. Los adultos están particularmente ansiosos por los acontecimientos actuales (70%), especialmente la economía (77%), las elecciones estadounidenses de 2024 (73%) y la violencia armada (69%).
La encuesta de la APA registró que solo uno de cada cuatro adultos afirma haber hablado con un profesional de la salud mental en el último año.
“Pero lo que destaca aquí es que los estadounidenses están reportando más sentimientos de ansiedad que en los años anteriores. Este aumento puede deberse a la exposición sin precedentes que tenemos a todo lo que sucede en el mundo que nos rodea, o a una mayor conciencia y notificación de la ansiedad«, dijo entonces el presidente de la APA, Petros Levounis.
Consejos para reducir el estrés causado por la política
La doctora Baerga Santini coincidió con la exhortación de buscar ayuda de profesionales en caso de sentir ansiedad o depresión. Además, recomendó las siguientes estrategias para reducir el estrés político:
- Dedicar un periodo corto del día para ver noticias relacionadas a la política. «Estar 24/7 conectados es perjudicial porque causa mayor ansiedad e inseguridad».
- Limitar las conversaciones políticas y reconocer que hay que respetar las opiniones de otros, así como que se respeten las propias. «Hay que saber hasta dónde llegar sin sentirme ofendido ni ofender a otros».
- Propiciar el autocuidado. «En este país estamos asediados con situaciones estresantes y por eso es bueno buscar estrategias de relajación como leer un libro, escuchar música, hacer algún tipo de ejercicio o meditación.
- Respeta el proceso de duelo, si luego del proceso electoral el resultado no es el que esperabas. «Eso crea desesperanza y hay que darse espacio de pasar ese duelo, y eso incluye a los candidatos que no ganen. Tienen que tener autocompasión. Ya luego, se enrollan las mangas y siguen hacia adelante trabajando por una sociedad más justa, equitativa e igualitaria en la que se respeten los derechos de todos y todas».






