Los hombres acuden menos a buscar servicios de salud mental en buena medida por las construcciones sociales que se hacen alrededor del género masculino y por la forma en que les ofrecen los servicios. 

Así lo indicaron expertos en entrevistas por separado con Es Mental que coincidieron en señalar que es imperativo que se determine cómo llegar de manera más efectiva a esta población. 

 

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La presidenta del Colegio de Profesionales de Trabajo Social, Mabel López Ortiz, sostuvo que hay una falta de perspectiva de género dentro del acceso y la oferta de servicios de salud mental.

Como consecuencia, aseguró que, tal como señala el estudio de la psicóloga Glorissa Canino Jordán titulado Estudio de evaluación de necesidades Salud Mental y Sustancias Trastornos de uso y servicio Utilización entre adultos Población de Puerto Rico, es menos frecuente que un hombre busque ayuda profesional para cuidar de su bienestar emocional.

“Aquí hay un elemento importante que es el acceso a los servicios y cómo se construyen. Los servicios en el ámbito social deben de estar accesibles para todos y todas y deben de estar disponibles, pero también se debe de tomar en consideración que en el acceso a una población u otra está sujeto a las construcciones sociales que lo rodean”, explicó.

Por esto, la experta en ciencias sociales López Ortiz detalló que se debe fundamentar y estudiar el cómo llegar a estas poblaciones para prevenir que haya esta diferenciación entre ambos géneros, sus diagnósticos, condiciones y situaciones.

Por su parte, Canino Jordán indicó que la mayoría de las personas que necesitan servicios de salud mental no los reciben, pero en el caso de los hombres, generalmente, se les hace difícil la primera fase del proceso que es admitir que tienen un problema.

El médico y senador independiente José Vargas Vidot, quien lleva décadas trabajando con pacientes con trastornos de adicción,  difirió de Canino Jordán al señalar que no es que los hombres no desean buscar ayuda, sino que no se les está proveyendo la ayuda de la manera en que la necesitan.

“Cuando yo trabajaba en los hospitales de VIH yo veía a un paciente al que me referían y decían que estaba inapetente. La gente no entraba a su habitación por protocolos de Covid-19, razón por la cual le dejaban la comida al frente de su puerta en el pasillo. Entonces, la persona no podía comer, ya que no podía caminar ni alzarse de su cama. La persona necesitaba una asistencia mayor”, recordó Vargas Vidot al ejemplificar cómo la sociedad le pone “el plato de comida donde no es” a aquellos que necesitan estos servicios.

El también en adicciones dijo que los hombres se han cansado de buscar ayuda  dentro de una sociedad que “llama, pero te cierra las puertas en la cara”. 

Una mirada a los hallazgos del estudio

El estudio realizado por Canino Jordán, publicado en el 2016, detalló dentro de sus hallazgos que de las tres mil personas estudiadas 7.3% ameritaban recibir servicios de salud mental.

Dentro de los participantes del estudio, la mayoría de los que tenían necesidad de ser atendidos por profesionales de salud mental fueron los hombres.

A la vez, los hombres constituyeron el grupo demográfico que menos ayuda recibe y pide.

El género masculino probó ser el que más sufría de abuso de sustancias y de trastorno antisocial de personalidad, condiciones que también dificultan el que quieran recibir ayuda, según Canino Jordán.

De acuerdo con los resultados del estudio, aproximadamente 7 de cada 10 adultos (67,4%) que necesitan servicios de sustancias no recibió ningún tratamiento durante el período. Los hombres con un trastorno de dependencia de sustancias arrojaron el mayor porcentaje (48,7%) de individuos que no recibieron ningún tratamiento.

Canino Jordán notó que, a pesar de que las mujeres forman la mayor parte de los casos de depresión, si una persona abusa de sustancias también tiene mayor susceptibilidad a esta condición. Asimismo puntualizó que la adicción está asociada a los suicidios, pueden provocar actos violentos y afectar al núcleo familiar de una persona. 

El factor social que arropa a los hombres

La presidenta del Colegio de Profesionales de Trabajo Social precisó que dentro del perfil de la masculinidad es normal el no querer buscar ayuda.

A pesar de especificar que esto no quiere decir que las mujeres no pueden tener problemas similares, la experta detalló que parte de la problemática es que a los hombres no se les permite manejar sus emociones desde temprana edad.

Un hombre llora y hay un cuestionamiento sobre su masculinidad, un hombre no puede bregar con sus emociones y hay un cuestionamiento de su capacidad para manejarse”, exaltó López Ortiz.

Igualmente, López Ortiz reiteró que para la sociedad poder educarse sobre la equidad se debe estudiar a la perspectiva de género fuera del ámbito del sistema educativo.

Recalcó que la equidad de género es una mirada y análisis que considera las diferenciaciones que causan la falta de recibimiento de servicios.

“La salud mental es un asunto de salud pública que debe de ser atendida de manera amplia”, subrayó López Ortiz.

Por su parte, Canino Jordán indicó que, como parte de una cultura universal, los hombres sienten que tienen que ser los más fuertes.

La psicóloga alertó que, consecuentemente, de no recibir ayuda la estabilidad emocional agrava, puede transformarse en crónica y la situación puede resultar en que, en lugar de ir por voluntad y amor propio, vaya por obligación de la familia, médico primario o la corte.

Muchos de ellos incluso terminan en la calle, pierden su trabajo, tienen accidentes automovilísticos, tienen muchos eventos de vida o muerte”, señaló.

La psicóloga sostuvo  que para establecer un plan efectivo de ayuda para estas comunidades se debe de llevar a cabo una implementación efectiva de iniciativas en búsqueda de corregir la situación de salud mental y, de ser posible, partir de la prevención.

Sin embargo, la psicóloga argumentó que lo que hace aún más compleja la situación es que se busca ayudar a una población que no reconoce su problema;,por ende, no quiere asistencia.

“Nos debemos sumergir en la literatura de prevención, en Puerto Rico también se les dan muchas oportunidades a las personas y eso también es parte del problema porque al perdonarlo, lo facilita. Si las consecuencias del abuso no se implantan, no va a haber mejoría”, señaló Canino Jordán.

No obstante, Vargas Vidot mantuvo que ver al frágil solo por sus defectos y culpas no resuelve el problema.

Igualmente, el Senador independiente argumentó que el problema no es la actitud de los hombres, sino que el acceso a servicios. Destacó la escasez de servicios de adicción como uno de los mayores factores que contribuyen al problema ya que al presente solo hay espacios de tratamiento para el 6% de la población afectada.

“El problema no es la gente, sino la póliza. Seguimos fomentando una idea imprecisa de donde está el problema.  La medicalización de la sociedad lo que hace es crear un escenario de desigualdad”, discutió el Senador.