Las buenas y primeras impresiones son vitales en las relaciones personales, laborales y en los contextos sociales del día a día.

Aunque es algo que puede llegar a confundirse con el hecho de caer bien a todos, expertos en psicología aseguran que va mucho más allá de ello, así como de lo físico y superficial. 

De acuerdo con la especialista en psicología Jeniffer Cuevas, al hablar de causar una buena impresión se trata de un trabajo que inicialmente es interno y luego externo.  “Una de las maneras más simples de nosotros causar una buena impresión es tener una buena autoestima, un buen autoconcepto y estar seguros y cómodos de la persona que somos”, explicó.

La doctora destacó que esto es importante, pues cuando una persona logra causar una buena impresión, comúnmente significa que ésta se siente cómoda y se proyecta con tranquilidad y seguridad en sí misma. 

“Son toda una serie de sugerencias que están inclinadas a mostrar una conducta que realmente se relaciona con que uno esté cómodo/a con quién uno es”, explicó.

Aunque esto pudiera resultar complicado para los introvertidos,  sí es algo que se pudiera trabajar para, precisamente, lograr causar una buena impresión, aclaró.

En concordancia, la doctora Irma Torres, psicóloga clínica, sostuvo que las primeras impresiones vienen de la necesidad que tienen los seres humanos de conectarse. Así que si en esas primeras impresiones se logra crear un ambiente de confianza y conexión, son múltiples los beneficios cuando se trata de tener empleos y para establecer relaciones interpersonales. 

Asimismo, un artículo sobre el tema afirma que es un hecho el que no se debería juzgar a un libro por su portada, aun así, en ocasiones es inevitable hacerlo. 

En muchas ocasiones, las primeras impresiones se mantienen durante mucho tiempo, sean buenas o no tan positivas, y precisamente, en este se exponen algunas prácticas efectivas básicas para causar una buena impresión, entre ellas son:

  • Sonreír.
  • Estar presentes.
  • Ser puntuales y auténticos.
  • Hacer preguntas que demuestren que estás escuchando.
  • No mirar al celular. 
  • No mostrarse insensibles o fríos,
  • Mostrar seguridad.
  • Mostrar interés sincero.

Entre tanto, la especialista en psicología Vanessa Carranza destacó como importante que al hablar de causar una buena impresión muchas personas presumen de que se trata de caerle bien a todos, pero este no es el caso. 

Eso es imposible, eso no es real”, sostuvo. 

Recomendaciones

Entre las recomendaciones principales, Torres mencionó algunas básicas, como el tono de voz, postura o contacto visual. Aun así, para ir más allá de lo básico y lo que comúnmente se conoce, primordialmente, recomendó a las personas a practicar el ejercicio antes de la interacción, pero de sus propios valores, de lo que es importante para ellos.

Además recomendó y resaltó que para causar una buena impresión es importante practicar el arte de estar presente. Explicó que tras la época de la tecnología en ocasiones puede ser difícil practicarlo. 

“Así que yo creo que si tú haces el ejercicio de identificar tus valores, y haces el ejercicio de poder estar presente y brindar ese tiempo de calidad y atención a la persona, van a aumentar de forma significativa la oportunidad de crear una buena impresión”, sostuvo Torres. 

De acuerdo con Cuevas, el causar una buena impresión no debe estar relacionado con cómo se ven físicamente, sino más bien con cómo se sienten con sí mismos. Por ello, aconsejo entender que el hecho de causar una buena impresión tiene más que  ver con la autoestima, la seguridad y con lo que es cada individuo. 

Por otro lado, Carranza señaló el hecho de que todos somos distintos y con diversas personalidades, aun así, hay muchas cosas que se tienen en común con los pares. 

En ocasiones cuando nos da tanto miedo causar una buena impresión, comúnmente se relaciona con que se sienten como outliers, y realmente cuando se permiten integrarse a alguna comunidad o grupo se dan cuenta de que no son tan distintos.  

“El que tú provoques una super buena impresión no se relaciona necesariamente con cuantos seguidores tenemos en las redes, cuantos amigos tenemos en las redes. Causar una buena impresión y uno sentirse cómodo con la persona que somos es un asunto totalmente distinto”, sintetizó la especialista.