Tan solo basta con buscar el término ‘Sephora’ en las redes sociales para dar con lo que ahora es conocido como el fenómeno ‘Sephora Kids’, en el que niñas y preadolescentes frecuentan la famosa franquicia de cosméticos en búsqueda de productos de belleza, como si se tratara de algún parque de diversiones.

El término, que nació en Tik Tok como una crítica a esta nueva tendencia de niñas buscando productos antienvejecimiento y maquillajes, hoy divide la opinión pública sobre si debería ser correcto o no que un menor gaste cientos de dólares en marcas que son dirigidas a los adultos o que si estos son los espacios adecuados para exponer a los niños. 

Según la doctora Mely Zaira González Madera, trabajadora social clínica, al momento existe poca literatura que aborde el tema, pues se trata de un concepto reciente, que ha sido documentado principalmente por tiktokers e influencers, quienes coinciden en que las ‘Sephora Girls’ oscilan entre las edades de 9 a 15 años. 

Y aunque tener una rutina de cuidado de la piel desde temprana edad no debe ser una controversia, pues promueve la protección de la piel en menores, el problema radica en que esta tendencia pudiese dar paso a expectativas sociales erradas sobre cómo deben comportarse las niñas y los niños, explicó González Madera.

“Esta dinámica fortalece la noción de que las niñas deben comportarse de una manera ‘femenina, como la sumisión, la fragilidad y la delicadeza. De alguna manera, hay un mensaje constante de cómo debe ser una mujer estéticamente y que se debe evitar (a toda costa) los signos del envejecimiento; pudiendo entrar en la superficialidad y fomentar el individualismo”, planteó.

¿Es bueno para la piel de las niñas usar productos de belleza?

La dermatóloga Noelani González, especialista en dermatología cosmética, enfatizó en que las redes sociales son muy poderosas y que detrás de todo esto está la industria del marketing buscando hallar potenciales clientes para hacer posible más ganancias. 

“Mucho de esto es mercadeo y hay veces que estos pacientes, que son bastante menores, no se dan cuenta que le están tratando de vender algo”, explicó la especialista.

Aseguró que una cosa es crear buenos hábitos para el cuidado de la piel y otra comprar productos costosos y con ingredientes abrasivos para pieles tan jóvenes y que están en desarrollo.

“No se necesariamente lo que le funciona a tu amigo o familiar es lo que te va a funcionar a ti. Los regímenes de piel son bien individualizados y puede ser que lo que está viendo esta niña en redes sociales lo esté haciendo una persona mayor”, comentó González.

Apuntó a la importancia de visitar a los profesionales de la dermatología y recordó que lo más importante en el cuidado de la piel a temprana edad debe ser la limpieza con un gentle cleanser y el protector solar.

“Es bueno que se estén promocionando hábitos saludables en cuanto a crear rutinas, pero lo importante es saber qué están incluyendo en esas rutinas”, finalizó la doctora. 

Por su parte, la trabajadora social clínica, licenciada Brittany Velázquez Irrizary, dijo que la influencia que están teniendo las redes sociales -en la actualidad- en la crianza de menores y la exposición de estos a los estándares de belleza podría afectar negativamente la autoestima y la percepción corporal de algunas niñas. 

“Los cambios en la sociedad, como la influencia de redes sociales en la percepción de la belleza, claramente están afectando a nuestras niñas al aumentar las expectativas de roles, así como ejerciendo presión sobre su apariencia. Siempre digo que todo en exceso trae algo negativo”, manifestó Velázquez Irrizary.

Agregó que, “como sociedad ya luchamos contra estándares sociales que repercuten en el bienestar, nuestros jóvenes y niños se enfrentan a una ola de estándares poco realistas”, dijo. 

Recordó que se debe hablar abiertamente del tema por las repercusiones emocionales que representa y porque en la actualidad son más los casos de salud mental entre estas poblaciones. 

“Hoy día vemos más casos de salud mental en los niños y jóvenes, que incluso han presentado ideas o pensamientos suicidas. Además, se está viendo frecuentemente problemas de ansiedad, depresión y trastornos de la conducta alimentaria”, hizo énfasis la trabajadora social clínica.

Hizo un llamado a promover ambientes en los cuales se destaque la autoaceptación y la diversidad. 

“Esto se logra con herramientas claves: educación preventiva y sirviendo de ejemplo para la sociedad”, puntualizó la licenciada. 

Finalmente, González Madera compartió algunos consejos como:

  • Limitar el uso de la tecnología en los niños y en las niñas. Por ejemplo: establecer un horario y unas reglas del uso del dispositivo móvil.
  • Si se permite el uso de redes sociales, priorizar la supervisión. ¿Cuáles son las contraseñas? ¿Quiénes son los seguidores? ¿Con quiénes habla mi hijo?
  • Utilizar aplicaciones de control parental para supervisar las páginas que siguen los niños.
  • Fomentar la comunicación sobre los estándares de belleza.
  • Promover una autoestima saludable, en la que se resalte la belleza interior y exterior como entes que se complementan.
  • Fomentar el diálogo familiar sobre las transiciones de vida y cómo experimentarlas,  de acuerdo con la madurez del niño o niña.
  • Considerar la terapia de familia mediante profesionales de la salud mental.
  • Orientar sobre el autocuidado saludable.