Ante el inicio de las clases presenciales en Puerto Rico, expertas entrevistadas por Es Mental afirmaron que, a pesar de ser necesario el regreso a las aulas, representa un riesgo para los estudiantes, maestros y el resto del personal, en momentos en que se ha registrado un alza en los casos de COVID-19.

La doctora Ángeles Rodríguez, infectóloga y ex epidemióloga del Estado, dijo estar a favor de que  los niños tengan que regresar presencialmente a la escuela, pero “no nos pueden costar la vida”. 

Rodríguez aseguró que el alza sostenida en los casos de COVID empezó inmediatamente se liberalizó la orden ejecutiva, y que el repunte de casos ha sido la “historia de una muerte anunciada”.

Asimismo, la epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas, Cruz María Nazario, afirmó que estamos en un repunte importante y que la escuela puede convertirse en un foco de contagios.

Nazario concordó con Rodríguez en que los repuntes han coincidido con los cambios que se han dado en las órdenes ejecutivas del Gobierno.

Inicialmente, el regreso a clases presenciales estaba pautado para el 23 de agosto del 2021. Ahora, el personal docente y no docente comenzará el 5 de agosto y los estudiantes el 16 de agosto, rigiéndose por la alza de casos en cada región educativa. 

Además, la nueva Orden Administrativa 2021-509, establecida el pasado 22 de julio de 2021, establece que para poder asistir a los planteles escolares o universidades, todo estudiante mayor de 12 años, personal docente y no docente, deberán estar vacunados y presentar la evidencia o al menos demostrar haber comenzado el proceso de vacunación con la primera dosis, salvo las excepciones médicas o religiosas.

“Se define a una persona vacunada como alguien que ha recibido la dosis completa, que quiere decir si es Pfizer o Moderna, y tienen que haber pasado al menos 14 días después de esa segunda vacuna. Cómo es que estamos ofreciendo vacunar a niños ahora, que no van a clasificarse como vacunados, pero los vamos a obligar a que vayan a la escuela presencialmente”, puntualizó la catedrática, quien aseguró sentirse preocupada ante este regreso. 

La otra cara de la moneda: maestros y facultad

“Tenemos que tener mucho cuidado, porque tener 30 estudiantes en un salón con tres pies de distancia para nosotros es sumamente alarmante”,  expresó Grichelle Toledo Correa, secretaria general local sindical de la  Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), pues según uno de los nuevos protocolos presentados por el Departamento de Educación y el gobierno, ahora los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) permitirán una distancia solo de tres pies. 

“Le queda un camino largo por recorrer a Educación para un inicio de clases seguro”, agregó Toledo Correa.

La AMPR, ha establecido en su página de Facebook, que han estado al pendiente de la tasa de positividad, pues si en efecto los casos continúan en aumento, exigirán al gobernador Pedro Pierluisi y al secretario interino de Educación, Eliezer Ramos Parés, que determinen y evalúen las estrategias del pronto inicio de clases. 

Recomendaciones

Entre las recomendaciones brindadas por las profesionales al Departamento de Educación están principalmente, tener sentido común y pensar colectivamente. 

Rodríguez recomendó que se abran las ventanas para la ventilación y que se hagan  actividades al aire libre.

También, dijo que sería ideal que los maestros pudieran dar clases debajo de una carpa, ya que es un ambiente agradable de enseñanza tanto para los estudiantes como para los maestros.  

Nazario, por su parte, opinó que deberían tener como opción principal lo que es un sistema híbrido y que los niños puedan ir a clases cortas

“Para abrir las escuelas antes, en las páginas mismas del DE y los CDC se decía que se podían abrir las escuelas si tenían menos de un 3% en la tasa de positividad, ahora estamos en un 10% para Puerto Rico con pueblos con una tasa aún mayor”, sostuvo Nazario. 

Actualmente en Puerto Rico hay 710 escuelas públicas aptas para ser abiertas el próximo 16 de agosto, pero el panorama parece incierto entre la facultad y los padres. Entre tanto, los datos estadísticos del Departamento de Salud demuestran que hay un 66.2 por ciento de la población totalmente vacunada. No obstante, el dashboard de la agencia no ofrece detalles, si entre estos están los 14 días supuestos a esperarse luego de la segunda dosis para la inmunización. Según Nazario, solo un 58.8% de la población está inmunizada. La meta del Gobierno es alcanzar el 70 u 80 por ciento a la mayor brevedad posible.