En momentos en que el coronavirus sigue propagándose por el mundo, expertos coincidieron en la importancia de documentarse sobre la enfermedad, tomar las medidas de higiene básicas y mantenerse informados a través de fuentes oficiales, para así evitar la ansiedad.

Según el psicólogo clínico Edvrard Pharel, cuando las personas no tienen la información necesaria tienden a preocuparse demasiado, por lo que recomendó documentarse bien y entender qué es la enfermedad del coronavirus. Explicó que, aunque la ansiedad no siempre es negativa, no es saludable entrar en pánico y, por ejemplo, comprar productos de limpieza y de higiene en exceso. 

“En lugar de preocuparse por lo que pueda suceder, vamos a ocuparnos en prepararnos por lo que pueda suceder”, expresó Pharel.

Como parte de la preparación, el psicólogo clínico aconsejó fortalecer el sistema inmunológico con vitamina C y tomar las medidas básicas de higiene, como el lavado de manos, para prevenir el contagio. 

La epidemióloga Cruz María Nazario, quien entiende que el coronavirus llegará a Puerto Rico en algún momento, también recomendó tomar medidas de higiene básicas para evitar el contagio con el coronavirus o cualquier otra enfermedad. 

“La mayoría de las personas que se enferman con este virus, al igual que con los demás virus que hay circulando, un 80 a un 82% lo que desarrolla es una enfermedad muy leve, como un catarro. La forma que tenemos para evitar el contagio es usando las reglas de de higiene y de etiqueta al toser», sostuvo Nazario.

Estas reglas consisten en lavarse las manos, taparse la boca al toser, limpiar las superficies donde puedan haber caído gotas de la nariz, no dar besos al saludar, entre otras. Según Nazario, casi todas las epidemias que han surgido, incluyendo el SARS, han sido controladas por las reglas de higiene.

Explicó que las personas que mayor riesgo de enfermar severamente tienen son las que padecen de asma, problemas respiratorios, VIH, entre otras. También están en riesgo los viejos. 

«No hay que estar temorosos, no hay que pensar que nos vamos a morir de esta enfermedad, lo que tenemos que hacer es en vez de estar preocupados, ocuparnos en minimizar el contagio», recalcó la epidemióloga.

La psicóloga Myriam Pérez Ruiz recomendó, al igual que Pharel, identificar fuentes confiables para mantenerse informados sobre todo lo relacionado a esta enfermedad.

Pérez Ruiz mencionó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) o la Organización Mundial de la Salud (OMS) como posibles fuentes de información.

“La exposición constante a imágenes y sonidos podría abonar a la desesperanza, angustia y estrés colectivo. De hecho, limitar el tiempo destinado a la exposición a medios de comunicación o a las redes sociales es trascendental, particularmente cuando nos sentimos abrumados con tanta información. Además, resulta vital identificar datos a través de fuentes de información responsables, y alejarse de los mitos y la desinformación, muy común en las redes sociales”, sostuvo la psicóloga.

Pérez Ruiz ofrece los siguientes consejos prácticos para manejar el miedo y la ansiedad ante el coronavirus:

  1. Limite la exposición a la televisión y las redes sociales:  establezca límites sobre cuánto tiempo invierte leyendo u observando noticias sobre la enfermedad. Sí, es importante que se mantenga informado, pero asegúrese utilizar fuentes confiables y certeras. Evite los rumores y guiarse por la desinformación. 
  2. Manténgase conectado: mantenga contacto con sus redes de apoyo y/o comunicación con sus familiares. Exprese sus sentimientos con frecuencia. Separe un espacio de su día para agradecer los aspectos positivos de su vida, como son las conexiones con sus seres queridos.  
  3. Lleve un estilo de vida saludable: consuma alimentos ricos en vitaminas y minerales, ingiera mucha agua, evite cantidades excesivas de cafeína y alcohol. Duerma y descanse lo suficiente. Haga ejercicios. 
  4. Ponga en práctica ejercicios de relajación y/o prácticas espirituales: respire lenta y profundamente, participe de actividades placenteras, por ejemplo, invierta tiempo en contacto con la naturaleza. La oración y las prácticas contemplativas, como el yoga y el mindfulness, han demostrado ser muy útiles en el manejo de la ansiedad. 
  5. Hable con sus hijos más pequeños: los niños buscan orientación en los adultos, si los padres parecen excesivamente preocupados, la ansiedad de los niños podría aumentar. Por lo tanto, hable con su hijo con honestidad y utilice información apropiada para su edad. Al tiempo que procure aclarar sus dudas e inquietudes, y proporciónele mucho afecto. 
  6. Busque ayuda de un profesional de la salud mental: si se siente desbordado, si su nerviosismo le resulta abrumador u está experimentando otras reacciones que afectan negativamente su desempeño laboral, académico y/o sus relaciones interpersonales, busque ayuda de un profesional de salud mental.