presiones económicas

Aunque para algunas personas la Navidad es motivo de celebración, para otras esta época representa preocupación y tristeza al considerar la economía como el factor más importante para disfrutar de la temporada.

No es un secreto que durante la época navideña las situaciones de salud mental empeoran y, según la Asociación Americana de Psicología, al menos 2 de cada 5 personas podría pasar la temporada batallando con su salud emocional. Siendo la incertidumbre económica uno de los elementos que más podrían generar estados de preocupación y ansiedad

El pensamiento de “cómo voy a costear los regalos” y las expectativas culturales y sociales que dictan cómo debe celebrarse la época navideña, ponen sobre los hombros de las personas una carga emocional significativa.

Los datos de la Asociación apuntan a que cuando se habla de Navidad, un 46 por ciento de los adultos se preocupa en exceso por el tema del costo de los regalos.

Sobre esto, la doctora Irmarys Rosado Frau, psicóloga clínica, explicó a Es Mental que la compra de regalos o ropa para las fiestas, la planificación de las fiestas, el gasto en decoraciones, y otros, dan paso a una ola de estrés entre las personas.

La época navideña suele ser un momento de difícil manejo. No solo aparece  el christmas blues o la soledad en tiempos de fiesta, sino también las expectativas socioeconómicas que lleva consigo la temporada”, recordó la psicóloga clínica.

La especialista en salud mental hizo énfasis en que las presiones económicas y sociales pueden llevar a algunos a presentar episodios de estrés, ansiedad y hasta depresión.

“Tenemos la idea de que mientras más grande sea (el regalo), más me van a amar o me van a reconocer. Esto afecta visiblemente el autoconcepto de alguien. En los padres, por ejemplo, se creen que mientras más regalos den, mejores padres son”, explicó por su parte la psicóloga en formación y mentora, Leiny Porquín

En concordancia con Rosado Frau, Porquín dijo que, en esta temporada, además, aparecen los síntomas de depresión estacional, que provocan que algunos individuos se sientan irritados, tristes, desesperanzados y que pierdan el interés en las actividades habituales de la fecha. Incluso, que puedan hacer acto de presencia algunos pensamientos suicidas.

Las consecuencias de las presiones económicas al bolsillo

El aumento en los gastos por la compra de regalos, mientras existe la incertidumbre si podrán pagar las facturas o si los ahorros serán suficientes, generan gran preocupación en la población y suele darle un giro al verdadero significado de la Navidad, detalló la coach en finanzas personas y consultora de crédito, Yaraliz Pizzaro.

Es cierto que la época actual se asocia, en gran medida, al consumismo, y esto puede ser perjudicial para algunas personas que se sienten presionadas para adquirir lo que está en tendencia, aunque no lo necesiten o no puedan pagarlo”, expuso Pizarro.

Por otro lado, Meralis Morales, experta en finanzas personales y empresariales, recordó que también en esta temporada surgen las deudas relacionadas con tarjetas de crédito y pagos a plazos, que pueden ser un peligro financiero por la falta de planificación.

En estos días, asimismo, se da el llamado presupuesto descontrolado, pues la creencia de “que es Navidad y no es momento para pensar eso”, trae consigo que las personas no tomen en consideración la importancia del manejo adecuado de sus finanzas personales.

“Cuando esta euforia termine, lamentablemente vamos a tener personas que se den cuenta que tomaron malas decisiones financieras y va a venir el estrés financiero”, expuso Morales.

Altos niveles de estrés financiero pueden repercutir sobre el bienestar de las personas; elevando los niveles de angustia, ansiedad y depresión, según un artículo de la Facultad de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Australia.

En Puerto Rico el regalar es casi como cultura, pero debemos recordar que detalles como llegar con los pasteles, el coquito, el arroz con gandules, es un regalo. Desafortunadamente no lo entendemos hasta que lo internalizamos”, mencionó la life coach e invitó a las personas a reflexionar sobre los momentos que viven con sus seres queridos, pues el tiempo no regresa y en cada Navidad hay una silla vacía. 

Para minimizar el impacto al presupuesto durante la época, Pizarro recomendó: establecer un presupuesto y respetarlo, hacer una lista de regalos, aprovechar las ofertas y descuentos y evitar las compras con tarjeta de crédito.

Dijo también que las personas pueden hacer uso de herramientas como lecturas sobre el tema, como lo es su libro La mujer financieramente inteligente

Finalmente, Morales apuntó a la organización y el manejo del presupuesto para evitar gastos innecesarios, establecer límites económicos para evitar salirse de la lista de regalos ya estipulada, preparar otra lista para las prioridades de esta temporada y, sobre todo, dejar de un lado las comparaciones con las otras personas, especialmente sobre lo que poseen.

“Nos tenemos que enfocar en lo que yo puedo tener y ser agradecido por lo que se tiene”, puntualizó. 

Otro punto que tocó fue el de prestar atención a la idea de los autoregalos que “me merezco”, es decir, los gastos impulsivos con una justificación. 

“Más es el daño que nos hacemos, que el bien. Te mereces muchas cosas, pero no más deudas”, finalizó.

Morales compartió a Es Mental una hoja de presupuesto gratuita para el público https://meralismorales.com/presupuesto/