La prevención del suicidio en hombres requiere una comprensión profunda de cómo las normas de género influyen en la forma en que los hombres experimentan y expresan sus emociones. Es necesaria una cultura que normalice la expresión emocional y que vea la búsqueda de ayuda como un acto de fortaleza y no como debilidad, apuntó el doctor Domingo Marqués Reyes, catedrático de la Universidad Carlos Albizu

En Puerto Rico 8 de cada 10 muertes por suicidios son cometidas por hombres, con un promedio anual de 281 suicidios. 

Entre enero a julio de este año, por ejemplo, se reportaron 99 suicidios. Más del 80 por ciento de estos en hombres, según datos de la Comisión para la Prevención del Suicidio del Departamento de Salud.

Pese a que diversos son los factores que pueden vincularse al fenómeno del suicido, los roles de género y lo que se espera de un hombre ante la sociedad, son significativos sobre la salud mental de estos, en especial, dictando cómo deben comportarse, manejar los problemas y las emociones propias. 

Sobre sus hombros, desde muy temprana edad, tiene la gran responsabilidad de ser el proveedor del hogar, de proteger a su familia y demostrar siempre que es “fuerte”, “capaz” y “valiente”. 

“Cuando miramos el ángulo de género y la forma en la que somos criados, según nuestro sexo biológico asignado al nacer, tiene una estrecha relación de cómo nos comportamos como humanos y cómo aprendemos a lidiar con las emociones y cómo tratamos a las demás personas”, señaló la doctora María Coss, psicóloga clínica de la Comisión para la Prevención del Suicidio.

Las normas culturales que dictan que “los hombres no lloran resultan perjudiciales” para la salud mental de los hombres, recordó el doctor Marqués Reyes, ya que reprimir las emociones y no expresar el dolor, puede llevar a una acumulación de estrés y a problemas de salud mental más graves, como la depresión, dijo.

Sin embargo, los hombres casi no van a terapia, solo un 16 por ciento, precisó el doctor Marqués Reyes. Por tanto, atraerlos al escenario de la ayuda de salud mental “requiere desafiar el estigma asociado con la búsqueda de ayuda y reformular lo que significa cuidar la salud mental desde una perspectiva masculina”, agregó.

La doctora Doelis Sanabria, psicóloga clínica, compartió que las estadísticas provistas por el Departamento de Salud sugieren que la población de hombres puertorriqueños con sintomatología ansiosa es más vulnerable.

“Según el Perfil de la Clientela Atendida en los Programas de Tratamientos de Salud Mental para Adultos en ASSMCA, durante el año fiscal del 2013 al 2014, la mayor cantidad de pacientes eran hombres adultos. El 51 por ciento de los hombres adultos que reciben los servicios psicológicos en ASSMCA tienen en común los Trastorno del Estado de Ánimo, como ansiedad y depresión. Además, durante el año fiscal del 2011 al 2012, uno de cada diez hombres presentó historial de ideación suicida”, reiteró la psicóloga clínica.

Entender que los hombres sí lloran es fundamental desde la psicología, ya que se trata de desmantelar un estereotipo de género que puede tener consecuencias negativas en la salud psicoemocional”, sostuvo.

El silencio, por el contrario, puede resultar mortal, reiteró la doctora María Coss, de la Comisión para la Prevención del Suicidio.

“A los hombres se les dice: ‘Exprésate’, ‘Llora’, pero también de otro lado debe haber alguien que le escuche”, recalcó Coss.  

“Cuando hablamos de prevención de suicidio lo que queremos es que todas las personas encuentren un lugar, un espacio o camino en donde pueda comunicar su sufrimiento, dolor y padecer. Que no sienta que siempre tiene que guardar silencio”, puntualizó. 

Señales del suicidio

Por su parte, el psiquiatra William Almodóvar, de A&R Behavioral Associates PSC, dijo que prevenir muertes por suicidios es un trabajo colectivo y que las primeras señales pueden ser claras.

Entre estas señales figura ser una persona que comienza a regalar objetos de valor o a despedirse de todos, tanto de forma presencial o en línea, mediante publicaciones de redes sociales.

Actuar a tiempo salva vidas; preguntar también. De acuerdo con el psiquiatra, un mito común es pensar que hablar del suicidio puede promover ideas suicidas. Por el contrario, podría ayudar a identificar las conductas.

La sociedad puede ser de mucha ayuda en la prevención. Si usted observa cambios de conducta en otra persona, no dude en actuar e intervenir. No deje a esa persona sola”, señaló.

Marqués Reyes anticipó que en el hombre, por ejemplo, la depresión puede manifestarse diferente. A través del exceso de trabajo, irritabilidad y/o el abuso de sustancias.

La falta de acceso a servicios de salud mental es un desafío a la hora de mitigar el suicidio, por lo que las redes de apoyo (el soporte por parte de familiares, conocidos y amigos) son cruciales, argumentó el psicólogo Marqués Reyes. 

Estos individuos deben tener empatía, sensibilidad y estar educados sobre el tema, para evitar que se refuercen estereotipos dañinos de masculinidad. 

Si una red de apoyo sostiene ideas equivocadas sobre cómo debe ser un hombre, por ejemplo, que debe ser siempre fuerte y no mostrar debilidad, puede, de hecho, empeorar la situación al perpetuar la represión emocional y disuadir a los hombres de buscar ayuda​”, enfatizó.  

Educar a las comunidades y a profesionales sobre la importancia de la salud mental, promover esfuerzos para mejorar el acceso a servicios de salud mental a través de la expansión de la telemedicina y la integración de servicios de salud mental en atención primaria, especialmente en áreas desatendidas​, también deben formar parte de las estrategias de prevención del suicidio, detalló Marqués Reyes.

La portavoz de la Comisión para la Prevención del Suicidio, la doctora Coss, recordó que la Línea PAS es una herramienta gratuita y accesible las 24 horas del día para que los ciudadanos puedan expresar su sentir respecto a ideas suicidas y/o emergencias de salud mental. 

A través de la campaña #EligeVivir, la Comisión busca que más personas puedan comunicarse al 9-8-8 y evitar otras muertes por suicidio. 

La prevención del suicidio es un asunto de país. La prevención del suicidio tiene que ver con los niveles de pobreza, con el acceso a los servicios de salud y a una educación de calidad y también sobre cuán comunicados estamos como vecinos y familiares”, concluyó la psicóloga.