La salud es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas) como el estado de completo bienestar físico, mental y social al que debería aspirar una persona; sin importar su edad, raza o género. Sin embargo, aún en la actualidad poco se habla sobre la salud masculina.

En la historia de la humanidad y las sociedades el rol del hombre, desde una masculinidad hegemónica, se ha asociado a una persona fuerte, que no necesita ayuda y que pese a las dificultades, físicas y mentales que experimentan, deben aparentar como si nada pasara y continuar con su día a día. 

El descartar priorizar su salud o dejarla para otro momento los hace, hoy día, propensos a diversas enfermedades como lo es la hipertensión, la diabetes y problemas con su colesterol.

“La tasa de diabetes ha aumentado drásticamente, porque la obesidad se ha vuelto el factor primario de este problema. Por lo tanto, siendo latinos desarrollamos más rápido cualquiera de estas tres (hipertensión, diabetes y colesterol)”, explicó a este medio el doctor Nelson Vallejo Almeda, internista.

La OMS estima que más de 60 millones de personas, que residen en las Américas, viven con diabetes mellitus tipo 2. Este número se ha triplicado en estas zonas desde 1980. Por lo que, para el 2040, podría convertirse en 109 millones, según un informe.

Una diabetes no tratada puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales y otras.

Vallejo Almeda, quien lleva ejerciendo la medicina desde hace 30 años, aseguró que el hígado graso no relacionado al alcohol es otra situación que se está viendo en la consulta médica. 

“En mi práctica se están viendo personas más jóvenes con todos estos problemas. La raíz de todo es la obesidad y el sobrepeso. Estamos viendo generaciones adictas a las harinas refinadas y la comida rápida”, dijo el doctor.

Esta enfermedad tiene como causa principal la acumulación de grasa en el hígado y se observa frecuentemente en personas con sobrepeso u obesidad. 

Y contrario a otras, el hígado graso no alcohólico se manifiesta con señales o síntomas identificables.

“Esa grasa acumulada es pro inflamatoria y produce fibrosis en el hígado. A la larga, tu hígado va fibrosándose y es lo mismo que podemos conseguir con la cirrosis (producido por el consumo excesivo de alcohol)”, enfatizó el internista. 

La salud sexual de los hombres

Estas enfermedades físicas pueden detonar otras, tanto físicas como emocionales, pero también sexuales, como lo es la disfunción eréctil. 

Y es que, por ejemplo, los daños ocasionados por la diabetes, se vinculan a la disfunción eréctil.  

Los hombres con diabetes tienen 3 veces más probabilidad de desarrollar disfunción eréctil que los hombres que no tienen diabetes, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de los Estados Unidos. 

La salud sexual masculina es otro tema que, por el tabú y el concepto de virilidad, muchos hombres no priorizan. 

De acuerdo con el neuropsicólogo clínico, el doctor Edgar Campos Febus, entre las principales situaciones de salud sexual a las que se enfrentan algunos hombres son la eyaculación precoz, el poder mantener una erección y la falta de deseo sexual. 

Problemas que tienen en común el estrés, la pobre actividad física y alimentación, falta de comunicación y la privación del sueño.

El tabú no nos permite adentrarnos en el tema de la educación sexual y conocer cómo las circunstancias que vivimos diariamente, ya sea de manera independiente o en pareja, afectan lo que es la respuesta sexual”, señaló el doctor Campos Febus, especialista en el tema.

Las creencias culturales dificultan, aún más, que el hombre pueda tener un rendimiento funcional, real y saludable, sostuvo.

Como, por ejemplo, el mito de que los hombres no deben expresar cómo se sienten o mostrarse vulnerables sobre lo que experimentan. Esto tiene como repercusión que la comunicación con la pareja se afecte y, por consiguiente, su desempeño sexual. 

En muchas ocasiones se le hace difícil al hombre el poder aceptar que hay una dificultad a nivel sexual y lo que pasa es que se esconde. Esto tiene que ver con factores culturales, porque se le ha hecho creer que debe siempre debe estar listo para tener relaciones sexuales”, detalló el neuropsicólogo. 

Campos Febus reiteró que es importante buscar ayuda de forma temprana, pues las relaciones de pareja pueden terminar laceradas. Pero también la autoimagen y la autoestima. 

“El cerebro es el órgano más importante a nivel sexual, además de buscar ayuda a nivel fisiológico, se debe buscar aspirar a la psicoeducación. De tal forma podemos deconstruir mitos y creencias que de cierta forma podrían estar impactando nuestra sexualidad’’, enfatizó.

Y añadió que “el quedarnos en silencio no nos va a proveer las herramientas y técnicas para vivir una sexualidad plena”, puntualizó. 

La salud mental forma parte, asimismo, de esa búsqueda global del estado de bienestar, al que apunta la OMS.

La salud emocional masculina

El doctor Orlando De Jesús Rosario, psicólogo clínico, expuso que diversos factores hoy día afectan la salud emocional masculina, como lo son los roles de géneros, los cuales establecen que los hombres no deben proyectar sus emociones públicamente, ya que se asocia a la debilidad.

Por otro lado, está el trabajo excesivo, la precariedad laboral y los salarios poco dignos.

“Las Naciones Unidas estipulan que los países de bajo a moderado sueldo tienden a mostrar un 79 por ciento en las tasas de suicidio, en las que los hombres son quienes muestran mayores cifras en comparación con las mujeres”, explicó el doctor De Jesús Rosario.

Precisó que, un elemento que influye sobre estas cifras, es la denominada “masculinidad tóxica”, que lleva a que los hombres canalicen sus emociones por medio de conductas autodestructivas.

No obstante, generaciones más jóvenes han mostrado más apertura a la búsqueda de terapia. Pero aún queda mucho por educar. 

Usualmente, dentro de lo que he observado a nivel profesional, es que los hombres buscan los servicios de terapia psicológica cuando las situaciones están en un punto crítico o están tocando fondo”, especificó. 

Recordó que la salud se basa en diferentes dimensiones, física, emocional, espiritual, entre otras. Por lo que, si una está en desbalance, se pueden terminar afectando las otras.

“No están solos y no tienen que cargar con su dolor solos. No hay necesidad de reprimirlo. Ese dolor no te define. Es importante tener más conversaciones sobre salud mental. Se ha evidenciado que el diálogo y la escucha activa ayudan significativamente al ser humano”, concluyó.