Mucho se dice que el instinto maternal o paternal no falla ni se debe ignorar, y es, precisamente, éste el cual los especialistas en patología del habla exhortan seguir.
Y es que en muchas ocasiones, padres y madres, o cuidadores, se preocupan por el desarrollo de sus pequeños y tienden a compararlos con otros pequeños, o por recomendación de sus pediatras “esperan más tiempo” para que diga palabras que está supuesto a decir, por ejemplo, a los 12 meses.
Esta a preocupación fue la que, precisamente, compartió a través de sus redes la licenciada Isamar Lorenzo, patóloga del habla y lenguaje, quien además confirmó que cuando recibe las primeras citas y evaluaciones iniciales se topa con padres que evidencian su preocupación y angustia desde un inicio al dirigirse al médico primario del niño, en este caso los pediatras, quienes en muchas ocasiones le verbalizan, ante sus preocupaciones, frases, como: “Es muy pequeño” o “Dale tiempo”.
“Entonces, en este periodo de espera, perdemos mucho tiempo, perdemos ese tiempo crucial de estas etapas tempranas«, sostuvo al explicar la importancia de trabajar con la situación a la mayor brevedad posible.
Lorenzo hizo la salvedad de que también se ha topado con casos en los cuales los especialistas y pediatras sí cumplen su trabajo en el área de identificar, así como cernir desde etapas tempranas estas destrezas.
Por eso, dijo, es tan importante el trabajo multidisciplinario. “Que podamos reconocer nuestras áreas y entender que ese trabajo multidisciplinario es súper importante para nosotros poder buscar, al final de cuentas, el beneficio holístico del paciente”.
En concordancia, la también patóloga del habla y educadora, Glorian Cádiz Nieves, compartió a Es Mental que, pese a que los pediatras están enfocados en el área de la salud y medicina, sí pueden notar el retraso en el habla y lenguaje e, incluso, cuentan con las tablas de lo que está supuesto a realizar un menor según sus edad de desarrollo, mas, no son expertos en el proceso de comunicación.
«Si tú sientes que no está bien, aunque el pediatra te diga, porque suele pasar mucho, que le dicen (a los padres): ‘Ay, déjalo, si eso él va a hablar, eso hay que darle tiempo’. No, no es así, y hay casos en los que el tiempo es crucial”, aseguró.
Sobre este particular, Es Mental conversó con la doctora Gredia Huerta, pediatra y pasada presidenta de la Academia Americana de Pediatría Capítulo de Puerto Rico, quien explicó que en Puerto Rico resta un largo camino por recorrer en cuanto a crear conciencia de parte de todo el sistema acerca de la importancia de esas visitas recurrentes y al tiempo correcto que el niño o niña visita a su pediatra.
Estas, según la especialista, se conocen como “visitas de niños sanos”, con horarios y fechas bien específicas, ya que, entre esas, ocurren ciertos cambios en el desarrollo que el pediatra tiene que asegurarse de que estén sucediendo.
“Esas cosas toman tiempo, y el sistema de salud no está estructurado para que el médico pueda tener el tiempo que el paciente necesita. Entiéndase que los planes médicos no cubren muchos servicios de educación, por ejemplo”, aclaró.
Y es que tras este problema sistémico, es que incide, según la pediatra, en que no se abunde en detalles relacionados al desarrollo. Además, confirmó que en muchas ocasiones padres o cuidadores no los llevan a estas “visitas de niños sanos”, por tanto no se puede comprimir todo los cambios en una sola visita.
¿Por qué la intervención temprana?
Según la terapeuta, se trata de un proceso vital y de gran importancia. Lorenzo sostuvo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) describen este proceso desde los 0 a 3 años. Y, precisamente, se hace mucho énfasis en la estimulación en estas etapas, ya que, según la Asociación Americana de Habla y Lenguaje, y Audición, evidencia científica demuestra que en esos primeros tres años de vida, el cerebro del niño está en un continuo proceso de neuroplasticidad que crean nuevas conexiones.
Además, en estos primeros años hay unos periodos críticos donde se produce un gran desarrollo de neuronas y conexiones. Por eso, en estos primeros años es sumamente importante la intervención temprana, pues permite al menor mejorar destrezas que quizás están rezagadas, puedan estimularse y otras áreas del cerebro compensen, y puedan lograr rezagar esos hitos del desarrollo que no están dominando.
Aunque sostuvo que en ningún momento es tarde para tratar los rezagos en el habla y lenguaje, la misma evidencia científica confirma que a nivel neuronal existen conexiones que deben ser estimuladas lo antes posible.
“La realidad es que si existe algún retraso en las áreas del desarrollo del lenguaje o en alguna área del desarrollo en general del niño, pues vamos a intervenir a tiempo, antes que tengamos que lidiar con otro tipo de situaciones”, aseguró.
Sobre esto último, explicó que pudiera ser que el regazo aumente, puesto que, a medida que el niño sigue creciendo, existen otras demandas y exigencias que necesitan que el menor cumpla.
“Mejor es que tú llegues, y yo te haga una evaluación y te diga: ‘Mira, no tienes nada por que preocuparte, él está bien para su edad, a que dejaste pasar tiempo’”.
Similarmente, compartió que, como profesionales, recalcan mucho el aspecto de la intervención temprana, pues el cerebro de los niños está en constante desarrollo, absorbiendo todo.
Así que, esta será la oportunidad de minimizar el impacto que esto pueda tener a largo plazo, pues el niño también comenzará en un contexto académico y se desea evitar que se llegue a ese grado y tenga no solo el habla, sino también el impacto emocional del menor en juego, su aspecto académico y su aspecto social.
¿Cómo identificar si mi niño requiere una intervención temprana en el área de habla y lenguaje?
Lorenzo compartió unos cuantas señales para los padres tomar en cuenta y acción:
- Si presenta poco o ningún interés en el juego.
- Llamarle por su nombre y que no responda, o no hace caso.
- dificultad para seguir instrucciones verbales.
- Interés limitado a ciertos objetos o vocabulario específico.
- Dificultad para usar juguetes u objetos para el propósito para el cual fueron creados
- No produce sonidos.
- Inventario limitado de palabras.
- Dificultad para imitar movimientos o sonidos.
- Las personas tienen dificultad para entender lo que dice.
Similarmente y con seguridad, Cádiz Nieves compartió que si tienes un menor de 12 meses o 18 meses que no dice palabras, “tenemos que empezar a movernos”.
Por ejemplo, a los 18 meses un menor debe poder decirte de 10 a 50 palabras aproximadamente, mientras que un menor de 2 años debería tener un vocabulario que pueda ser de 50 hasta 250 palabras, y al menos decir frases de dos palabras como: “Dame agua”.
“A los niños/as hay que hablarles desde bebés, tienes que empezar a hablarle, aunque sientas que no te está entendiendo… y mientras más puedas hablar, siempre claro, lento, tratando de que te esté mirando a los ojos y a la boca”, explicó.
Recomendaciones
“Si como padre, madre o cuidador, tienes algún tipo de preocupación, no esperes, busca ayuda”, exhortó la especialista.
Indicó que todo momento es un buen momento para que los padres brinden estimulación temprana a los niños e introduzcan vocabulario a ellos, aun sean muy pequeños.
Asimismo, recalcó que será importante se informen con las fuentes correctas sobre los hitos del desarrollo.
En concordancia, Cádiz recomendó tomar en consideración siempre el trabajo multisectorial. Asimismo, exhortó a los padres a hablar más con sus hijos y estar al pendiente de su alimentación, pues una mala alimentación puede llevar a problemas del habla y lenguaje.
Dijo que, como padres o cuidadores, existe una la obligación de que el niño o la niña reciba una atención médica, pues la comunicación es parte de lo que es su salud.
Finalmente, la doctora Huerta recomendó a los padres que de tener dudas en cuanto al desarrollo de sus hijos, además de buscar ayuda de manera holística, también pueden buscar información fidedigna, como por ejemplo, una aplicación de los CDC, llamada “Sigamos el Desarrollo”, la cual habla sobre los indicadores del desarrollo y a la vez brinda consejos a seguir para promover ese desarrollo en el hogar.





![Barreras de acceso para la atención de la salud mental [Columna] salud mental](https://www.esmental.com/wp-content/uploads/2026/09/shutterstock_2697570473-218x150.jpg)
