El Colectivo de Psicología y Acción Social (Colectivo PAS), el cual agrupa a psicólogos, psicólogas y estudiantes de psicología, denunció la situación de peligrosidad que viven las  personas que residen en pueblos del centro del archipiélago a raíz de las constantes lluvias. Pueblos como Peñuelas, en donde experimentan lluvias constantes desde meses antes del huracán Fiona y las cuales todavía no han cesado. 

La cantidad de lluvia recibida ha afectado las vidas de los puertorriqueños, en especial los que residen en áreas de la montaña y están en riesgo todos los días. Las consecuencias más prevalentes y de alta peligrosidad han sido los  deslizamientos constantes y el deterioro de las carreteras, algunas que ya han tenido desprendimientos, indicó el Colectivo en un comunicado de prensa.  

“Esta realidad apremiante ha producido bloqueos constantes en las carreteras, lo que afecta la vida  cotidiana de las personas que residen en estas áreas. Algunas de las maneras en que se  precarizan las vidas por esta situación son la posibilidad de que alguno de los eventos de  deslizamientos destruya un hogar o atente en contra de la vida de alguna persona y el  bloqueo de caminos necesarios para transitar con el propósito de ir a trabajar, acceder a  artículos de primera necesidad, llevar la niñez a sus escuelas o atender alguna emergencia  médica. Para aquellas personas que tienen cultivos, las copiosas lluvias afectan sus cosechas  teniendo pérdidas económicas, y para aquellos/as que hacen agricultura para subsistencia  familiar, esta realidad impacta su capacidad de alimentar a sus familias”, expresó el Colectivo.  

Eduardo A. Lugo, director ejecutivo de la organización Impacto Juventud GC. Inc. y  representante del Colectivo PAS expresó: “En conversaciones con líderes comunitarios, nos  comentan que la situación de lluvia se aparta de la normalidad que han vivido en años  anteriores. Nuestras comunidades, desde su experiencia, están dando la voz de alerta de que la  crisis climática no es cosa del futuro, sino que ya impacta nuestras vidas de maneras muy  profundas. Esto afecta incluso los servicios que ofrecemos, ya que limita nuestro acceso a  comunidades, que por su localización y la historia de negligencia gubernamental hacia las  personas que viven en áreas de la montaña, han tenido problemas de acceso a servicios  básicos”.

Por su parte, Helga Maldonado, co-directora del programa Aula en la Montaña (proyecto de la organización  Impacto Juventud GC inc.) explicó: “Los residentes de la montaña se encuentran  preocupados por la situación del País. El día a día es agotador. Impacta directamente sus  cuerpos y emocionalmente se sienten extenuados por lo que esto representa para ellos y ellas.  La constante incertidumbre e inseguridad, el cansancio físico y mental producto de las  situaciones que tienen que resolver por las lluvias, deslizamientos, vías de acceso intransitables,  interrupciones de servicios básicos, entre otros, se han convertido en una nueva realidad que no  desean y que les gustaría que cambiara”.

Según el Colectivo, la crisis climática ya tiene efectos profundos en el País. “La ausencia de acciones de preparación, mitigación y atención a la crisis climática por parte del gobierno de Puerto Rico, no solo ha  aumentado la peligrosidad de estos eventos, sino que precariza las vidas de nuestra gente”.

Indicaron que las  secuelas para la salud mental de las personas que viven en esta área del país son complejas, incluyendo “la ansiedad, tristeza y trauma que viven los residentes de muchas comunidades no solo se asocia  a los eventos de lluvia y sus consecuencias, sino al profundo sentido de olvido que sienten de parte del gobierno que se supone les representa”.

Instaron a la prensa del País a visibilizar esta realidad que viven miles de personas en el archipiélago. “Es medular que los medios reflejen las  realidades diversas que vive la gente por la crisis climática. Contar sus historias es importante para impulsar cambios”, expresaron. 

“Denunciamos esta situación de emergencia y señalamos que las acciones hacia la crisis climática en el país URGEN. Nuestra gente sufre la negligencia profunda con que el  gobierno ha desatendido este asunto que es de vida o muerte. Alertamos que las  consecuencias a nivel internacional las veremos en Puerto Rico, incluyendo las antes  mencionadas e incluso el desplazamiento de personas y comunidades reconfigurando nuestro  modo de vida con secuelas muy profundas para nuestra convivencia y sobrevivencia”.

Instamos  al gobierno central y al municipal a tomar acción ante la situación vulnerable de las carreteras  en los pueblos afectados y a identificar áreas donde la peligrosidad de deslizamiento es mayor  para proveer apoyo a comunidades. También urge que ofrezcan recursos a organizaciones que  puedan atender la salud mental de las personas en estas comunidades”, agregaron.

Denunciaron además la negligencia de FEMA en atender las necesidades de la gente desde una perspectiva culturalmente apropiada. “FEMA debe poner recursos adecuados para que cada persona y  familia pueda tener la asistencia necesaria para la recuperación de estos eventos”.

Finalmente, “EXIGIMOS al gobierno de Puerto Rico que presente y ponga en curso un plan de acción ante la  crisis climática que incluya a organizaciones sin fines de lucro que llevan mucho tiempo  trabajando con este tema y las voces de las comunidades que están ya siendo afectadas por  esto. No podemos esperar más. Esta realidad ya está siendo crucial en el deterioro de la vida de las personas, en particular aquellos/as que residen en la montaña y zonas costeras”.

Además del Dr. Lugo, otros miembros del Colectivo son la Dra. Heyda M. Martínez, la Dra. Ivelisse Torres Fernández, el Dr. Edil Torres Rivera y la Dra. Luisa Ortiz Reyes.