En plena época de huracanes, los puertorriqueños enfrentan ansiedad cualquier posibilidad de un evento atmosférico. A casi dos años del huracán María la población aún no han sanado los múltiples traumas propinados por la catástrofe durante largos meses, y hasta el presente en el caso de sobre 30,000 personas que aún viven bajo techos azules. Algunas de las secuelas psicológicas del evento y del abadono gubernamental a la población incluyen un aumento significativo en la prevalencia del síndrome de estrés postraumático, de ansiedad, de depresión y en las muertes por suicidio en Puerto Rico.

El Dr. Domingo Marqués, psicólogo clínico, facultativo de la Universidad Carlos Albizu, y uno de los investigadores del estudio de la Universidad de Harvard sobre las muertes del huracán María, analiza el estado de situación emocional de la población y las pobres perspectivas de recuperación colectiva ante la inacción de un Gobierno que aún no provee seguridad a los ciudadanos con estrategias proactivas para enfrentar estos fenómenos atmosféricos.

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