(Foto: Omaya Sosa Pascual)

Tan pronto se anunció la posibilidad de que una tormenta o un huracán llegara a Puerto Rico miles de  personas se movilizaron a los supermercados a comprar grandes cantidades de agua. Regresaron las filas a las gasolineras. Se agotó el combustible. Volvió la incertidumbre, la impotencia, la frustración experimentada con el poderoso huracán María, que azotó el país el 20 de septiembre de 2017. Sin duda alguna, la llegada de un sistema tropical es un reto para la estabilidad mental de los puertorriqueños.  El psicólogo clínico y profesor de la Universidad Albizu, Domingo Marques, lo dice categóricamente: 

No estamos recuperados psicológicamente de María. Esta mañana (martes) ya no quedaba gasolina”, comentó durante la grabación del podcast Es Mental

Y no se está recuperado por agravantes como la falta de un plan por parte del estado. Es marcada la ausencia de procedimientos y estrategias para atender a los pacientes de diálisis, a los dependientes de máquinas de oxígeno, a los ancianos, por mencionar algunos ejemplos de poblaciones vulnerables. Se nota la ausencia de interés en establecer refugios médicos, recalcó al señalar que el presunto plan catastrófico, firmado por la gobernadora Wanda Vázquez el lunes, no ha sido compartido con la ciudadanía ni con las instituciones correspondientes. 

Ahora mismo la gente se está preparando para el huracán, pero también se está preparando para que el gobierno les falle, les mienta”, subrayó el experto que  fungió como investigador juntamente con la Universidad de Harvard, en el estudio que estimó en más de 4,000 muertes relacionadas al huracán María.  

Marques advirtió que en términos de la salud mental son varios factores los que inciden en cada individuo. La resiliencia o capacidad de manejar una crisis y sobreponerse, el apoyo que pueda tener del ambiente y entorno social, así como factores protectores, como se supone que el gobierno sea.  

“Si existiera un plan, calmaría a todos los que vivimos el huracán. Sería ver por ejemplo, unidades móviles para pacientes de diálisis colocadas en la montaña en el oeste que es por donde se dice que va a entrar”, dijo. 

Otros elementos que influyen en la salud mental ante un evento como un huracán son la cercanía física y la cercanía sicológica. El paso de María no fue igual para un vecino de la zona metropolitana cuando se le compara a un residente de la montaña utuadeña, ilustró. La diáspora, aunque no físicamente presente en la Isla, vivió el destrozo, con la vinculación emocional a sus parientes residentes en Puerto Rico.

Sobre los puertorriqueños fuera de la Isla, un estudio recientemente publicado por la Universidad de Miami, reflejó una alta incidencia de Trastorno de Estrés Post Traumático (PTSD, por sus siglas en inglés) y ansiedad generalizada en puertorriqueños que vivieron el paso del huracán María. 

El estudio, que se llevó a cabo de marzo a abril de 2018 y contó con una muestra de 213 participantes, arrojó altos niveles del trastorno, siendo más alto en la población de puertorriqueños que se movilizaron a la Florida tras el paso del temporal, por el proceso de adaptación sumado a la experiencia inicial del evento atmosférico.  

Un acercamiento responsable para atender la salud mental del país de cara a la temporada de huracanes hubiese sido la implantación de planes de psicoeducación, información que ayudaría a las personas a manejar mentalmente la llegada del ciclón, por ejemplo, con respiraciones, ejercicios musculares, entre otras técnicas, añadió Marques. 

Ansiedad generalizada versus Trastorno de Estrés Post Traumático PTSD 

De acuerdo con la psicóloga clínica, presidenta 2020 de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, la doctora Kalitza Baerga Santini, es importante diferenciar el estrés que se siente luego de un evento traumático del trastorno por estrés post traumático. 

“El estrés que se experimenta luego de un evento traumático es una reacción normal a un suceso que se siente como una amenaza. Otras respuestas que se pudieran presentar ante un evento traumático son: ansiedad, miedo y malestar. Las antes mencionadas son reacciones que se pudieran esperar en los y las puertorriqueños/as al enfrentarse a un fenómeno atmosférico como lo fue el Huracán María”, dijo. 

No obstante, después de un incidente que provoca ansiedad usualmente luego de que pase tiempo la intensidad disminuye y no interfiere con el funcionamiento. Incluso, el estrés puede ser positivo pues puede ayudar a manejar otros sucesos similares que podrían avecinarse en el futuro. 

Baerga subrayó que tras la experiencia del paso del huracán María los puertorriqueños comprobaron que la preparación a tiempo es importante y les brinda paz mental. 

“Estando así al pendiente de, por ejemplo, contar con la cantidad de agua suficiente, comida suficiente y otros artículos de primera necesidad.  Esto promueve el pensamiento como pueblo de ‘No querer que me falte lo que me faltó para el Huracán María’”, dijo. 

La profesional advirtió que lo que se ha percibido en estos días es estrés anticipatorio, una respuesta natural del ser humano ante situaciones. Sin embargo, cuando se presentan síntomas como recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos, evitación o esfuerzos para evitar recuerdos acerca del evento traumático, incapacidad para recordar un aspecto importante del suceso, entre otros, se entiende entonces que la persona sufre del Trastorno de Estrés Post Traumático PTSD. 

La gente, en su mayoría, ha podido volver a funcionar, tenemos un estrés anticipatorio por lo vivido, pero no es un trastorno mental”, señaló. En situaciones como esta, agregó, es importante sacar a relucir las virtudes del puertorriqueño como la solidaridad. 

¿Cómo salvaguardar la salud mental ante un fenómeno atmosférico?

  • Prepararnos nos da seguridad y tranquilidad. Prepárese y tenga a la mano números de emergencia así como lista de refugios.
  • Tenga sus medicamentos en caso de que utilice para manejo de salud mental y física.
  • Trate de mantener la calma. 
  • Escriba como se siente.
  • Haga ejercicios de respiración profunda.
  • Exprese como se siente con alguien de confianza.
  • Pida ayuda de necesitarla.
  • Intente comer saludable: una opción en vez de comer tantos embutidos como salchichas coma granos enlatados, que aunque son altos en sodio puede enjuagarlos con poca agua.
  • Manténgase hidratado
  • Evite tomar decisiones importantes en el período de tensión y/o ansiedad
  • Trate de manejar las cosas una a la vez
  • Camine
  • Recuerde que estas situaciones son temporeras
  • En caso de necesitar ayuda llame a la línea PAS que trabaja 24/7
    1-800-981-0023

Referencias:

American Psychology Association (2014)
Brainline.org (2018)