Con síntomas como la ausencia de actividad psicomotora, mutismo, negativismo y posturas rígidas y extravagantes, la catatonia puede estar asociada tanto a la esquizofrenia como también a otros trastornos de salud mental.

Si bien la esquizofrenia consiste en un trastorno en el que un paciente experimenta síntomas que afectan su bienestar y calidad de vida, con ideas delirantes o creencias persistentes que les imposibilita diferenciar entre lo que es real o no, la catatonia llegó a ser considerada un subtipo de la enfermedad.

Según la psiquiatra Wilnelya Morales, la edición revisada del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales hace énfasis en que la catatonia se puede ver como un especificador de la esquizofrenia, pero también de otras condiciones de salud mental y física. 

Desde el 2013 ya no existe la esquizofrenia catatónica. Antes se entendía la esquizofrenia con varios subtipos, paranoide, diferenciada, catatónica, entre otras. Cuando hablamos de catatonia, tiene que haber tres o más síntomas”, explicó la doctora Morales.

Con el tiempo la catatonia ha seguido siendo estudiada y ha experimentado múltiples cambios en cuanto a su definición. Por ejemplo, en 1874, el psiquiatra alemán Karl Kahlbaum concebía al comportamiento catatónico como un trastorno psiquiátrico por sus manifestaciones clínicas. 

Mientras que, en 1919, los psiquiatras Bleuler y Kraeplin categorizaron la catatonia como un subtipo de la esquizofrenia, explicó el psicólogo clínico Sergio Dávila

“Esta forma de asociar la catatonia con la esquizofrenia perduró desde el 1952 con la primera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales  o el DSM. En el 2013 y con la quinta y actual edición, ya no se categoriza la catatonia estrictamente ligada a la esquizofrenia, si no que ahora esta puede aparecer en el contexto de varios trastornos, incluidos los trastornos del neurodesarrollo, los psicóticos, los bipolares, los depresivos y otras afecciones médicas”, detalló el doctor Dávila. 

Y mucho antes de este tiempo, para el 1800, los síntomas de catatonia fueron descritos como un tipo de demencia precoz, cuyos extraños síntomas y comportamientos eran ligados exclusivamente a los jóvenes, agregó la psiquiatra. 

“Cuando estamos hablando de la catatonia, tiene que tener 3 o más de los síntomas psicomotores, como el estupor o la ausencia de actividad psicomotora, catalepsia, que es la inducción pasiva de una postura mantenida contra la gravedad; mutismo, negativismo, estereotipia, agitación, muecas e imitación del habla y/o movimiento”, describió la doctora. 

Señales de la catatonia asociada a la esquizofrenia

Por su parte, la doctora Karla Báez Ríos, psicóloga, señaló que las primeras señales de la catatonia asociada a la esquizofrenia pueden variar y suelen incluir cambios en el comportamiento, pensamiento y emociones, como aislamiento social y dificultades para concentrarse. Además, cambios en el rendimiento escolar o laboral, pensamientos irracionales, alucinaciones, cambios en el estado de ánimo, entre otros. 

Pueden manifestarse en la adolescencia, adultos jóvenes o en edades más avanzadas, dijo. 

De igual manera, el psicólogo clínico mencionó no solo pueden verse las señales vinculadas a psicosis (alucinaciones y delirios), también existen los denominados síntomas negativos, los cuales se pueden observar en las primeras fases de la enfermedad. 

“Por ejemplo, jóvenes que comienzan a tener una expresión emotiva disminuida o un afecto aplanado. Caras inexpresivas, pocos gestos, escasa exhibición de emociones”, dijo. 

Otras veces se puede observar abulia o la disminución de las actividades realizadas por iniciativa propia y motivadas por un propósito.  

“Podría ser un joven que permanece sentado durante largos períodos de tiempo y mostrar escaso interés en participar en actividades sociales. Con esto podemos observar cómo los síntomas negativos de la esquizofrenia se asocian con los criterios clínicos de la catatonia”, puntualizó el doctor Dávila. 

La psiquiatra reiteró que la catatonia suele verse más entre los síntomas de desórdenes de ánimo como depresión mayor y/o trastorno bipolar o enfermedades físicas. Por tanto, es de suma importancia un diagnóstico certero. 

“La entrevista inicial sobre su historial médico es sumamente importante, pues si existe una condición de salud preexistente, más rápido podemos saberlo […] Estos pacientes están más susceptibles a mal nutrición, deshidratación y pulmonía. Y si está en antipsicóticos, por ejemplo, debe ser descontinuado inmediatamente, ya que contribuye más a la catatonia”, puntualizó. 

El tratamiento incluye fármacos para controlar síntomas psicóticos, trastornos del movimiento, así como terapia psicológica (cognitivo-conductual) para manejar síntomas y mejorar funcionamiento social. 

En casos graves, puede requerirse hospitalización, subrayó Báez.  

Pero también se puede considerar la terapia electroconvulsiva, para que se puedan aliviar los síntomas de la catatonia y otras condiciones psiquiátricas graves, concluyó  Dávila.