Anteriormente conocidas como personas hermafroditas, las personas intersexuales son individuos que nacen con un órgano indiferenciado. Es decir, no se puede diferenciar entre un órgano de la mujer u hombre. No necesariamente tiene que ser el órgano desde afuera, puede tratarse de una persona con pene que nació con trompas de falopio.

Así lo explicó la sexóloga y psicóloga María Rodríguez Vidal al indicar que no se trata de una anomalía, sino de una expresión dentro de la diversidad del ser humano.

No solamente se reduce a lo genital, sino que también puede tratarse de los cromosomas, añadió Alexandra Vélez Rondón, también sexóloga. Se estima que 1 de cada 100 estadounidenses es intersexual. Alrededor del 2% de las personas en todo el mundo tienen rasgos intersexuales.

Específicamente en Puerto Rico, el pasado junio 13 se propuso un proyecto de ley titulado Ley para Reconocer el Derecho de las Personas Intersexuales a Vivir de Conformidad con su Identidad (Proyecto del Senado 1241). El mismo pretende reconocer los derechos que protejan a las personas intersexuales, así como enmendar a la Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico y al Código Electoral de Puerto Rico de 2020 y la Ley del Registro Demográfico de Puerto Rico para poder registrar a personas intersexuales bajo la categoría de sexo ‘X’.

¿Cuáles son las causas de la intersexualidad?

En consonancia con Vélez Rondón, Rodríguez Vidal expresó que la intersexualidad puede ser provocada por un tema hormonal o cromosómico. En el caso de ser cromosómico, puede crear una predisposición genética. Sin embargo, no hay estadísticas recientes y actualizadas, añadió Rodríguez Vidal. 

Mientras, la comunidad científica no tiene certeza absoluta del origen de las personas intersexuales. Se estima que las causas pueden variar entre cambios en un gen receptor de hormonas androgénicas, exposición natural o sintética a hormonas durante el desarrollo del embrión, falta o fuera de lugar el gen Y de la región que determina el sexo (SRY) y otras condiciones genéticas que causan niveles anormales de hormonas relacionadas con el desarrollo genital.

Ser intersexual no tiene nada que ver con identidad ni orientación sexual. Se trata de un factor anatómico, no tiene que ver con la capacidad de tener relaciones sexuales saludables ni afecta el deseo de una persona”, aclaró Vélez Rondón.  

Según Vélez Rondón, puede haber personas que nacen con ambos genitales, pero también existen otras personas que desarrollan estas características en la adultez o en la pubertad. 

“Por ejemplo, nació con vulva, pero de momento nunca le llegó la regla, le salen vellos por todo el cuerpo, una voz más gruesa, entre otras características. Luego de someterse a estudios se dan cuenta de que hay una ambigüedad”, explicó. 

Dentro de este proceso vienen muchos problemas psicológicos, pues supone un peso emocional y un choque si en la niñez criaron a la persona con una identidad y cuando llega la pubertad se dan cuenta de que esa no es su realidad, planteó Vélez Rondón como un posible escenario.

Destacó que las personas intersexuales tienen mayor vulnerabilidad a sufrir de disforia de género. “Lo importante es poder entender las manifestaciones para que sea un proceso más amigable”, subrayó.  

Por este motivo, muchas veces, estas personas suelen incurrir en cirugías de afirmación de género. Tienden a hacer cirugías para favorecer el genital más desarrollado, viendo la sexualidad desde el coito, cuando el órgano más grande es la piel”, dijo Vélez Rondón, según su experiencia profesional. 

Sin embargo, ésta también remarcó que hay personas que se tienen que hacer varias cirugías porque de momento los órganos siguen creciendo, a pesar de la operación. 

En otras instancias, incluso la mayoría de las personas pasan por estas cirugías cuando nacen, por decisión de sus padres, madres o cuidadores principales, según Rodríguez Vidal. “Muchas veces, los padres al nacimiento toman la decisión de qué órgano conservar”, sostuvo.

Uno de los mayores retos para las personas intersexuales y la comunidad que les rodea, de acuerdo a Rodríguez Vidal, es la discrepancia de saber cómo uno se identifica en base a su sexo, orientación o identidad. Un proceso de autoaceptación, educación para poder desmitificar que no es un fenómeno que está bien o mal.

Las personas intersexuales tienen la misma capacidad de poder gozar de su sexualidad de una manera libre, responsable y placentera, especificó Rodríguez Vidal. “Lo ideal sería que fueran las propias personas intersexuales las que puedan decidir cuál es el órgano reproductor que las define, situación que no siempre pasa”, opinó. 

Es importante hacer referencia a la necesidad de seguir educándonos sobre temas relacionados a la sexualidad, argumentó Rodríguez Vidal. “El no saber no nos exime de ser prejuiciosos o incurrir en juicios valorativos que ponen en riesgo la estima y la salud, tanto física como emocional de estas personas”, concluyó al afirmar que se trata de crear un ambiente de apertura en el que se pueda seguir  discutiendo temas relacionados con la sexualidad humana.