Avalada por las principales organizaciones médicas como la Asociación Americana de Psiquiatría, la Asociación Médica Estadounidense y la Sociedad Internacional de ECT (electroconvulsive therapy), la terapia electroconvulsiva puede tener resultados efectivos en diagnósticos de salud mental.

No obstante, aún en la actualidad este tratamiento está rodeado de desinformación e ideas estereotipadas. Es Mental conversó con especialistas en el tema. 

La terapia electroconvulsiva es una alternativa de tratamiento segura y eficaz, dirigida a personas con padecimientos de salud mental. Tiene como fin un estímulo, muy breve, de corriente para liberar diferentes neurotransmisores y promover cambios a nivel neuronal.

La doctora Natalie Rivera Morales, psiquiatra de adultos con subespecialidad psiquiatría de consulta y enlace y certificada en este método, explicó que se ha visto cómo esta terapia tiene resultados en una serie de condiciones de salud mental. La terapia electroconvulsiva se lleva a cabo en una sala de operaciones, bajo anestesia general y con un equipo interdisciplinarios de salubristas y profesionales del campo de la salud. 

“Yo el ejemplo que a veces le doy a los pacientes, usándolo como una buena analogía, es como cuando estás usando una computadora, te está dando problemas y tienes que darle reset. Es una teoría similar, en la que el cerebro está teniendo algún desbalance químico o algunos cambios neuronales, este estímulo puede ayudar a que el cerebro tenga una nueva oportunidad de regularse y de esta manera se han visto resultados reales”, señaló la psiquiatra Rivera Morales.

Por su parte, la doctora Dessie Vega, psiquiatra y directora del programa de ECT en San Juan Capestrano, explicó que esta terapia busca que las neuronas se reconecten químicamente. Para esto, los protones comienzan a unirse a los neurotransmisores y el resultado es visto a través de la mejora de un paciente.

“Es un tratamiento para aquellos que dicen: ‘basta ya, no quiero más medicinas’. Especialmente en casos en los que se siente que las medicinas provocan efectos secundarios, como la ganancia de peso, falta de apetito sexual o falta de comunicación con los hijos y familiares”, dijo la doctora Vega.

La directora del programa de ECT en San Juan Capestrano mencionó, además, que lo idóneo son 10 tratamientos en un año. Las primeras tres sesiones: un día sí y otro no. Luego, tres sesiones una vez por semana. Las restantes pueden ser mensualmente, detalló Vega. 

La terapia electroconvulsiva no solo requiere de un grupo multidisciplinario para ponerse en práctica, también, una evaluación médica previa para precisar si el paciente puede recibir este tratamiento.

Contrario a las ideas estereotipadas sobre este tratamiento, durante el procedimiento no se ven movimientos involuntarios del cuerpo, pues se emplean relajantes musculares. Asimismo, el proceso de duración del estímulo es breve y puede durar entre 20 a 25 segundos, reiteró la psiquiatra Rivera Morales.

“ ¿Por qué existe desinformación sobre el método? La realidad es que aparte de la desinformación general, Hollywood y el mundo del cine han jugado un rol bien grande en el temor general que las personas le tienen a este procedimiento. Lamentablemente las escenas en películas y series son una influencia bien grande para las personas y algunas lo perciben como la realidad. Así que es bien importante dejarle saber a las personas que lo que se ve en estos medios no es lo real”, enfatizó la doctora.

¿Cuándo debe usarse la terapia electroconvulsiva?

Esta terapia se considera cuando una persona no responde al tratamiento tradicional, como medicamentos o psicoterapia. Los estudios confirman su eficacia en diagnósticos como la depresión mayor y la depresión asociada al trastorno bipolar.

También en trastornos psicóticos, como la esquizofrenia. Particularmente, en la catatonia asociada a la esquizofrenia.

“Esta terapia permite al cerebro que tenga una oportunidad nueva de regularse y, de esta manera, se han visto resultados reales”, comentó Rivera Morales.

La doctora Vega planteó que es tan segura que, incluso, una mujer embarazada puede recibir esta terapia en cualquier momento de su embarazo. De igual manera, una persona con marcapasos, cuyos medicamentos pueden interferir con su condición física.

Es el tratamiento de elección de personas con diabetes, hipertensión, epilepsia o hipertiroidismo. Es costo efectivo. Se pueden ver cambios favorables desde la primera sesión”, puntualizó la psiquiatra.

Finalmente, la doctora Rivera Morales planteó que, aunque es recomendable para pacientes que tienen alguna resistencia a otros tratamientos, como la medicación y la psicoterapia, mencionados anteriormente, esta terapia no debe dejarse como último recurso.

Mucho menos se debería esperar a que una persona experimente un deterioro en su diagnóstico para considerarlo. 

“Dentro de esto el paciente puede deteriorar muchísimo y, en casos severos, terminar en una tragedia”, concluyó.