La pandemia ha agravado o evidenciado los problemas de comunicación entre las parejas, aseguraron dos expertos en salud mental, quienes ofrecieron consejos para manejar las discrepancias que surjan en la relación.

El psicólogo David Alcalá Pérez aseguró que sus pacientes han aumentado significativamente a raíz de la pandemia por el COVID-19 y que en su mayoría se trata de personas que ya tenían una rutina de comunicación escasa y tras la pandemia fueron obligados a interactuar, pero carecen las herramientas para poder retomar esos espacios.

 

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Por su parte, el psicólogo Julio Herrán García concluyó que la pandemia ha hecho que muchas parejas, dentro de la naturalidad de la convivencia, descubran que no se querían como pensaban o que no tienen la vida que querían.

Asimismo, Herrán García recalcó que lo más importante es entender que están pasando por una discrepancia y que cada uno quiere poner su criterio.

Sin embargo, ambos profesionales coincidieron en que no es la opinión de cada cual, sino que es la manera, el tono y la actitud en la que el mensaje se lleva lo que define la capacidad para resolver un desacuerdo.

Aspectos que considerar al enfrentar un desacuerdo

Primeramente, el consejero de parejas Herrán García detalló que se debe analizar cuál es el problema y por qué surgió la incomodidad.

Por otra parte, Alcalá Pérez indicó que, al discutir, no se puede minimizar, cancelar ni asumir la postura de la otra persona dentro de la pareja.

De igual manera, el terapista emocional añadió que: “Más allá de un problema de comunicación, el cliché de las complicaciones en una pareja, es tener esa capacidad de entender lo que está diciendo esa persona, tener empatía, entender la molestia, nunca asumir lo que la otra persona está pensando y expresar cualquier tipo de sentimiento o emoción sea buena o sea mala”.

Sin embargo, Alcalá Pérez subrayó que si hay asuntos que se repiten o situaciones que un miembro de la pareja continúa recordando durante las discrepancias en la pareja significa que hay un suceso que no fue perdonado y se debe de evaluar.

“Si la persona no superó esa experiencia, si no se habla sobre lo que sucedió y cómo la hizo sentir, van a seguir discutiendo y se va a seguir repitiendo la misma historia”, advirtió.

Sin embargo, Herrán García recordó que hay que estar pendientes a no desviarse del tema central de la discrepancia del momento y no echar la culpa.

Por otro lado, en una publicación de la psicóloga Jenny TeGrotenhuis titulada ¿Qué hacer cuando no estás de acuerdo? se puntualiza en reflexionar con qué puntos dentro del argumento de la otra persona de la pareja concuerda o tienen sentido.

El escrito de TeGrotenhius incluso detalló que las parejas más felices no concuerdan en alrededor de 69% de los argumentos que pudiesen sostener. Además pueden también diferir en valores importantes como la política y la religión.

Las técnicas para resolver 

Una de las prácticas más aconsejadas por Alcalá Pérez para resolver los problemas de comunicación o cuando hay discrepancias es la pausa junto a una palabra clave o de seguridad (mejor conocida como safety word por su traducción al inglés).

El psicólogo especificó que la mezcla de ambas técnicas consiste en escoger entre los dos una palabra que sirva de indicio para la pausa de una discusión, para luego retomarla más tarde.

Señaló que la palabra debe ser de agrado para los dos porque la van a volver a usar cuando quieran continuar la conversación.

“Cuando uno se molesta con su pareja y el o ella no quiere hablar del tema, la otra parte se acerca para insistir en hablarlo para poder resolverlo de maneras a veces no favorables dado al ámbito de tensión. Por esto se usa esta palabra. Es más dulce, menos intimidante a la hora de tomar la conversación”, ejemplificó Alcalá Pérez.

El experto en traumatología alertó que no es un método usado para evadir el tema y que se va a usar únicamente cuando se entienda que los ánimos pueden resultar en herirse.

Por otro lado, Herrán García sostuvo que la pausa de una discusión también puede servir para autorregular las emociones.

De igual manera, el experto en consejería psicológica de parejas explicó que la pausa puede consistir en salir a caminar o sentarse en la entrada de la vivienda. Ideó técnicas de respiración, pues ayudan a calmarse. Incluso, propuso escuchar de manera activa y sin emitir juicios.

“Esto nos lleva a una situación de que los dos hablan y no se escuchan”, describió Herrán García dentro de las consecuencias de no escuchar.

A su vez, Alcalá Pérez puntualizó que se debe de sostener comunicación asertiva. Este tipo de comunicación, según la definió, es el balance entre la comunicación pasiva y la agresiva.

“Si eres una persona que levanta la voz, invades espacios personales, entre otros… es una comunicación agresiva. Por otra parte, la comunicación pasiva nunca dice que no, busca complacer, no expone sus puntos de vistas, no mira a los ojos…”, conceptualizó al enfatizar en la necesidad de cada uno evaluarse para saber cómo se comunican.

Asimismo, Alcalá Pérez comentó que ambas personas tienen que ponerse vulnerables y expresar sus sentimientos. Mientras, deben tener la capacidad de exponer un punto o mensaje sin agredir ni ofender.

Por su parte, Herrán García agregó que para fomentar la discusión abierta y la confianza en la pareja se debe hablar en primera persona y en positivo, escuchar sin defenderse, entender y validar.

“Pregúntate a ti mismo si lo que estás diciendo es con sentido y sin juzgar. ¿Es necesario o vinculante? ¿Es tan poderoso para afectar mis emociones? Exígete a ti lo que le estas exigiendo a tu pareja”, expresó Herrán García al remarcar que se deben de entrar en diálogos y no en discusiones.