“La celosía es sinónimo de inseguridad; la posesividad es sinónimo de miedo a la soledad”, dijo el psicólogo Jonathan García-Allen. Muchas personas normalizan los celos, e incluso lo encuentran como sinónimo de amor, pero, ¿realmente es saludable?

“Los celos no son románticos. La persona celosa es un francotirador emocional que hiere con su necesidad de control, con su desconfianza obsesiva y con ese amor que sabe a sufrimiento”, explicó la psicóloga Valeria Sabater en el artículo Mi pareja es celosa: ¿qué puedo hacer?.

Los celos están basados en una fuerte inseguridad y una dependencia extrema de la pareja. Esto es más grave cuando se llega al punto de controlar a la pareja y se hacen escenas sin motivo. 

«El origen de estos celos suele estar en una vivencia de la infancia basada en la idea de que los vínculos no son confiables», comentó el psicoterapeuta Wolfgang Krüger.

Por otro lado, la psicóloga Felicitas Heyne recomienda tratar de entender a qué se debe este sentimiento: ¿es un problema que el celoso arrastra desde hace tiempo, como un miedo a la pérdida o inseguridad tras la infidelidad de una pareja anterior. 

Consejos por parte de la APPR

Asimismo, la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR) aconseja que la pareja debe explorar lo que se espera de cada cual y asegurarse de que las expectativas sean realistas. O sea, que ambas partes puedan cumplir los compromisos. 

Tener expectativas no realistas puede producir muchas dificultades y frustración dentro de la relación. La frustración se puede definir como la diferencia entre lo que esperamos recibir y lo que acabamos recibiendo. 

Es importante tener en cuenta que cada pareja es única. La combinación de estas dos personas que se emparejan no existe en ningún otro lugar. Con el paso del tiempo se deben inventar y reinventar aspectos de la relación, a tono con la evolución y el desarrollo personal de cada uno. Lo que probablemente son ahora no es lo que eran al comenzar la relación de pareja. 

La comunicación honesta y clara es esencial en la vida de pareja. Cada oportunidad de comunicarse nutre y fortalece la relación. Es esencial escuchar con presencia, prestando atención a lo que se nos comunica,  empatía, tratando de entender desde el punto de vista del otro/otra,  y evitar los malos hábitos de asumir e interpretar lo que nuestra pareja nos está diciendo, antes de aclarar lo que deseamos comunicar. 

Además, es importante crear formas de nutrir la relación de pareja y básicamente crear espacios para prestarse atención, para disfrutar de sus relaciones sexuales y para interactuar de forma profunda.

¿Y si yo soy una persona celosa?

Si eres consciente de que eres una persona celosa, ya has dado el primer paso, que es reconocerlo. Ahora, lo más importante para dejar de sentir celos es trabajar en tu autoestima, en tu amor propio, la confianza que sientes por ti mismo o misma y el valor que te das a ti como persona. 

A menos que estés con una persona realmente tóxica que justifique tus celos, la realidad es que las situaciones de amenaza están en tu cabeza. Pero cuando te des cuenta de la persona que eres, estas situaciones irán desapareciendo, pues sabes de verdad que la otra persona te puede amar de verdad y que mereces ese amor, que está libre de amenazas.

¿Debo terminar con mi pareja si es celosa?

Los celos no son una buena compañía en una relación de pareja. En estas situaciones no son dos los que conforman una relación, hay un tercer integrante que todo lo destruye con sus celos. En estas situaciones, y en caso de que te están obligando a renunciar a lo que eres, es decir a lo que te gusta hacer, tus salidas, tus amistades e incluso familiares, la única opción razonable es la ruptura.