Dentro de la psicología, el ser una persona con una necesidad exacerbada de atención o asistencia en sus deberes o “needy”, no es reconocido como un diagnóstico ni trastorno, sino que un síntoma que puede ser acompañado por otras complicaciones.

Así lo describió el psicólogo clínico Josué Torres Soto al destacar que, a pesar de que no es reconocido como un término estudiado en la psicología, hay teorías que hablan sobre su impacto.

“Needy” es una palabra del inglés coloquial que se usa para definir a las personas que necesitan constante atención y afecto.

Torres Soto ejemplificó a los problemas de apego como una de las teorías principales dentro del estudio de las personas que pudieran ser categorizadas con este término.

Explicó que tales conflictos suelen surgir de relaciones no saludables entre las personas afectadas y sus principales cuidadores o encargados durante la crianza.

Advirtió que hay muchas maneras en las que una relación puede no ser saludable sin necesariamente ser negligente o agresiva físicamente, como sobreproteger al menor y no permitirle desarrollarse como ser independiente.

A su vez, el psicólogo clínico Miguel Vázquez Rivera expresó que la dificultad en reconocer el valor o la capacidad de uno mismo puede también ser el resultado de una experiencia violenta o vivencias tóxicas durante la adolescencia o infancia.

Determinó que puede ser el resultado de un cuadro de ansiedad, personalidad fronteriza, personalidad histriónica, déficit de atención y otros trastornos.

Incluso, resaltó que muchos de los trastornos psicológicos vienen de las relaciones iniciales y el espacio en el que la persona se cría.

Por su parte, Torres Soto comentó que el problema no es más común en un género que en el otro. Identificó que de la misma manera en la que la crianza se ve reflejada en esta dependencia, se manifiesta en todo diagnóstico, como ansiedad, fobia y ataques de pánico

Sin embargo, Vázquez Rivera remarcó que el sistema patriarcal en el que se basa la cultura puertorriqueña y la opresión a la mujer, genera dificultades.

Aclaró que tal distorsión pudiese ser más propensa en mujeres, pues se normaliza su falta de capacidad al ser identificadas como un género inferior.

Por otro lado, según el artículo del psicólogo Robert Taibbi titulado ¿Eres demasiado pegajoso a veces? Aquí está qué hacerun problema de apego puede ser igualmente el resultado de una experiencia de parejas anteriores quienes no fueron sensibles con las necesidades emotivas de esa persona.

Incluso, puede ser el resultado de infidelidades o manipulaciones emotivas de parte de parejas.

Puntualizó que la raíz del problema pudiese ser también un cuadro de ansiedad que provoque un miedo inmenso al abandono o a la pérdida, lo que facilita la codependencia.

Características de una persona “needy”

De manera similar, según Vázquez Rivera, la base de una persona de este perfil puede estar relacionado con la falta de recursos o acceso a satisfacer sus necesidades durante las etapas iniciales de vida.

Además, detectó que puede tratarse de una persona que tuvo una ausencia de afectividad y sentido de pertenencia durante este periodo. Articuló que la persona, por lo general, no siente que todas sus necesidades emotivas han sido cubiertas en su desarrollo.

Comentó que puede tener que ver con la autoestima y un sentido generalizado de no poder hacer las cosas por sí misma o mismo.

Asimismo, Torres Soto advirtió que son personas que consultan constantemente con otros sus decisiones, extremadamente inseguros y dudan mucho de sus capacidades.

A su vez, Taibbi identificó que el síntoma puede estar acompañado de una hipervigilancia.

Por otro lado, Vázquez Rivera especificó que, como resultado de la carencia, la persona puede pasar toda su vida en una continua búsqueda de lo que es una conexión emocional y esa atención. Entonces, admitió que se convierten en intentos desmedidos de conseguir ese afecto.

Por esto, Torres Soto exaltó la importancia de fomentar la seguridad durante la infancia, pues es la base para crear a un ser humano balanceado.

Destacó que las personas que se crían en ambientes donde se promueve la seguridad e independencia, se desarrollan mejor tanto profesionalmente como a nivel personal.

Describió que si, en la crianza, no les permiten tener responsabilidades propias en la casa, hacer sus asignaciones por sí solos, las consecuencias en la autoestima de la persona se verán reflejados más adelante.

Consecuencias de no buscar ayuda

De acuerdo con Vázquez Rivera, cuando las personas empiezan a conocerse, sea romántico o no, al inicio parece una conducta que es fácil de satisfacer, pero según su progreso puede ser que sean rechazados, pierdan amistades o que su mismo círculo tenga emociones de resentimiento ante la persona por su conducta.

Asimismo, mencionó que puede resultar en que la persona acabe en una relación machista o con una persona extremadamente controladora que se aproveche de sus necesidades o problemas no trabajados.

Explicó que las personas pueden aceptar malos tratos porque a veces se pueden confundir por atención.

“Mucho de este ciclo tóxico de los celos se pueden malinterpretar por atención, afecto y deseo cuando en realidad no lo es”, subrayó.

Incluso, alertó que las personas que no trabajan con estos problemas, al tener hijos, su necesidad se transfiere a recibir atención de ellos. Indicó que, muchas veces, intentan conseguir ese afecto de parte de los hijos y se puede volver en un vínculo excesivo si no permite que sean independientes.

“Esa meta que todos deberíamos tener de ser autónomo, si no se trabaja, se generan carencias o deficiencias a nivel afectivo. Las metas personales van a ser perjudicadas, pues una persona que no se siente capaz no va a imponerse ambiciones tan altas”, aceptó.

Por otra parte, Torres Soto puntualizó que es una persona que necesita constante aprobación o estímulo, ser reconocida constantemente y de otros para sentirse estable.

Confesó que, en muchas ocasiones, las personas con tales síntomas llegan a su oficina, no por este síntoma, sino que por problemas de pareja o patrones de ansiedad o ataques de pánico. Entonces, esta misma dependencia que se le delegaba anteriormente a los padres, madres o encargados, se transfiere a la pareja más adelante.

“Tiene que ver con cómo se conceptualiza y practica el amor en Puerto Rico culturalmente. Entonces, entras en una relación sin saber que creas una dependencia”, especificó.