El miércoles a las 2:00 pm estaremos conversando por Facebook Live con la doctora Celia Mir, presidenta electa del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico, y con Jay Fonseca, abogado, analista y comunicador, sobre el panorama actual de la obesidad infantil en Puerto Rico, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

El presentador de noticias  Jay Fonseca, quien lleva desde niño luchando contra el sobrepeso, ha vivido en carne propia lo que son las burlas a lo largo de su vida debido a su obesidad.

“No recuerdo cuando no fue una lucha el sobrepeso en mi vida”, aseguró el famoso analista de radio y televisión en entrevista con Es Mental, donde confesó que tiene problemas de autoestima e inseguridades por su peso.

Al hablar de este tema, Fonseca aseguró que nunca olvida el día en que su maestra de primer grado lo iba a pesar en el salón de clases, porque finalmente ocurrió lo que se temía: fue objeto de burla ante sus compañeros por su peso. En ese momento pesó 100 libras, dijo.

Para el comunicador, su aumento de peso se pudo deber a la ignorancia y al desconocimiento de las consecuencias. También, dijo que su madre, quien trabajaba limpiando casas todos los días y llegaba muy cansada a su casa, cocinaba “para resolver”. Dijo que si tanto él como su madre pudieran regresar atrás, tomarían otras medidas para evitar su sobrepeso. 

“En la vida estamos todo el tiempo apagando fuego, en esta vida más moderna, y no salimos a jugar, a compartir fuera. Ahora, es cada vez más probable que siga aumentando la estadística (de obesidad infantil)”, dijo el comunicador.

En Puerto Rico la prevalencia de obesidad infantil es de 21.5%, mientras que en los Estados Unidos es de 18.5%. Esto significa que uno de cada 5 menores tienen criterios de obesidad infantil, según la Dra. Celia Mir, presidenta entrante del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico (CNDPR).

A pesar de su sobrepeso y haber pesado 325 libras cuando tenía apenas 13 años, Fonseca aseguró que su habilidad deportiva no se ha limitado.

“Yo tengo la ventaja de ser un gordo parejo. Yo siempre he sido obeso, pero, a pesar de eso era capitán del equipo de baloncesto, del equipo de baseball, era el cuarto base, llegué a jugar en la Selección. Tuve la ventaja de ser un chamaco, que a pesar del sobrepeso puede ser una persona relativamente productiva o normal”, sostuvo.

También, jugó voleibol, ping-pong y ajedrez. Por otro lado, competía en certámenes de oratoria, olimpiadas de matemáticas y se destacaba por “hablar mucho”.

“Yo era bien presenta’o y me metía en todo, a pesar de que por mi físico siempre tenía la timidez de saber que no me veía físicamente bien y siempre he tenido problemas de autoestima, yo nunca he negado eso, siempre ha habido inseguridad por causa de la burla de la obesidad cuando era joven, al punto de que yo era el bully de la escuela”, confesó.

Agregó que muchos de los problemas y conflictos que ha tenido en su vida, los provocó su situación con el peso.

Las inseguridades de la obesidad

“(El sobrepeso) sí causa inseguridades. Quien te diga lo contrario te miente. Quien te diga que es feliz siendo obeso, te miente. Eso no es verdad. Es cierto que tú puedes lidiar con la obesidad. Yo he lidiado con la obesidad, yo trabajo en los medios de comunicación, todo el mundo me ve y todo el mundo sabe que es mi trabajo y demás. No por eso uno está conteste con la realidad, que uno se mira al espejo y sabe que uno no se ve bien, especialmente cuando vas a comprar ropa y te compras lo que te sirve, no lo que te gusta”, sostuvo.

Indicó que ha subido y bajado de peso unas cinco veces en su vida.

“Para mí bregar con el sobrepeso ha sido como si tuviera un ancla. Como que estás navegando y por más que te pongas la ropa bien, por más que trates de lucir bien, de complacer a los estándares sociales, siempre tienes algo que tu sabes que está mal, por más que te recortes, te arregles, te perfumes…”, dijo.

Las veces que ha bajado de peso lo ha hecho porque iba a trabajar en televisión y no querían que se burlaran de él o porque se dejó de una pareja, confesó.

“Obvio que cuando tu ves los comentarios en las redes y las burlas, obvio que duele, pero llega el momento en que te ríes también porque la vida no puede ser tanta lloraera, pero duele”, expresó, al tiempo que dijo que “uno vive sabiendo que tiene un talón de aquiles”.

Actualmente, hace Crossfit “porque no hay espejo, porque no hay nadie mirándote porque están concentrados en sus rutinas”.

Muchas veces piensa que la gente no se fija en él “por ser Jay, sino porque viene un gordito, y eso por la inseguridad que uno tiene”.

Exhortó a todos los que están en su misma lucha a no rendirse. En su caso, dijo, tiene la esperanza de que algún día va a controlar su peso, por lo que está buscando ayuda profesional.

“(Recomiendo) no dejarse vencer y seguir en la lucha, porque en algún momento lo vas a lograr, y si no lo logras pues al menos diste la batalla porque lo peor que te puede pasar es no darla”, puntualizó.

La Dra. Mir explicó que la obesidad se define como acumulación excesiva de grasa, y se determina midiendo o calculando el Índice de Masa Corporal (IMC) con respecto a la edad y género, igual a la relación de peso y estatura.  

Indicó que hay tres clases de obesidad, por lo que las intervenciones pueden ser diferentes. Entre las posibles causas mencionó los hábitos alimentarios inadecuados, genética, sedentarismo, aceptación cultural, factores ambientales o determinantes sociales y emocionales como  depresión y ansiedad, entre otras.

Los menores con obesidad tienen más probabilidades de convertirse en adultos obesos y pueden sufrir de trastornos de alimentación a más temprana edad, agregó la catedrática e investigadora del programa de Nutrición de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Además, dijo que pueden surgir comorbilidades secundarias a la obesidad como la diabetes, hipertensión, probabilidad de aumento de enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, hígado graso, aumento en la presión intracraneal, probabilidad de muerte prematura y discapacidades, entre otras.

Finalmente, exhortó a educar a los padres y a los niños sobre la alimentación y el proceso alimentario y alternativas de intervenciones médico-nutricionales y de alimentación intuitiva, o sea que no conlleve restricciones severas.