Para muchos, las resoluciones de año nuevo son tradición, pero el dilema de siempre es lograr cumplirlas o quitarse en el camino.

Algunos deciden controlar los gastos, viajar, dejar de fumar o mejorar su calidad de vida con cambios en la nutrición, bajar de peso y entrenar. Según el entrenador personal José R. Díaz, de Tra Fitness en Bayamón, todos llegan con ánimo, pero algunos pierden el norte hacia sus objetivos en el camino.

“Son muchas las variables (para cumplir o no con las resoluciones). Tenemos que ver la disciplina de la persona, si esa mentalidad está, si la disciplina está inculcada, pues esa persona es un poquito más fuerte como para que se pueda quitar”, explicó Díaz a Es Mental.

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“Lo otro sería la consistencia. Con ella vamos a lograr el cambio”, añadió.

Díaz lamentó que los entrenadores sigan luchando contra el concepto de comenzar en una fecha específica.

“Es lo que peleamos los trainers. No tienes que empezar en enero, o el lunes. La cuestión es que empieces, que mantengas un estilo de vida, una disciplina y consistencia para no quitarnos”, afirmó.

Por el lado de la nutrición para bajar de peso o mejorar condiciones de salud, la historia es similar. La nutricionista Carla de la Torre comentó a Es Mental que “son pocos los que verdaderamente lo llevan a la acción. Confunden los términos metas y resoluciones como si fueran intercambiables. Las resoluciones muchas veces terminan siendo una lista interminable de deseos planteados desde un estado algo ilusorio y perezoso. Sin embargo, las metas diseñadas de manera inteligente eliminan la vaguedad que tiene la resolución”.

“Es muy importante que antes de definir las metas, se considere que no tienen que ser radicales para ser grandes. Lo fundamental es que vayan a la par con nuestros valores, con lo que realmente es importante para nosotros”, añadió. 

Existen personas que quieren mejorar su salud física “pero se quitan por alguna razón, porque pasaron una situación personal o en la cual no tuvieron control. (Quitarse) no debería ser el caso porque el gimnasio te ayuda a bregar mental y espiritualmente”, aseguró Díaz.

Para el entrenador, la edad es solo un número y “el cuerpo es eventualmente un plus. Lo importante es que podamos durar más, hacer más cosas, que no nos cansemos tanto. Hay muchas cosas más lindas y mejores que solamente el cuerpo”. Díaz recomendó tener una consulta con un profesional de la salud o un entrenador antes de iniciar cualquier proceso de ejercicios.

“Perder peso, comer mejor y bajar los niveles de colesterol son objetivos multifactoriales que dependen de cuán disciplinado seamos con la alimentación, de cuántos días entrenemos y de darle al tiempo su tiempo. No se trata de cuánto peso queremos perder al mes, sino de con cuánta energía nos comprometemos a dedicarle al proceso. Si queremos bajar 8 a 10 libras en un mes no habrá mucho espacio para hacer desarreglos. ¿Por cuánto tiempo podemos sostener eso?”, reclamó de la Torre.

Lo ideal es establecer unos objetivos más sensatos, ser menos restrictivos en la dieta, adoptando un plan de alimentación flexible y sostenible a largo plazo, según la experta en nutrición. De lo contrario, se enfrentarán al efecto rebote. “Nadie se salva del susodicho”, aseguró.

Algunas sugerencias de la nutricionista incluyen unirse al movimiento, por ejemplo, “Lunes sin carne”, merendar una fruta en lugar de una barrita, proteger el descanso, usar las escaleras en lugar de ascensores, caminar a diario si no lo hacen o pasear al perro 10 minutos más de lo actual.

“Como bien lo resume la filosofía del minimalismo: menos, es más. Sabemos que las cosas pequeñas, imperceptibles, tienen la capacidad de cambiarnos la vida. ¿Cierto? Pues imagínate eso mismo a favor de tu salud, todo lo que puedes hacer todos los días. Para ganar salud no es necesario adoptar un régimen exhaustivo de entrenamiento ni eliminar los alimentos que disfrutamos. Se puede comenzar prestándole atención a esos pequeños hábitos, imperceptibles, que hacemos a diario y que tienen la capacidad de cambiarnos la vida. Es lo que se conoce como el microwellness”, explicó de la Torre.

Según la escuela de Medicina de la Universidad de Alabama en Birmingham, existen varios factores que unen a las personas que logran cumplir con sus resoluciones navideñas. En primer lugar, comenzar con objetivos pequeños. “Es fácil sentirse abrumado y rendirse cuando la resolución es grande, como perder 50 libras, encontrar el trabajo soñado o viajar alrededor del mundo”, por lo que exhorta a ser ultra específicos y realistas.

También es importante que las resoluciones tengan una importancia profunda en uno mismo, en lugar de hacerlas por las expectativas de otros. Desde el inicio, la universidad sugiere que se documente el progreso, los éxitos y los retos que se han observado y mantenerse enfocados en seguir con las resoluciones.

Aquellos que quieran cumplirlas deben tener paciencia, actuar con calma, meditar, aprender a perdonarse cuando algo falla y retomar las medidas necesarias para alcanzar los objetivos. Crear un sistema de amigos, indican, es la mejor forma de seguir adelante, mucho mejor que tratar de hacer todo solos. El presupuesto debe formar parte de las resoluciones porque tal vez las obligaciones económicas actuales pueden llevar a limitar los objetivos o a aumentar el plazo en que se espera conseguirlos. 

Y una de las mejores cosas que hay que hacer, según la escuela de Medicina, es recompensarse por los logros porque esto motiva a no detenerse.