Ante la disposición por parte del Departamento de Educación (DE) de Puerto Rico de crear la Oficina de Base de Fe (OBFDE) en la agencia, el Frente Amplio de Acción Social expresó su repudio ante lo que aseguran es una acción que representa una violación abierta al estatuto constitucional que garantiza la separación entre Iglesia y Estado y pone en riesgo la equidad, la pluralidad y la salud democrática del sistema educativo.

Se trata de una carta circular, firmada por el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, en la que establece la OBFDE como parte de la política pública de la agencia para crear un ente que vele por la “libertad religiosa”. Sin embargo, en la carta añaden que también se implementará un plan de trabajo que incluirá asesoría, orientación, iniciativas y actividades a llevarse a cabo a través del año escolar por parte de la Oficina.

“Nosotros estamos levantando una preocupación porque ciertamente el Departamento de Educación se crea para dar un servicio educativo que es laico, que es gratuito, que es para todas las personas. (…) La escuela pública tiene que recibir a todas las niñeces y juventudes y salvaguardar el derecho que todas las personas tienen de libremente elegir la religión que practican”, apuntó Alice Pérez Fernández, psicóloga y coordinadora del Frente Amplio de Acción Social, que está compuesto por trabajadores sociales, psicólogas, maestras, abogadas y profesionales de la salud pública.

De igual forma, Pérez Fernández aseguró que la Oficina tendrá algún privilegio por un tipo de religión.

El tener este tipo de Oficina de Base de Fe, lo hemos visto en algunas agencias, vemos que se permiten unas prácticas religiosas o se dirigen sus temáticas dentro de una mirada religiosa en particular, que excluye grupos minoritarios religiosos o excluye otros grupos”, explicó.

Asimismo, Lourdes Torres Santos, maestra y representante de EDUCAMOS, afirmó que la oficina no es necesaria debido a que la Constitución, leyes y reglamentos dentro del DE permiten a estudiantes crear organizaciones estudiantiles o grupos religiosos en las escuelas y llevar a cabo actividades.

“Crear Oficinas de Base de Fe sin reglamentos, porque lo que hay es una sola carta circular y no hay nada más claro que lo que está escrito ahí, sí va a generar una oportunidad para hacer un uso indebido de la autoridad escolar y hacer un uso indebido de las intromisiones privadas en la escuela pública”, advirtió Torres Santos.

Me parece que las Oficinas de Base de Fe vienen con un pretexto que no es el pretexto de la libertad religiosa y que no es el pretexto de salvaguardar las libertades individuales de nadie; al contrario, viene motivada por otra instancia, que es la instancia político partidista y que la estamos viendo con mayor arraigo en nuestro país, en Estados Unidos y en otras partes del mundo”, añadió.

De igual forma, la maestra aseguró que en las clases de quinto y sexto grado está incluido en el currículo hablar sobre la historia de las religiones monoteístas y politeístas que se practicaban en el pasado y que todavía se practican.

¿Cómo se impactarán los niños y jóvenes con esta Oficina?

Por su parte, Alejandro Santiago Calderón, trabajador social clínico-forense, dijo que la celebración y participación de estudiantes en actividades de base de fe en las escuelas afecta directamente el proceso de crianza deseado por los padres. El trabajador social explicó que lo que se le enseña a un niño en la escuela podría ser contrario a lo que se le inculca en la casa.

Lo que pudiese estar la familia construyendo en el hogar, puede estar deconstruyéndose en la escuela por estar expuesto a espacios que no representan necesariamente ser saludables e inclusivos y donde pueden estar vulnerabilizando más a las poblaciones”, aclaró.

Por esa línea, Marenid Planell Camacho, psicóloga especializada en salud mental perinatal, agregó que la imposición de creencias puede también causar problemas en el desarrollo de la identidad de los niños y jóvenes debido a las visiones religiosas encontradas que se pueden dar entre lo que aprenden en la casa y la escuela.

“A lo mejor decirle a un adolescente o a un niño que lo exhortamos a que participe de una actividad; pero viene alguien que es de autoridad en la escuela, alguien que no le va a dar mucha opción, yo le voy a decir que sí y se siente obligado a participar de eso. Podemos ver también esas situaciones de poder y control, que es una de las cosas más importantes que yo veo aquí que afectan la salud mental de los niños y adolescentes”, destacó.

Así las cosas, Ivonne Lozada, abogada y activista de derechos humanos, señaló que la carta que publicó el DE no ofrece una definición operativa para el término Organización con Base de Fe, pero que en su uso y su justificación normativa dejan claro que se refieren a grupos de orientación religiosa cristiana y no a organizaciones éticas o humanistas laicas.

Yo, como abogada, a mí me preocupa que el estado use la excusa de proteger la libertad religiosa, porque la citan y la definen, pero eso es un derecho que no es el estado quien lo ejerce, es el ciudadano. El estado tiene que respetar esa libertad y esa fe o no fe, porque aquí se ha excluido la no fe. Bajo esa excusa de proteger la libertad religiosa, en vez de protegerla no es un derecho colectivo, es un derecho individual”, apuntó Lozada.

“Esta carta circular es una medida que institucionaliza la religión, la fe específicamente cristiana, dentro del sistema público de enseñanza, lo que jurídicamente es un problema. Nuestra constitución es clara, el estado no puede imponer, ni favorecer, ni promover creencias religiosas y eso es lo que se está promoviendo”, enfatizó.

También, la abogada calificó la medida del DE como un “riesgo que erosiona la democracia y lacera lo más importante que tiene nuestra constitución, que es la carta de derechos”. Según la licenciada, la separación de iglesia de estado garantiza la convivencia en el país y cuando el estado asume un rol de mediador de la fe, inevitablemente unas creencias se van a privilegiar.