¿Alguna vez se ha preguntado qué es importante para usted en la vida? ¿Qué de la vida le beneficia y qué le afecta a su salud mental?

Las respuestas a sus preguntas no solo podrían ayudarle en su crecimiento personal, sino también a prepararse para la temporada de huracanes, que comenzó el primero de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre.

Así lo piensa la psicóloga Mariveliz Cabán Montalvo, quien coordina la Red de Respuesta en Salud Mental para el Manejo de Emergencias y Desastres de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.

Para prepararse para esta temporada de huracanes, Cabán Montalvo, primeramente, recomendó identificar y reconocer sus usuales fuentes de estrés en el diario y sus vulnerabilidades. Estas pueden ser la forma en la que lleva su vida, familia, comunidad, trabajo, así como situaciones sociales, económicas, de país o mundiales. También pueden ser factores ocasionales, como las elecciones generales de este año.

Cabán Montalvo dijo que, posteriormente, puede invitarse a sentir compasión con usted por todo lo que vive y, con esa consciencia y claridad, comenzar a preguntarse qué puede hacer como persona.

De cara a un futuro con más huracanes de mayor intensidad debido al cambio climático, la experta mencionó que la solución para adueñarse de su salud mental en tiempos de actividad ciclónica puede ser el autoconocimiento.

Cabán Montalvo detalló que es importante conocer lo que le causa mayor estrés, sus miedos, vulnerabilidades y lo que le afecta más, pues así puede buscar la manera de trabajarlos y manejarlos.

Todos vamos a tener estrés y todos vamos a tener una serie de emociones frente a distintos escenarios, porque eso es parte del repertorio emocional normal que puede tener cualquier ser humano”, articuló.

Sin embargo, expuso que identificar sus emociones puede ayudarle a “buscar estrategias” para manejarlas y que, a la vez, “le ayuden a sentirse más empoderado o empoderada”.

La doctora también invitó a las personas a que lean, pues mientras más se lee, más se conoce. Expresó que “la lectura es tan importante porque te ayuda a ampliar tu conocimiento, ampliar tus horizontes y saber más” sobre posibles soluciones ante la crisis climática y su salud mental. Así, puede preguntarse: “¿Qué se está haciendo? ¿Qué han hecho en otros países? ¿Qué han hecho en comunidades?”.

Igualmente, pueden buscar información científica de páginas confiables y oficiales para que se informen de los acontecimientos climáticos, siempre y cuando sea de manera balanceada, limitando su exposición.

También, la experta comentó que la ciudadanía puede investigar sobre las organizaciones sin fines de lucro y entidades no gubernamentales en Puerto Rico que actúan para ayudar a la ciudadanía y el ambiente.

“Yo creo y soy optimista, dentro de todo, en la posibilidad que tenemos los seres humanos de cambiar”, manifestó Cabán Montalvo.

Como profesional que trabaja con la conducta humana, la psicóloga añadió que, en el proceso de autoconocimiento, las personas pueden volverse conscientes de sus patrones de conducta y pensamiento. Consiguientemente, pueden trabajar en modificarlos y poder comenzar a tener “unas acciones que vayan dirigidas no solamente a prepararse mejor ante las posibles emergencias y desastres, sino también como ciudadanos” e impulsar cambio a nivel comunitario y de país.

“No podemos pensar que no podemos de alguna manera trascender o crecer o navegar todas estas dificultades, tenemos la capacidad para hacerlo”, agregó. 

“Tenemos la capacidad, pero no podemos pensar que somos una persona en solitario”, mencionó al insistir en buscar apoyo profesional si el de la familia y amistades no es suficiente.

Técnicas para manejar su salud mental

Tras entenderse, una persona puede saber qué actividades o técnicas le añaden a su vida y cuáles le ayudarían a prepararse y mantener niveles de estrés saludables.

Conversar con seres queridos, meditar, reflexionar, dormir las horas necesarias, hacer voluntariado, practicar una fe, practicar la gratitud, hacer actividad física, ducharse, sacar cinco minutos para usted, llevar un diario, hacer un trabajo que le satisfaga, participar en grupos de apoyo, escribir, alimentarse nutritivamente e hidratarse son algunas de las recomendaciones que ofreció Cabán Montalvo para cuidarse durante la temporada de huracanes.

Enfatizó en que las actividades que haga sean “cosas que le llenen, le construyan y edifiquen su fortaleza emocional”.

Sobre todo, recalcó mantener conexiones significativas con las personas con las que pueda contar.

Relata experiencia con su salud mental

Respecto a la labor voluntaria y como miembro de la Cruz Roja Americana en la Isla, Cabán Montalvo contó que hacer labor voluntaria puede poner en perspectiva las situaciones personales y “ayudar a sentir que no está solo”.

Ese fue el caso de Raquel, quien prefirió utilizar un seudónimo para compartir su experiencia.

Fue en el Hospital Pediátrico Universitario Dr. Antonio Ortiz en donde conoció a una voluntaria de la tercera edad con quien pudo conversar y desahogarse, puesto que, luego de pasar el huracán María, vivió durante un mes en el hospital cuidando de su hermana, quien fue operada de emergencia el día antes del ciclón, tras estar en remisión de cáncer en el cerebro.

En el hospital, aún en María, iban unos voluntarios y esas personas básicamente lo que buscaban era aliviar la carga de los acompañantes”, comentó. “Estaba esta persona en particular, ella era una dama mayor de edad, […] y yo hablaba mucho con ella, yo me desahogaba bastante con ella y fue muy empática con la situación”.

Raquel se quedó con su abuela durante el paso del huracán María, sin generador eléctrico, con pocos alimentos y manteniéndose informada de lo que ocurría a través de un radio.

Luego del paso del ciclón, intercambió roles con su mamá, quien pasó el fenómeno natural en el hospital, para quedarse con su hermana mientras su progenitora ayudaba a su padrastro a vender almuerzos en lo que usualmente era su negocio de catering.

“Esa experiencia fue frustrante”, confesó Raquel tras experimentar de primera mano el sistema de salud pública, así como las dificultades y necesidades que todos pasaban en la institución de salud.

“Yo tenía que pedirle a mi mamá que nos subiera al hospital potes de alcohol, que nos subiera gazas”, mencionó.

Añadió que las enfermeras se disculpaban por la falta de recursos que enfrentaban y a médicos y enfermeros se les dificultaba llegar al hospital por inconvenientes que enfrentaban.

“El cuidado que va después de una cirugía, pues no fue el mismo que quizás hubiese sido en un entorno normal”, admitió. “Fue bien triste realmente vivir ese momento con un familiar enfermo porque fue un factor que añadió preocupación a la ecuación”.

En esos meses, enfrentó mucha incertidumbre, pues no tenía señal de celular una vez se iba del área metropolitana y no sabía qué iba a encontrar el día siguiente en el hospital, lo que también afectó su patrón de sueño.

“Fueron tiempos bien oscuros mentalmente. De igual manera, no tenía muchas vías para descomprimir todo el estrés que yo estaba absorbiendo. Yo te diría que yo puede que haya tenido cierto episodio depresivo porque yo no veía la luz al final del túnel”, confesó.

Desafortunadamente y por desconocimiento general sobre lo que enfrentaría el País, Raquel compartió que no tuvo las herramientas de salud mental que necesitó.

Sin embargo, con ayuda profesional, ahora trabaja día a día en continuar mejorando su salud mental y conoce que “es muy importante dentro de lo que está pasando priorizar la salud mental porque no es solo estar bien físicamente” en tiempos de fenómenos naturales. Es “afrontar lo que está pasando y buscar la manera de trabajarlo”, puntualizó.

Crear un plan de emergencia

Una vez que sepa qué necesita como individuo, Cabán Montalvo dijo que puede preguntarse qué está bajo su control a nivel familiar, laboral y comunitario.

Dijo que lo primero que debe hacer una persona es preparar un plan familiar de emergencia, que tenga todos los ajustes que necesite, ya sea para incluir a niños, personas mayores, con alguna vulnerabilidad o enfermedad crónica y conocer qué protocolos especiales tomarán.

El plan puede incluir protocolos y planes de encuentro familiares, suministro de artículos para la emergencia en el auto y hogar, comunicación con personas fuera de Puerto Rico, identificación de riesgos y vulnerabilidades en su comunidad, documentación importante e información de medios y agencias oficiales.

En un comunicado de prensa, el comisionado del Negociado Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), Nino Correa Filomeno, recalcó: “Sabemos que tenemos que tener nuestros planes familiares y nuestras mochilas listas con medicamentos, alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Es importante esa preparación individual, familiar y comunitaria”.

“Como sociedad que hayamos podido empatizar con la situación del otro fue bonito”, añadió Raquel, recordando cómo los puertorriqueños se unieron para ayudarse. Recomendó que instituciones de salud se unan y creen un folleto impreso con una lista de herramientas para manejar la salud mental y compartir en un futuro desastre natural.

Cabán Montalvo concluyó que encontrar y practicar las maneras de cuidarse al igual que al ambiente “es una preparación que tenemos que hacer día a día y reconocer de que la vida es una […] y vivir plenamente tratando de fortalecer nuestra salud mental, física y espiritual”.