Aunque la temporada navideña se asocia a la felicidad, el jolgorio y la unión familiar, estos meses también pueden dar paso a que algunas personas experimenten melancolía, tristeza y preocupaciones por diversos aspectos que afectan su salud mental en Navidad. 

9 de cada 10 personas, por ejemplo, coinciden en que esta época les provoca estrés por el tema económico, los conflictos familiares o recordar la pérdida de un ser querido. Así lo plantea una reciente encuesta de la Asociación Americana de Psicología, publicada en noviembre de este año. 

Sin embargo, es errado vincular exclusivamente a la Navidad como la época de mayor incidencia en las hospitalizaciones de trastornos psiquiátricos, como popularmente se ha llegado a creer. Estudios, como Do psychiatric diseases follow annual cyclic seasonality?, apuntan a que es la primavera la temporada en la cual se documenta un incremento. 

La doctora Nahomi Martínez Laboy, especialista en consejería psicológica, explicó que no hay una consistencia anual de que haya un mayor deterioro de salud mental durante esta época. Pero, esto no significa que los individuos no experimentan situaciones emocionales ante las expectativas sociales de cómo debe ser la Navidad, la soledad, la presión social, las dificultades económicas y la pérdida de seres queridos. 

“Todas estas cosas podrían perpetuar el deterioro de la salud mental, en especial, en personas que ya cuentan con alguna condición mental como es la depresión y la ansiedad”, explicó a Es Mental la psicóloga. 

En otros casos, aparece estrés por la parte financiera o la carga laboral para estas fechas. Y, de otra parte, desesperanza por la despedida de año y de aquello que no necesariamente se logró. 

La doctora señaló que el concepto de ‘depresión navideña’ no es reconocido por los manuales de diagnósticos de la Asociación Americana de Psicología y más bien se suele asociar al trastorno afectivo estacional, en el que se presentan síntomas de depresión en el otoño y el invierno a raíz de los cambios estacionales.

Algunas de las señales son la tristeza constante, melancolía, cambios abruptos en el estado anímico y nivel excesivo de estrés, particularmente durante las compras, cenas o reuniones familiares, detalló Martínez Laboy.

Asimismo, se ven cambios en los patrones de sueño y falta de interés en las fiestas navideñas y la rumiación por la pérdida de los seres queridos. 

La psicóloga Verónica Salas Robles, en su práctica, por ejemplo, sí ha notado que en estos días se ven las señales de depresión y ansiedad entre los participantes, ya que la época apela a muchas emociones, entre las que destacan el exponerse a ambientes de conflicto (familiar), rupturas amorosas, el duelo por la pérdida física de alguien y gastos excesivos.

Salas Robles hizo un llamado a la población a que, de cara a los próximos días, se den la oportunidad de explorar sus emociones, reflexionar sobre estas, pero además, ventilarlas con quien se tengan confianza y se considere un red de apoyo. 

“Si entiendes que tu salud mental tiende a decaer durante esta época, no dudes en buscar ayuda. Hay recursos y esperanzas. No estás solo”, puntualizó Salas Robles.

Por su parte, la doctora Kimberly Santos Avilés, psicóloga clínica y directora de Director of Medication Assisted Treatment en Colorado, apuntó a que la temporada suele ser difícil para quienes batallan con su autoestima y tienen que enfrentarse a ambientes familiares en los que reina la crítica y los comentarios negativos.

“Todos esos comentarios pueden afectar la autoestima y la familia piensa que es algo normal. Muchas personas evitan o no les gusta la Navidad por eso”, dijo Santos Avilés.

¿Y el tema del suicidio y la salud mental en Navidad?

El tema del suicido es otro, que por mucho tiempo, se ha vinculado con la temporada navideña. Sin embargo, un gran estudio de la Universidad de Pennsylvania, publicado recientemente, confirma que se trata de un mito perpetuado cada año por los medios de comunicación. 

Según los hallazgos, los meses de invierno generalmente tienen tasas más bajas de suicidio. De hecho, el año pasado, noviembre y diciembre se convirtieron en los meses más bajos del año por muertes a causa de suicidio en los Estados Unidos.

En Puerto Rico tampoco existe una tendencia consistente en el incremento de muertes por suicidio en época navideña, según la doctora María Coss, psicóloga clínica de la Comisión para la Prevención del Suicidio. 

Sin embargo, reiteró que el malestar emocional y la vulnerabilidad de la población ante situaciones psicológicas sí se puede ver en estos días y los datos de la Línea PAS plantean que algunas personas se dirigen a esta herramienta para buscar apoyo. 

La doctora Coss apuntó a que, a sabiendas que más de la mitad de la población batalla con enfermedades crónicas (un factor de riesgo para los problemas de salud mental), la época navideña no debe ser razón para desatender sus condiciones o dejar de visitar los especialistas.

“Tengamos cuidado y hagamos un balance en esta época. No podemos descuidar nuestras condiciones físicas, pues se puede afectar nuestra salud mental y emocional en el proceso”, concluyó.