“Se me dijo que yo era fea, vieja y gorda. Yo tenía 40 años. Y se me dijo también que había que contratar gente joven porque eso era lo que ellos querían, juventud y energía”, relató la veterana telereportera, Luz Nereida Vélez, cuando hace 25 años, al nacer su hija, fue discriminada por su edad en su lugar de trabajo. 

Dicho proceso llevó a la telereportera con más de 30 años de experiencia a vivir una depresión severa, e incluso se sentía culpable por haber traído a su hija al mundo.  

Los estigmas en su trabajo obligaron a la periodista a hacerse una cirugía de cuello y cara, hace aproximadamente 5 años atrás, para poder prolongar su carrera. 

“Llegar a los 40 años es llegar a la plenitud de la madurez, llegar a la plenitud de la productividad, no es ser viejo, para absolutamente nada”, sostuvo. 

La periodista enfatizó en el hecho de que se les ha enseñado a las generaciones a admirar solo lo físico, cuando la realidad es que “podemos envejecer pero podemos seguir amando, podemos envejecer, pero vamos a seguir respetando”.

En junio, Vélez recibirá el premio especial Silver Circle Emmy, por su trayectoria de 48 años en la televisión, de los que 44 ha trabajado en Wapa televisión. La periodista de Telemundo, Silvia Gómez, quien lleva más de 50 años trabajando en la televisión, también recibirá esta distinción.

“Hay unos roles estereotipados que se asocian a las mujeres y las mujeres siempre tenemos que vernos bien, siempre tenemos que cumplir con ese estándar de la belleza y lamentablemente se asocia vejez con fealdad”, dijo por su parte la profesora del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) y especialista en gerontología, Yiselly Vázquez

Indicó que, contrario a la mujer, el hombre adulto mayor es visualizado por la sociedad de una manera muy distinta. Es visto como un hombre sabio y dicen que las canas los hacen interesantes, explicó. 

Sin embargo, dijo que a las mujeres se les dice que las canas las hacen lucir mayores. Indicó que, de igual forma, se espera que las mujeres tengan el mismo cuerpo, a los 20, 30 y 80 años, y sin tomar en consideración la parte biológica. 

El miedo a envejecer

Son muchos los estereotipos que giran en torno a lo físico de los individuos, creando así inseguridades por cómo se ven ante los ojos de los demás. 

Aún así, ¿qué sucede cuando dichas inseguridades van tan profundo que se convierten en un miedo?

“El miedo a envejecer es un concepto que nosotros le llamamos viejismo, desde la disciplina de la gerontología y la psicología también, es un concepto que viene por ese miedo a la propia vejez, pero también son actitudes negativas y el rechazo hacia esa etapa de vida y hacia lo que es el propio proceso de envejecer y de hay vienen estereotipos”, explicó la psicóloga, especialista en gerontología, Rosalyn Ortiz. 

De acuerdo con la profesora Yiselly M. Vázquez, la versión estereotipada de la persona vieja como alguien que no sirve, que no sirve para trabajar, que está enferma, que es fea, es una de las razones principales por las que se genera este “miedo”

En entrevista con Es Mental, Vázquez agregó que es precisamente el elemento social de cómo percibimos la vejez una de las razones por las que las personas pueden tener miedo a envejecer. 

Todas las personas de alguna manera tienen miedo al envejecimiento. He tenido el caso de personas que tienen miedo a envejecer por el desarrollo de enfermedades, pues asocia el envejecimiento con la enfermedad y soledad”, añadió.

La psicóloga gerontóloga comentó que este miedo se ve con mucha frecuencia, especialmente en cuidadores de hijos, pues no quieren vivir lo que están pasando sus progenitores

Incluso, en el contexto de la pandemia del COVID-19 la información divulgada fue que las personas mayores eran más vulnerables.

Recomendaciones 

Vázquez indicó que todo comienza desde la juventud, pues es importante empezar a pensar en nuestra vejez y visualizar qué cosas podemos cambiar desde etapas tempranas en la vida para asegurar que estemos mejor cuando se llegue a la adultez mayor. 

Hay que trabajar con los cuerpos y mentes como individuos, optimizandolos y buscando actividades que fomenten la funcionalidad, agregó la especialista en gerontología. 

“A las personas no se les recomienda asociar la vejez solo con enfermedad. Tenemos diferentes representaciones, los adultos mayores son diversos, al igual que los jóvenes son diversos y tenemos diferentes grupos donde podemos ver esta diversidad”, según explicó la Dra. Rosalyn Ortiz. 

Asimismo, es necesario que las personas tengan proyectos de vida, que puedan establecer vínculos duraderos y que acepten los cambios que tenemos a través de la vida con sus desafíos y sus oportunidades, según Ortiz.  

En concordancia, Vázquez afirmó que una persona adulta mayor puede realizar muchísimas actividades y no necesariamente tiene que estar enferma, así que es romper con esta percepción de la vejez como una etapa en la que no hay bienestar y no hay salud

La población del mundo y Puerto Rico va envejeciendo, es por ello que el proceso debe aceptarse, pues es uno natural de la vida, quizás unos antes por los estilos de vida que lleven y otros después, sintetizó la telereportera.