Cuando se habla de suicidio, es común que se asocie al resultado de una depresión. Sin embargo, profesionales de la salud mental apuntan a que las condiciones, signos, circunstancias y personas vulnerables a realizar un intento suicida son amplias.

Incluso, advirtieron que nadie está exento de experimentar pensamientos suicidas, y que una de las mejores maneras de prevenirlo es empezar a hablar del tema sin tabú.

María Berríos, consejera profesional en CIMA Menonita, aseguró que uno de los mitos que más atañen al tema del suicidio es que preguntarle a las personas si han tenido pensamientos suicidas, puede provocar un acto suicida.

“Deberíamos preguntarle directamente si la persona está pensando en el suicidio o está contemplando suicidio o tiene ideas de hacerse daño, y eso antes era un tabú. Antes decían que preguntar era ‘meterle ideas’ y es lo contrario. Si uno ve un cambio en un ser querido, en un cercano o un extraño, directamente debemos preguntar si está contemplando el suicidio”, apuntó Berríos.

Según la consejera y doctora en mediación de conflictos, la pregunta sobre si la persona ha tenido pensamientos suicidas debe ser clara y sin rodeos. De igual forma, de la persona tener ideas suicidas, la doctora recomienda una evaluación psiquiátrica de inmediato, que se puede obtener llamando a la línea PAS (1-800-981-0023), al 911, acudiendo a una institución psiquiátrica o contactando a un profesional de la salud mental.

Por su parte, Norka Polanco, psicóloga clínica y directora del programa de Doctorado en Psicología Clínica de la Universidad Carlos Albizu, indicó que una persona tenga pensamientos suicidas, no significa que necesariamente lo va a intentar. 

“Puedes tener personas que quizás hablan de querer morir o de preferir no estar vivos, pero no necesariamente tienen un plan estructurado de cómo lo harían. Sin embargo, ante eventos estresantes o inesperados, esto puede hacer que alguien que, quizás esté pensando en suicidio, ante algo que no puede controlar o un cambio drástico, pudiera, entonces, cambiar de tener solamente la idea a querer hacerlo o hacerlo”, explicó Polanco. 

Por otro lado, Polanco aseguró que, además de de prevenir suicidios en personas que ya lo han verbalizado y presentado síntomas, también es necesario prevenir los suicidios todos los días fomentando espacios donde las personas puedan recibir apoyo, tener buen autocuidado, aprender a hablar de las emociones de una manera apropiada y establecer políticas públicas para el manejo adecuado de las condiciones de salud mental.

“El approach debe ser bien empático. Yo tengo que demostrarle a la persona que la quiero y que quiero que esté conmigo. No podemos juzgar a la persona y como ser humano, tenemos esa tendencia a pasar juicio. Empático debe ser: ‘estoy contigo, te estoy apoyando’”, subrayó Edvard Pharel, psicólogo clínico en la Universidad Carlos Albizu.

“Suicidio no es algo que se deduce automáticamente de una depresión. Hay otros trastornos mentales que pudiesen causar un suicidio. No hay una manera de decir que alguien con depresión vaya a cometer suicidio. No hay una secuencia”, apuntó Pharel.

Según Pharel y Polanco, aparte de la depresión severa o crónica, algunos trastornos de salud mental que podrían resultar en un intento suicida podían ser: ansiedad, bipolaridad, esquizofrenia, un brote de psicosis, abuso de sustancias controladas y alcohol, entre otras.

Señales de suicidio

“En este tiempo de Navidad, cuando nosotros se supone que estemos felices, en familia, con buen ánimo, no necesariamente es lo que se vive; así que estemos pendiente a nuestro entorno”, apuntó Berrios en referencia a signos suicidas que podrían presentar familiares y personas cercanas.

“Existe, lo que nosotros llamamos, los factores de riesgo o las señales; que pueden ser cambios en conducta que las personas pueden empezar a tener algunos días o unas semanas antes de que una conducta suicida se lleve a cabo”, aseguró Polanco.

Según datos del de la Comisión para la Prevención del Suicidio, algunas señales de comportamiento suicida en la niñez, adolescencia, adultez y en adultos mayores pueden ser:

En la niñez

  1. Cambios en los hábitos alimenticios
  2. Trastorno de sueño
  3. Comportamiento pasivo, retraído
  4. Comportamiento agresivo
  5. Miedo a la separación
  6. Cambios en la personalidad
  7. Cambios en el estado de ánimo
  8. Decir o expresar con dibujos que quiere morir o habla sobre la muerte
  9. Ausencia de amigos
  10. Actos de autoagresión

En la adolescencia

  1. Ánimo deprimido
  2. Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
  3. Aumento o pérdida de peso
  4. Fatigabilidad
  5. Sentimientos de culpa
  6. Dificultad para concentrarse
  7. Insomnio
  8. Cambios evidentes en el comportamiento
  9. Comportamiento agresivo o extremadamente pasivo
  10. Descuido en la apariencia física

En la adultez

  1. Verbalizaciones que expresan la idea o la posibilidad de suicidarse
  2. Aislamiento de amigos y familiares
  3. Aumento en el consumo de alcohol y/o drogas
  4. Cambios en la personalidad
  5. Insomnio crónico
  6. Abandonar pertenencias preciadas o cerrar/arreglar asuntos
  7. Exhibir emociones negativas intensas poco características
  8. Manifiesta sentirse solo, aislado y se ve incapaz de apuntarlo o solucionarlo
  9. Llanto frecuente
  10. Perdida de interés en el sexo

En adultos mayores

  1. Aislamiento
  2. Abuso de alcohol o drogas
  3. Dificultades para comer o dormir
  4. Regala sus posesiones más apreciadas
  5. Cierra asuntos, visita o llama a personas para despedirse
  6. Tiene ideas definidas sobre cómo quitarse la vida
  7. Le da vueltas y más vueltas a problemas que parecen no tener solución
  8. Expresa ideas sobre querer morir o ser un estorbo o “carga” para su familia
  9. Cambios drásticos de personalidad

Según Polanco, los indicadores varían según la persona, pero es común un cambio de conducta en el que experimenta pensamientos suicidas.

“Hay unas señales o unos signos que son los que nosotros le advertimos a las personas, pero hay otras condiciones de salud mental que están asociadas a la conducta suicida. Hay otras condiciones neurológicas, que no son depresión, que quizás no van a mostrar esas señales regulares que uno suele conocer”, recalcó.

“Tenemos que tener un plan, como país y comunidad, de cómo hacer esta prevención todos los días de manera más abierta y no esperar estos casos frecuentes activos para entonces hablar sobre qué se puede hacer”, concluyó Polanco.

Si usted o un familiar presenta síntomas de suicidio, contacte a la línea PAS al 1-800-981-0023 o al 911.