El sexo tántrico es una práctica sexual meditativa que busca estimular a las personas para enfocarse en lo que es la conexión de mente y cuerpo a través de la paciencia, estableció la sexopedagoga Ivelisse Bruno Ortiz.

Bruno Ortiz resaltó que esta práctica puede ser de beneficio tanto para parejas como para individuos.

Explicó que el sexo tántrico se fija en incluir al tantra, movimiento filosófico oriental proveniente del budismo y del hinduismo, en el acto sexual.

Aceptarse a uno mismo y a los demás tal como son, estar en el presente en el momento con los cinco sentidos, expresar lo que siente y piensa, y movimiento armónico y fluido son los cuatro pilares en los que se basa el tantra, también conocidos como las llaves.

Por su parte, el fundador del Instituto de Ciencias Holísticas de Puerto Rico, Jesús Aguad Ortiz, añadió que el fenómeno del tantra, a pesar de ser conocido como una práctica esotérica, no es un acto protagonizado por el sexo.

Explicó que el sexo tántrico busca la transcendencia del espíritu a través de los sentidos y la sexualidad, en cierta parte.

Entonces, ¿qué es el sexo tántrico? Es una práctica que, a través de ejercicios de respiración, detoxificación del cuerpo, meditación, contacto visual, entre otros, ofrece poder disfrutar el camino del acto sexual sin pensar en la penetración que va a surgir ni en el orgasmo.

Beneficios del sexo tántrico

Dado a la paciencia y lentitud que lo caracteriza, el sexo tántrico puede ayudar con problemas como la disfunción eréctil, la eyaculación prematura y la anorgasmia, estableció Bruno Ortiz. Incluso, indicó que le puede permitir a una persona gozar de un orgasmo sin eyacular.

Por su parte, el también instructor de yoga Aguad Ortiz concordó con la especialista al recordar que hay una interpretación incorrecta de lo que es el acto sexual. Especificó que tanto a los hombres como a las mujeres se les exige un comportamiento y una educación que no necesariamente van a tener, expectativas que pueden arruinar el acto sexual.

De la misma manera, repitió que muchas personas visualizan el acto sexual como un momento que culmina con el orgasmo o cuyo objetivo es el eyacular. Sin embargo, el sexo tántrico invita a las personas a hacer una pausa y explorar otras zonas erógenas.

Ejemplificó que durante el sexo tántrico una persona puede sentir estímulo sexual sin ser tocada físicamente.

Por otro lado, según la psicóloga Nerea Babarro Rodríguez, el sexo tántrico puede traer mayor control de los sentidos de vista, olfato, gusto y oído, invita a las personas a estar más presentes durante el acto, elimina tabúes y miedos en expresar lo que agrada y lo que no y aumenta el contacto y la conexión.

También, indicó que provee un mayor control de la respiración, disminución de la ansiedad y mejor fluidez de la energía sexual.

Por su parte, Aguad Ortiz agregó que la experiencia puede traer una mayor complicidad entre comportamientos, energías y almas de las personas en la pareja o entre el individuo y sí mismo. Entonces, las palabras se quedan en el segundo plano.

Lo describió como una experiencia que invita a que las personas sean más vulnerables ante el otro o ante sí mismos dentro del acto sexual al permitir un cambio en el campo energético y en la perspectiva de las personas ante el acto sexual. A partir de esto, con o sin pareja, subrayó que la persona puede iniciar a conectar consigo mismo o con el otro individuo que le acompaña.

Mientras, según Bruno Ortiz lo ideal es intentar la práctica como individuo y luego incluir a la pareja para ver mayores beneficios.

Diversos tantras

De acuerdo con Aguad Ortiz, el tantra tiene diversas variantes que modifican lo que sería el concepto de sexo tántrico.

Entre estas variaciones existe el tantra rojo, blanco y el oscuro. Detalló que el tantra rojo se basa en el acto del sexo exclusivamente, el blanco recae en el conocimiento interior de la persona, sin necesariamente ir a la sexualidad, aunque toca partes sexuales, y el negro se fija en la oscuridad, siendo reconocido como una práctica tergiversada y más extremista. El especialista comparó al tantra negro y blanco a la magia blanca y aquella negra.

Dijo que, aunque muchos se fijan en el área sexual, luego de orientarse sobre la práctica, se dan cuenta de que va más allá. Sin embargo, indicó que lo que se conoce como el sexo tántrico depende del tantra al que se está aludiendo, pues cada uno tiene fijaciones en aspectos completamente diversos.

Explicó que, a pesar de sus diferencias, todo tantra tiene un aspecto en común. Mientras unas religiones condenan algunos actos sexuales, el tantra, y todas sus variaciones, los acoge y busca la divinidad de ese acto humano. Asimismo, se basa en lo que es la elevación del espíritu a través de los sentidos.