Los jóvenes tímidos, sensibles e introvertidos están más propensos a desarrollar el síndrome Hikikomori, el que es definido como una forma voluntaria de aislamiento social o autoreclusión debido a factores psicopatológicos y sociológicos.  

Aunque existe una mayor incidencia en los varones, también puede afectar a las mujeres, y su vida se desarrolla en su habitación, refugiados en un mundo virtual. 

El término Hikikomori fue acuñado por el psiquiatra Tamaki Saito en Japón.

Según un artículo de BBC Mundo, una encuesta gubernamental halló que en Japón unas 541,000 personas (el 1.57% de la población) viven totalmente aisladas, pero muchos expertos creen que la cifra total es mucho más alta, pues a veces tardan años en pedir ayuda.

Síntomas y causas 

Algunos de los síntomas de este síndrome son el rechazo a asistir a la escuela o universidad, la pérdida de amigos, escasas habilidades sociales, baja autoestima, personalidad depresiva, insomnio, presión familiar (con expectativas irreales) y escasa tolerancia a la frustración, según un artículo publicado en la página Psicología y Mente.

El artículo establece que las causas son hipótesis, pero se dice que un factor responsable lo es la tecnología y el mundo virtual que viven los jóvenes pues pierden por completo su contacto con la realidad. 

“Hacen este aislamiento de manera voluntaria para no bregar con nada más. Pero, obviamente hay una presentación clínica y hay depresión y ansiedad. En algunos casos esto puede también llevar al suicidio”, explicó la psicóloga Karen Caraballo.

Según la experta, otras causas pueden ser conflictos familiares, dificultades o retos sociales, alguna fobia y ansiedad social. También, dijo que este síndrome puede desarrollarse en personas que tengan presentaciones clínicas como agorafobia o personas extremadamente tímidas.

Existen tres tipos de Hikikomori. El junhikikomori o pre-hikikomori, que se caracteriza por que la persona asiste al colegio o universidad pero evita cualquier relación social, el Hikikomori Social, que es cuando individuos rechazan el trabajo y estudios y mantiene solo pocas relaciones sociales, y el Netogehaijin, que es caracterizado por personas totalmente recluidas que dedican todas las horas del día para utilizar su computadora u otros medios virtuales. 

Repercusiones 

Según la doctora Caraballo, los efectos que puede tener este síndrome son multifactoriales.

Añadió que los seres humanos son seres sociales, que viven dentro de un sistema social, por lo que la socialización es una necesidad. Indicó que al no socializar, las relaciones con otras personas se pueden ver afectadas. Además se puede afectar la autoestima, la capacidad de manejar retos y la capacidad de resiliencia de la persona. 

El aislamiento social, que incluye alejarse de la parte educativa, también puede tener un impacto negativo en el desarrollo y carrera de la persona. 

Puede afectar físicamente también pues la persona con el síndrome puede padecer de como anemia, fragilidad, entre otros. 

Tratamientos

Caraballo aseguró que la familia es clave durante el proceso de tratamiento como fuente de apoyo, por lo que es importante que la misma evalúe y reajuste las expectativas que tienen para con sus hijos. 

“Si los padres comienzan a observar que su hijo o hija ha abandonado la universidad, deja de compartir con sus amistades, renuncias sin razón justificadas, todo eso son red flags que deben prestarle atención y es importante que busquen ayuda para estos jóvenes, puede ser psicoterapia o medicación”, sostuvo.

En Japón, donde se originó el fenómeno, se trata con el afectado para que salga de su aislamiento por sí mismo y sin presiones exteriores. 

Aun así, en otros países lo tratan agresivamente obligándolos a salir de su habitación.