Ante las presiones sociales y personales que suelen bombardear a las personas solteras durante la Navidad, como las preguntas incisivas sobre su estado sentimental y las numerosas reuniones familiares, profesionales y entre amistades, resulta especialmente importante conservar la paz interna y saber manejarse con asertividad. 

Según Carmen “Nina” Martínez Geigel, consejera psicológica, es esencial tener claridad sobre lo que se quiere y cumplir con los compromisos, sin sentirse obligado a responder a preguntas incómodas o a ajustarse a expectativas ajenas.

En este mismo marco, la psicóloga María Rodríguez Vidal coincidió con la experta en terapia familiar al añadir que en la época navideña resulta cada vez más importante establecer límites claros para evitar conversaciones e interrogatorios intrusivos durante las reuniones familiares, de trabajo o entre amistades.

Rodríguez Vidal, también sexóloga, explicó que las expectativas y comentarios familiares, como las preguntas sobre relaciones o planes futuros, pueden ejercer una presión significativa, especialmente en contextos culturales como el latino, donde el énfasis en la familia y la vida en pareja es pronunciado.

Estas dinámicas, según Rodríguez Vidal, pueden desencadenar sentimientos de insuficiencia o vergüenza en quienes no cumplen con estas expectativas, impactando su autoestima y percepción personal.

Destacó que esta presión no solo es universal, sino que en la cultura latina tiende a intensificarse debido a ideales tradicionales sobre el rol del matrimonio y la familia. Subrayó cómo comentarios aparentemente inofensivos, como los chistes: “¿El novio o la novia para cuándo?”, pueden herir profundamente a las personas, especialmente si atraviesan rupturas recientes o no desean compartir detalles de su vida privada.

Asimismo, Martínez Geigel señaló que, según la literatura científica, el 47% de los solteros consideran la Navidad como un periodo particularmente estresante, incluso más que la búsqueda de regalos. Estas presiones se ven amplificadas entre los millennials y mujeres, quienes enfrentan expectativas sociales sobre relaciones, éxito profesional y roles familiares.

Por este motivo, ambas expertas opinaron que la clave para sobrellevar estas presiones reside en el autocuidado y en estrategias que fomenten el bienestar emocional. Para ello, Martínez Geigel, sugirió reflexionar sobre los sentimientos propios y cuestionar si la tristeza surge de la soltería o de las expectativas ajenas. Subrayó que es importante no tomar decisiones apresuradas, como buscar compañía solo por evitar la soledad, y valoró la soltería como un estilo de vida igualmente válido y enriquecedor.

Mientras, Rodríguez Vidal insistió en establecer límites claros sobre los temas de conversación que están dispuestos a abordar. Recomendó respuestas neutrales y directas, como mencionar que están enfocados en otros aspectos de su vida, o simplemente expresar con claridad que no desean hablar del tema. También aconsejó evaluar si asistir a ciertos eventos es lo mejor para el bienestar emocional, y considerar opciones alternativas como celebraciones con amistades o actividades independientes que resalten el autocuidado.

En cuanto a estrategias específicas para manejar esta situación en la Navidad, Martínez Geigel propuso ajustar las expectativas y también sugirió reconsiderar si asistir a reuniones donde podrían surgir preguntas incómodas. “Es válido preguntarse si realmente quiero estar ahí o prefiero hacer algo diferente que me haga sentir bien”, puntualizó. Para quienes decidan asistir, sugirió prepararse para manejar posibles cuestionamientos de forma calmada, sin sentirse obligados a responder.

En un estudio de la experta de género y catedrática del Departamento de Turismo en la Universidad Ártica de Noruega, Bente Heimtun, examinó las experiencias vacacionales de mujeres solteras de mediana edad entre 2004 y 2016. Observó que muchas mujeres preferían viajar con amigas o unirse a guías grupales, ya que esto les proporcionaba un sentido de inclusión y protección frente a miradas sociales y sexualizadas. 

Algunas, sin embargo, experimentaron conflictos en sus vacaciones debido a diferencias en control y expectativas, tal como señalaron las expertas entrevistadas por este medio. En cuanto a los viajes a solas, aunque muchas evitaban viajar solas por la percepción de «soledad pública», algunas valoraban la independencia que estos ofrecían, mencionó Heimtun.

¿Qué hacer en Navidad si estas soltero o soltera?

Asimismo, Martinez Geigel animó a las personas solteras a ser creativas y a establecer nuevas tradiciones durante la Navidad. Esto podría incluir decorar el hogar a gusto personal, organizar encuentros con otros amigos solteros o planear actividades significativas como cenas en grupo en fechas clave. También, marcó la importancia de evitar conductas autodestructivas, como el consumo excesivo de alcohol y, en cambio, priorizar hábitos saludables, como la meditación, el ejercicio y una buena alimentación.

Enfatizó que aprender a disfrutar la propia compañía en la Navidad es fundamental. “La soledad no define a nadie, y la soltería puede ser una decisión personal. Es importante tratarnos con compasión y suavidad al respecto”, concluyó. La Navidad, por tanto, puede convertirse en una oportunidad para reforzar el amor propio y cultivar relaciones significativas sin sucumbir a las expectativas externas.

Finalmente, Rodríguez abogó por un cambio cultural que valore y respete la diversidad de decisiones de vida, promoviendo espacios familiares donde las elecciones personales no sean objeto de juicio. Así, las personas pueden sentirse más libres de disfrutar las festividades sin temor a presiones o expectativas externas.