Los suplementos naturales para la menopausia están diseñados primordialmente para proporcionar alivio a los síntomas que trae consigo esta etapa.
A pesar de que los productos suelen contener una combinación de hierbas y extractos naturales que ayudan a normalizar los niveles de hormonas, la eficacia de estos puede variar en las mujeres debido a ciertos factores, según expertas entrevistadas por Es Mental.
La doctora María Bonnin, ginecóloga, indicó que, al hablar de suplementos para la menopausia, se deberían primero dividir entre los síntomas manifestados en la mujer.
“Hay literatura que demuestra que ayudan principalmente a los síntomas vasomotores”, sostuvo.
Bonnin habló que, si se trata de trabajar la sintomatología relacionada al cansancio que trae la menopausia, se puede manejar con suplementos que ayuden a mantener la energía activa, como las vitaminas, entre otros.
Cuando se trata de manejar los síntomas vasomotores, tales como los sofocones o hot flashes, ahí es donde las hierbas pueden ayudar con estos, explicó.
“Si queremos tratar la ansiedad, por ejemplo, los cambios en el estado de ánimo, hay otra serie de suplementos que se sabe que ayudan para eso. El Magnolia Bark es uno de ellos”, ejemplificó.
En concordancia, la doctora Roschia Vargas, especialista en medicina de familia, destacó que el uso de estos suplementos dependerá del tipo de paciente y su necesidad.
Con la menopausia lo primero a tratar es la sintomatología, aseguraron ambas. Particularmente, Vargas afirmó que al tratar estos con reemplazo hormonal, se desea ayudar a estas pacientes a que en la postmenopausia tengan un riesgo más disminuido a progresar con fracturas de caderas, tener cambios cognitivos o cambios cardiovasculares.
Al tratarse de pacientes que no desean reemplazo hormonal, pues desean suplementos naturales, sí les pueden funcionar para tratar los síntomas. Sin embargo debe ir acompañado de un buen estilo de vida, dietas y laboratorios al día. “La paciente tiene que ser consistente y poner de su parte”.
Todos los suplementos, al igual que las vitaminas, no son regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), según la especialista. “Entonces, no todo lo que compras tiene lo que dice el “label” que tienen, o la cantidad que dice, y por eso quizás cuando uno ve distintas marcas de suplementos o vitaminas, unas son más económicas que otras”.
Y es por ello, que si como paciente va a comprar un suplemento, será vital que se consiga una línea confiable.
“Definitivamente tienen su rol y, pues yo lo recomiendo para pacientes que no utilizan hormonas, que no pueden utilizar hormonas o que simplemente no quieren utilizarlas, pues los suplementos son una opción para tratar esos síntomas”.
En su práctica, trabaja el método de reemplazo hormonal, pues es mucho más sencillo ir a la raíz del problema y devolver sus hormonas va a mejorar los síntomas, incluso mucho más que los suplementos, además de tener ventajas a largo plazo.
Si bien, en algunos casos los suplementos funcionan por sí solos, sería más recomendable combinarlo con un estilo de vida más saludable.
Por ejemplo, de tratarse de una paciente con pocos hot flashes, Bonnin sostuvo que podría utilizar un buen suplemento. Pero, en el caso de aquellas pacientes que tienen sofocones en cada hora, y que les afecta emocionalmente, realmente será difícil controlarlo con un suplemento de hierbas.
En estos casos la pacientes necesitarán algo más, sea un medicamento para el sistema vasomotor o estrógeno que es el principal, aseguró.
Indicó que en su práctica también utiliza los suplementos, además de hormonas. Mencionó que, por ejemplo, el tumeric se utiliza en pacientes con mucho dolor e inflamación. Igualmente, recomienda vitaminas, probióticos o magnesio, y la melatonina para quienes tengan problemas para conciliar el sueño.
“Como la menopausia envuelve muchos síntomas, pues con los suplementos podemos tratar los síntomas un poquito más individual, que quizás con la hormona abarcamos todo y como quiera necesitemos algo más, pero básicamente lo podemos tratar más global”, sostuvo.
La especialista afirmó que aquellos pacientes que deciden irse por la ruta de utilizar los suplementos deben de orientarse, acudir a su médico y saber dónde comprarán los productos.
Algunos de los suplementos más comunes
Según un artículo dedicado al tema, entre los suplementos más comunes y recomendables se encuentran:
- Dong Quai: un estudio sostiene que su raíz trata los dolores, mejora la circulación y protege los huesos.
- Wild Yam: este suplemento aporta proteínas, carbohidratos, fibra, antioxidantes, vitamina C, vitamina B1, vitamina A, hierro, fósforo, magnesio, cobre, etc.
- Melatonina: durante la menopausia, el insomnio es uno de los síntomas más comunes, dado que la melatonina disminuye.
- Black Cohosh: este en particular se une a los receptores opioides del organismo, lo que le confiere un efecto analgésico. Se utiliza para reducir los dolores musculares y corporales asociados a la menopausia, la perimenopausia y la posmenopausia.
- Magnesio: este particular por ejemplo, fortalece los huesos y articulaciones, entre otros beneficios.
Recomendaciones
Si bien, cada día se popularizan más estos productos con promesas que no en todos los casos son ciertas, por ello, la especialista en ginecología recomienda que:
- Visiten a su médico: la especialista recomienda que visiten a un ginecólogo que trate a pacientes con menopausia para que se orienten de los productos hormonales y no hormonales.
- Monitorea tus síntomas: a veces hay muchos síntomas relacionados a esta etapa de la vida, pero la paciente no se da cuenta.
- Busca suplementos de una entidad confiable.
“Hoy día el tema de la pre menopausia, menopausia y postmenopausia, los cambios, en las mujeres esta bien sonado, o sea que ahora mismo no es momento para que una mujer se sienta incómoda en hablar eso con su médico”, con esto Vargas expuso como vital el conversar esto con un profesional de la salud de su confianza.
Recomendó además que en caso de comenzar a utilizar suplementos lo haga de la mano y con el permiso de un especialista, pues pueden verse cambios tanto positivos como negativos.






