Con miras a atender la población de mujeres dominicanas en Puerto Rico, en especial aquellas que sufren estrés postraumático tras el tráfico humano y explotación sexual, tres estudiantes de la Universidad Albizu dieron a conocer los beneficios de la aplicación de la Terapia por Exposición Narrativa (TEN) como una de las estrategias terapéuticas para atender el trauma.
La TEN implica escribir, durante aproximadamente 20 minutos y acompañada de una terapeuta, todos los sucesos traumáticos que la persona haya experimentado – como es el tráfico humano y la explotación sexual, en el caso de su estudio-, explicó la investigadora Isabel Pérez Torres, en entrevista con Es Mental durante la 40 edición del Congreso Interamericano de Psicología celebrada entre el 14 y 18 de julio.
“La terapia, en su función, es una parte de cómo se pueden expresar sin tener que decirle a otra persona lo que pasó en su vida, ya que se pueden sentir vulnerables al hablar con otra persona de ese mismo suceso”, añadió Pérez Torres.
Según la investigadora, se ha probado mediante estudios clínicos que la escritura es una forma de terapia beneficiosa debido a que reduce los niveles de cortisol y beneficia la salud mental en general.
De acuerdo a la revisión de literatura que condujeron durante el estudio, la TEN ha logrado beneficios como la disminución significativa de síntomas del estrés postraumático y ayuda a fomentar la resiliencia y la esperanza en las pacientes.
Otros hallazgos de su investigación afirman que, en un estudio realizado en 2021, una muestra de 25 sobrevivientes de trata humana, de las que el 80% eran mujeres, lograron una reducción significativa en la depresión y ansiedad.
Igualmente un estudio realizado en 2020 y otro en 2022, demostraron que las mujeres negras que realizaron la TEN, presentaron mayor resiliencia, control sobre sus vidas, disminución de la disociación, pero demostraron una mayor intensidad emocional durante la terapia.
“Yo estoy trabajando con una población vulnerable y mayormente mujeres y por lo que han expresado, es beneficioso para ellas mismas poder liberarse de un peso que antes no podían liberarse y lo llevan cargando por mucho tiempo”, anotó Pérez Torres.
“Da una perspectiva de ver su propia historia desde tercera persona, como si fuera una historia que estás leyendo y escribiendo a la vez, y puede resignificar esas experiencias traumáticas de una persona que en ese momento del trauma no tenía las herramientas para enfrentar ese evento que ahora sí ha desarrollado”, apuntó Alaira Lourido Corretjer.
Según Isabel Pérez Torres, cerca del 50% de la trata humana en el mundo está vinculada a la explotación sexual, sin embargo, las tres investigadoras coincidieron en que las estadísticas relacionadas a la trata humana son escasas, especialmente en Puerto Rico.
En el caso de las mujeres latinas, las estadísticas aún son más escuetas y aseguraron que en el país la única información que lograron recopilar para su investigación proviene del Ricky Martin Foundation.
“Esta investigación es más para visibilizar que hay muy poca investigación, que hay que trabajar, hay que investigar y aplicar al final; porque que no se investigue, no significa que no esté pasando. La meta de nuestra investigación fue visibilizar esta población que no se está encontrando investigación al respecto”, señaló Naomi Colón Vázquez.
Según las estudiantes e investigadoras de la Universidad Carlos Albizu, la trata humana y la explotación sexual causan un trauma severo en las personas que lo sufren, por lo que consideran trascendental que se logren más investigaciones dentro del ámbito de la psicología que busquen formas eficaces de terapia para aquellas que lo sufren.
De igual forma, Pérez Torres vislumbra que obtener estadísticas especializadas en trata humana y explotación sexual se hará más difícil debido a las recientes censuras y suspensiones de investigaciones por tratarse de temas relacionados a mujeres, inmigrantes y diversidad.
Pérez Torres afirmó, durante la presentación de la investigación, que la trata humana está arraigada a la pobreza y a sectores desventajados de la sociedad y también destacó que en Puerto Rico está vinculada a la población de inmigrantes que llegan al archipiélago.
De igual forma, las tres investigadoras coincidieron en que el riesgo de deportaciones es un factor que aumenta la incidencia de trata humana en el país debido a que las mujeres inmigrantes pueden sentir miedo de denunciar abusos contra ellas por temor de ser deportadas del país, si lo denuncian a autoridades gubernamentales.
Como parte de los hallazgos de la revisión de literatura, Lourido Corretjer aseguró que las políticas públicas y leyes que tipifiquen la trata humana son escasas.
“Lo que queremos lograr (con la investigación) es que se de ese movimiento para que puedan empezar a darse esas investigaciones y visibilicen esa población, porque con los tiempos que estamos pasando, creo que se va a reducir mucho la ayuda en cuanto a esa población”, sostuvo Pérez Torres.






