La psiquiatra Theresa Miskimen Rivera, nacida y criada y educada en Puerto Rico, se acaba de convertir en la primera mujer puertorriqueña en presidir la organización médica más antigua de Estados Unidos: la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés). Y está asumiendo la gestión con un enfoque claro de prioridades inclusivas, integrativas y colaborativas en beneficio de los pacientes.

Criada en el barrio Miradero de Mayagüez, cursó su bachillerato en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, y sus estudios en medicina en el Recinto de Ciencias Médicas, Miskimen Rivera se interesó por la psiquiatría y se mudó a Nueva Jersey para realizar la residencia en Rutgers Medical School.

Durante los primeros seis meses de su residencia, la hoy presidenta de la APA ingresó en la Sociedad Psiquiátrica de Nueva Jersey, cosa que la motivó también a ingresar en la organización que hoy preside. 

“La práctica de la medicina, no importa donde tu estés, no importa si es psiquiatría, si es interna, es una práctica que es muy sacrificada, pero a la vez es de las cosas que más me llena a mi como individua; porque puedo usar mi conocimiento y mi empatía para ayudar a otros que no tienen los mismos recursos o tienen dificultades que, uno ayudándolos a ellos el paciente mejora, no hay cosa mejor para mí”, sinceró Miskimen Rivera en entrevista con Es Mental

Desde el 1990 hasta el presente, la mayagüezana ocupó posiciones altas dentro de la APA, convirtiéndose en la primera latina portavoz de la asamblea de la organización, representante del área 3 (que recoge los distritos de la costa este de Estados Unidos). 

“A través de todos esos años lo que yo me di cuenta es que a mí me gustaba mucho trabajar con la organización, porque la organización tiene mucha labor en cuanto a aumentar la educación, no solamente en nuestra misma profesión, sino que cómo podemos llevar educación de salud mental a pacientes, familiares, cómo podemos trabajar con la fundación americana que también lleva servicio gratis a la comunidad”, aseguró.

Como presidenta, uno de los enfoques primordiales que se ha propuesto es atender la falta de profesionales de la salud mental en Estados Unidos.

Según datos ofrecidos por Luis Meléndez Cintrón, durante la Cumbre de Salud Mental 2025, en la cual Miskimen Rivera también participó, en Puerto Rico hay aproximadamente dos psiquiatras por cada 100,000 habitantes y el 37% de los municipios no cuenta con uno. Además, asegura que la mayor concentración de psiquiatras se encuentra en el área metropolitana, dejando las áreas rurales desprovistas de profesionales de la salud mental.

“Hay muchas opciones de cómo mejorar ese acceso. Una de las opciones que yo estoy promoviendo es lo que se llama collaborative care model y eso es una de las formas de integración de salud física y mental donde tu tienes un psiquiatra que colabora con un médico primario y un manejador del caso médico”, apuntó.

Según la psiquiatra, esta forma de colaboración entre los médicos permite que a través del tiempo se realicen exámenes de la salud emocional, uso de sustancias controladas, entre otras, para dar continuidad a los diversos tratamientos propuestos por los médicos.

Miskimen Rivera apunta a que los tres pilares que ella quiere promover durante su presidencia son: el acceso, la educación y la colaboración entre los profesionales de la salud mental y los pacientes. 

Uno de los proyectos que considera más importante dentro de la organización es el lanzamiento hace dos años de la página web lasaludmental.org.

“Lasaludmental.org es una página web donde nosotros tenemos información bicultural y bilingüe, no solamente para pacientes, sino también para gente que ofrece servicios, para familiares de pacientes que están recibiendo servicios, tiene exámenes, tiene quizzes, vídeos, cuáles son los síntomas de insomnio, cuáles son los síntomas de depresión, que significa tener ansiedad, hay muchísimo”, señaló.

Theresa Miskimen Rivera abunda sobre la salud mental en la Isla

“La violencia es un issue y una de las cosas que como organización estamos muy concientizados es que principalmente cuando ves violencia en los niños, muchas veces las personas piensan: ‘Él va a madurar’. Lo que nosotros estamos buscando, no importa si eres niño o un adulto, es que si hay un problema de comportamiento, que busquen ayuda”, sostuvo. 

“Lo primero que tienen que hacer es buscar una persona cualificada para hacer una evaluación completa para ver cuál es la raíz de ese problema de comportamiento violento. Lo segundo importante que te voy a decir es: que hay ciertas maneras de disminuir la violencia y entre ellas hay que expandir los programas de educación a padres para evitar maltrato; hay que expandir programas para evitar la violencia doméstica; hay que expandir programas para prevenir la violencia sexual y hay que entender que la pobreza extrema es un riesgo y exacerba la violencia”, añadió.

La presidenta de la APA aseguró que ninguna de las propuestas para atender los problemas de salud mental se puede lograr si no se crea un ambiente colaborativo entre las diferentes profesiones de la salud mental. 

“Por eso estamos aquí, como organización, como representante de la organización trabajamos en cómo seguir colaborando y enfrentar esos problemas que se están viendo”, concluyó.