Tiene rol en múltiples procesos del organismo, como el estado de ánimo, regulación del metabolismo y la memoria, la frecuencia cardíaca, el periodo menstrual y hasta la calidad del piel y pelo en una persona. Se trata de la glándula tiroides y por sus numerosas funciones es importante su correcto funcionamiento. Sin embargo, cuando esto no ocurre, las personas se exponen a enfermedades de la tiroides.
Cuando la glándula, que es pequeña, se sitúa en el cuello y tiene forma de mariposa, no trabaja adecuadamente, una persona puede experimentar algunas de las condiciones relacionadas a la tiroides.
Se sabe que, en Puerto Rico, la prevalencia de éstas es hasta de un 20 por ciento entre la población.
El hipotiroidismo o tiroides vago, como también es llamado, es el más afecta a los ciudadanos en el archipiélago. Según la doctora Leticia Hernández Dávila, endocrinóloga y expresidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología, puede ser causado por diferentes factores, como la insuficiencia de yodo o la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune en la que anticuerpos atacan el sistema de una persona.
En otras personas, puede ocurrir también tras recibir el tratamiento de radioyodo, empleado para manejar el hipertiroidismo, otras de las condiciones de la tiroides.
Existen, asimismo, ciertos medicamentos que podrían aumentar el riesgo a desarrollarlo.
“Lo que ocurre es que nuestro tiroides funciona por debajo de lo normal o no lo tenemos y, por ende, no tenemos esa hormona necesaria para que nuestro cuerpo funcione”, explicó Hernández Dávila.
Los síntomas suelen manifestarse con cambios repentinos del estado emocional, concentración pobre, aumento de peso de hasta 5 libras, corazón más lento, frío, estreñimiento piel y pelo quebradizo; cansancio y, en la mujer, periodos menstruales abundantes y/o infertilidad.
“Hay condiciones médicas que podrían desarrollarse como consecuencia de un hipotiroidismo que no ha sido tratado, por ejemplo, subir los niveles de colesterol malo, presión elevada, resistencia a insulina y depresión”, detalló.
Son, precisamente, estas señales las que se toman en consideración a la hora de un diagnóstico. Un especialista indaga sobre el historial de condiciones, luego palpa la glándula tiroides y presta atención a la textura del cabello, de las uñas y los latidos del corazón y, posteriormente, se hace el reflejo aquiliano. Este suele ser más lento en personas con la enfermedad.
Una vez el médico sospecha que podría tratarse de la glándula tiroides, se realizan pruebas de sangre de la hormona estimulante del tiroides o TSH.
Por otro lado, entre estas enfermedades también está el hipertiroidismo, el cual se suele presentar con síntomas como irritabilidad, calor excesivo, temblores y palpitaciones, que hacen aparición -en ocasiones- antes de conciliar el sueño.
Tiene un proceso de diagnóstico similar, aunque también se toma en consideración los niveles de TSH, T3 (hormona triyodotironina) y T4 (hormona tiroxina).
Otra particularidad es que los pacientes suelen tener ojos saltones o lo que se conoce como exoftalmía.
“Es una manifestación que puede verse en aquellos pacientes que tienen hipertiroidismo por una causa autoinmune, lo que llamamos la enfermedad de Graves”, señaló la endocrinóloga.
“Otra causa, además, de enfermedad de Graves, pueden ser nódulos tóxicos, que están produciendo hormonas de más”, agregó.
Existe, además, el cáncer de tiroides, que ocurre cuando hay una alteración en la genética de los nódulos, cuyo crecimiento sobrepasa la normalidad.
Otros tipos de cáncer son: papilar de tiroide, medular de tiroide y anaplásico. Los mismos se detectan a través de estudios.
Tratamiento para las condiciones de la tiroides
Pero ¿existen tratamientos? En la actualidad existen opciones para el tratamiento de estas enfermedades, como lo es la farmacología, radioyodo y/o cirugía.
En el caso de hipertiroidismo, se reemplaza la hormona deficiente con medicamentos que la proveen. Se emplea, según el peso del paciente.
Mientras que, en el hipotiroidismo, para tratarlo no deben darse interrupciones, pues la enfermedad de Hashimoto provoca un daño significativo.
“Para el tratamiento de hormona tiroidea debemos seguir unas recomendaciones específicas de cómo se debe tomar la hormona y no debemos hacer cambios en el tratamiento sin consultar a nuestro médico”, comentó Hernández Dávila.
Aclaró que, sobre el tema de los nódulos, un 90 por ciento de estos suelen ser benignos y, por tanto, no es necesaria una cirugía, a menos que resulten ser lo contrario; como lo es el cáncer.
Si surgen problemas en el tragado o la respiración, podría ser una alternativa.
En cuanto a la población pediátrica, recalcó que desde el nacimiento de un niño se pueden hacer pruebas de detección, especialmente en hipotiroidismo, ya que si no se trata puede traer problemas neurológicos, neurodesarrollo y cognitivos.
“Hay niños que pueden tener hipotiroidismo congénito, así que es importante que se ofrezca tratamiento lo antes posible”, afirmó.
Finalmente, recordó que la tiroides tiene una función importante en el bienestar de una persona, por lo que no recurrir a tratamiento adecuado y/o no descubrir alguna enfermedad relacionada, puede empeorar condiciones existentes, como la diabetes.




![Barreras de acceso para la atención de la salud mental [Columna] salud mental](https://www.esmental.com/wp-content/uploads/2026/09/shutterstock_2697570473-218x150.jpg)
