La tragedia del asesinato de una octogenaria presuntamente a manos de su hijo ha levantado nuevamente la alerta sobre la crisis en los servicios de salud mental que hay en Puerto Rico, que incluye la escasez de profesionales y la falta de seguimiento a los pacientes.

A juicio del psicólogo Johnny Rullán, director ejecutivo de la organización Somos Más, que forma parte de la recién creada Comisión por la Salud Mental, este incidente, donde Manuel Ángel García Torres, de 53 años y paciente de salud mental, alegadamente asesinó a su madre Yolanda Torres Rivera, de 87 años, en su residencia en Caguas es uno que se pudo haber evitado.

“La peor parte es precisamente eso de que este tipo de tragedia se puede prevenir mediante el protocolo de evaluación de riesgo que tenemos los proveedores de salud mental, bien sea psiquiatra, psicólogo, trabajador social, consejero. Siempre hay un proceso de monitorear y evaluar en cada cita la peligrosidad, bien sea de hacerse daño a uno mismo, de hacerle daño a otra persona, como en este caso a un familiar, o a la propiedad. Y ante cualquier sospecha, hay un plan de acción de seguimiento muy de cerca, muy seguido, y de referido a la agencia, ya sea Policía, Departamento de la Familia o a un hospital psiquiátrico, como lo sería la Ley 408”, sostuvo Rullán.

Dijo que este caso es uno donde claramente no hubo el seguimiento o monitoreo suficiente debido a varios factores. 

“Por un lado, hay que reconocer el estigma que hay en Puerto Rico con relación a recibir ayuda psicoterapéutica. Puede ser que este hombre tenía una cita pautada y no fue porque él quizás no cree en ese servicio, hay resistencia, que puede, de alguna forma, estar enraizada en ese estigma. No lo sabemos”, sostuvo.

Según se desprende del informe policial, la querellante (hija de la víctima) llegó a la residencia a buscar a su hermano para llevarlo a una cita médica y al tocar la puerta nadie le contestó, por lo que procedió a llamar al 9-1-1. Cuando la Policía forzó la entrada a la residencia encontró a la mujer muerta, con heridas de arma blanca, y a García Torres quien fue arrestado. El hombre había sido reportado desaparecido por sus familiares el 29 de marzo y había sido localizado un día después.

La importancia de la continuidad de los servicios para evitar una tragedia

Agregó que, por otro lado, a veces puede ser que la persona quiera recibir el servicio, sin embargo, las citas con profesionales de la salud son pospuestas por semanas y a veces meses, y no hay un seguimiento más continuo y de cerca con el paciente. 

De acuerdo a datos compartidos por la Coalición por la Salud Mental, solo existen 224 psiquiatras licenciados en Puerto Rico (Colegio de Médicos Cirujanos, 2024), lo cual se traduce a un máximo de un psiquiatra por cada 3,500 adultos con trastorno de salud mental (Canino, 2016) (OMS, 2022).

Rullán mencionó que debido a la escasez de estos profesionales, los que ejercen están viendo una cantidad de pacientes abrumadora y que solo tienen 15 minutos para ofrecerle a cada paciente. 

Por otro lado, mencionó que muchas veces hay personas que reciben su primer diagnóstico psiquiátrico o de trastorno de salud mental dentro del hospital psiquiátrico, luego de ser ingresados por la Ley 408.

De enero al 31 de marzo de 2024, el Programa de Asistencia Legal en Procesos de Salud Mental de la Sociedad para Asistencia Legal tiene activos 2,504 casos, indicó el licenciado Ferdinand López Colón, coordinador del programa. Sin embargo, en los tribunales hay muchos más casos porque hay casos que llevan otros abogados y otras organizaciones sin fines de lucro.

Rullán aseguró que en Puerto Rico, dado al estigma, muchas personas con algún trastorno de salud mental no son diagnosticadas porque nunca acuden a recibir servicio. Eso es algo común, aseguró.

“No hemos comprendido que en Puerto Rico y en el mundo es normal padecer de síntomas de salud mental, es parte de la condición humana”, sostuvo.

Agregó que luego del huracán María uno en cada cuatro personas, como mínimo, padece un trastorno de salud mental, una cifra conservadora, según él, porque pudiese ser mayor tras todos los eventos posteriores que han afectado a los puertorriqueños.

Según el informe de la Policía, en el 2022 García Torres había sido arrestado por maltrato hacia su madre. Sin embargo, en el 2023 ésta pidió que se retiraran los cargos contra su hijo. En el 2022, se le habían ocupado dos armas de fuego para las que tenía licencia.

“Ahí lo importante es reconocer la seriedad de cualquier historial de maltrato y que quien maltrata, obviamente tiene una mayor probabilidad de reincidir y de volver a maltratar en el futuro. Y eso se ve con cualquier conducta de riesgo, ya sea consumo de sustancias, maltrato, abuso, violencia, criminalidad. Siempre que eso está en el historial, uno da por sentado que es más probable que vuelva a suceder. Por eso es la necesidad de mantener el monitoreo, la supervisión, el contacto con ese caso”, sostuvo Rullán.

Agregó que la agencia pertinente debe hacer un seguimiento de los casos.

“No nos podemos dormir ni confiar, y mucho menos con la crisis que tenemos en Puerto Rico, donde la salud mental está en su peor momento en la historia de Puerto Rico”, sostuvo.

Dijo que el seguimiento también debe darse a los pacientes de salud mental luego de, incluso, haberlos dado de alta.

“Ese seguimiento y monitoreo de riesgo es crucial y tenemos que ser profesionales y responsables y éticos con eso, porque si no van a pasar estas mismas tragedias”, puntualizó.

Por su parte, la doctora Monserrate Allende Santos, coordinadora de la Línea PAS de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), dijo a Es Mental que es importante que cuando una madre o padre haga una denuncia en contra de un hijo, como lo hizo Torres Rivera en el 2022, reciba apoyo y consejería.

Indicó que en la Línea PAS también ayudan a las personas con orientación sobre herramientas como la Ley 408 y luego los acompañan durante el proceso. 

Dijo que cuando los padres se sienten culpables por pedir la aplicación de esta ley, en la Línea PAS trabajan “para que se sientan empoderados y entiendan que están obrando a favor de su hijo”. 

Por otro lado, Allende Santos aseguró que a través de la Línea PAS se hace la coordinación necesaria para que los pacientes que necesitan una cita con un profesional de la salud mental la puedan tener en menos tiempo. Mientras llega el día de la cita y la persona se puede integrar a un tratamiento, le ofrecen los primeros auxilios por medio de la Línea, concluyó.