Lo que comenzó como una decisión personal para erradicar la explotación de los animales y el planeta a través de un estilo de vida vegano, hoy se ha convertido en el corazón del emprendimiento de la creadora de contenido y asesora de imagen sostenible Gabriela Rocafort. 

Con 27 años, la puertorriqueña está transformando la industria de la moda y belleza a través de su plataforma Vegan in Heels, creada en el 2018 y en la que desde entonces educa sobre el impacto ambiental, animal y las prácticas inhumanas que muchas veces esconde la llamada moda rápida o fast fashion, y cuáles son las alternativas que tienen los consumidores a su disposición para ser más conscientes, como lo es la moda ética.

“La moda ética es la moda que se ha hecho siendo respetuosa con el medioambiente, los seres humanos que trabajan con la moda, las comunidades relacionadas y los animales. Esa moda que se hace con prácticas de producción sostenibles, que no tienen grandes repercusiones en el medioambiente, con materiales ecoconsientes y mano de obra bien pagada y justa’’, contó en entrevista con Es Mental

Rocafort, quien es vegana desde el 2016, explicó que la huella ambiental podría reducirse al entender que también esta industria tiene efectos sobre el planeta. Tal como lo es la tendencia fast fashion, la que, de igual modo, ha creado una sobreproducción y un sobreconsumo de productos y prendas para vestir, y es hoy una notable referencia en la explotación de los recursos. 

Según un informe de La Fundación Ellen MacArthur, en pos de la moda circular (que busca romper patrones tradicionales de compra y desecho de la ropa y promueve el uso consciente), “cada segundo, el equivalente a un camión de basura cargado de ropa, se quema o se entierra en un vertedero’’

La fundación señala, además, que no es un secreto que la industria textil depende de recursos no renovables, que incluyen el aceite para producir las fibras sintéticas, los fertilizantes para cultivar el algodón, los productos químicos para darle color a las fibras, entre otros.  

Como respuesta a esto y otras tantas acciones cotidianas, Rocafort asesora sobre opciones minimalistas, que significa tener un guardarropa reducido sin perder el lado fashion y sacando su máximo provecho. 

“Se trata de: menos es más. Utilizar menos piezas tratando, en la medida que sea posible, cuidarla, saber combinarla y disfrutarla, pero con consciencia. Estirar esa vida útil de la pieza lo más que se pueda para que se tarde en llegar al vertedero’’, sostuvo.

Pero, además la consultora promueve la reinvención del armario con compras amigables con el planeta, como lo es el apoyo a tiendas de segunda mano

“Lo más que hay que recalcar de la moda de segunda mano es que es una de las mejores alternativas de moda circular. La ropa vuelve a tener la oportunidad de ser utilizada por otra persona y eso es fascinante’’, destacó. 

La gente está tomando consciencia 

Jaqueline
Jacqueline “Jackie” Méndez

Para Jacqueline “Jackie” Méndez, propietaria de un thrift shop o tienda de segunda mano, el hecho de que más personas están sumándose al movimiento a favor del planeta, representan un cambio en la mentalidad de las personas y, asimismo, una forma de transformar las ideas tradicionales de la moda

“Poco a poco la gente está tomando consciencia sobre este tema. Antes la personas, por vergüenza, no se atrevían a usarlas y ahora me dicen lo felices que están’’, manifestó esta joven amante de la moda. 

Su proyecto, que nació luego de un viaje en el 2018 y ha tenido éxito desde su primera venta, le permite a la mujer dar rienda suelta a su imaginación con divertidos retos de moda e ideas de cómo lucir las prendas. 

Y si de los famosos retos hablamos, Rocafort y Méndez se han destacado en sus respectivas cuentas de Instagram con videos en los que muestran ejemplos de cómo hacer máximo el uso de una prenda de vestir.

Un ejemplo de esto fue el Repeat & Go Challenge, creado por Rocafort en julio de este año, y al cual se sumaron personalidades como la presentadora Yizette Cifredo para demostrar que la moda ética y consciente no tiene que ser aburrida.

Aún queda mucho camino por recorrer

Para esta fanática de la comida vegana y las salidas junto a su esposo e hijas, aún queda mucho por lograr en cuanto al tema de la moda sostenible, porque el mensaje que se quiere transmitir muchas veces no es entendido correctamente.  

“Las redes sociales son maravillosas en cierto sentido, pero a la misma vez hacen que el mensaje se distorsione. Muchas veces el mensaje de sostenibilidad y la contraparte del fast fashion, se confunde y eso hace el proceso más largo. Es necesario el activismo y que nos unamos como comunidades para exigirle a los gobiernos y las industrias, que tomen decisiones a favor de esto. Hasta que eso no pase, no veremos un movimiento próspero’’, concluyó.