Transformó el discrimen y los obstáculos por ser una de las pocas mujeres electricistas en Puerto Rico, en confianza y seguridad. 

Frances T. Berrios Meléndez, nueva presidenta del Colegio de Peritos Electricistas de Puerto Rico (CPEPR), demostró que con determinación lo que parece poco probable es completamente posible con un triunfo contundente. Los nueve capítulos de la institución votaron de manera avasalladora a su favor para que lleve las riendas del gremio, uno tradicionalmente masculino.

Con o sin COVID-19, las clave para su triunfo y para obtener el voto de sus compañeros —que componen el 99% de la matrícula del CPEPR— fue confiar y estar segura de sus capacidades tanto profesionales como académicas independientemente las barreras que ha enfrentado por ser mujer.

“Yo decidí hace mucho tiempo que tengo educación, tengo el conocimiento y la experiencia, por lo que no tengo que demostrarle a nadie lo que yo puedo hacer”, expresó Berrios Meléndez.

Si bien es cierto que la pandemia la obligó a transformar su campaña justo cuando iba a mitad de camino, logró reinventarse con mensajes de WhatsApp, videos en las redes sociales y llamando activamente a  personas claves para amarrar los votos que necesitaba para alzarse con el triunfo.

Apostó a sus asociados tanto en ingeniería eléctrica como en ingeniería en instrumentación, así como su bachillerato en ingeniería industrial y una maestría en ingeniería de manufactura para modernizar y sacar del anonimato a la institución que ahora preside.

La madre de dos e hija de una familia de personas vinculadas fuertemente a la industria eléctrica mencionó que hubo personas que durante la campaña alegaron que no ganarían al ser los votantes mayormente hombres.

No obstante, recordó sus primeros años como universitaria desde el 1996 hasta 1998 para aunar fuerzas. Una de las escenas que nunca olvidó fue cuando al iniciar el semestre académico uno de sus profesores nunca le permitió hablar, aunque levantara la mano. Muchos de sus colegas de estudios tampoco la escogían para los trabajos de grupo que se realizaban en el salón de clases.

Recordó, además, cómo al comenzar a buscar empleo en la industria eléctrica no la llamaban. No era hasta que lograba asistir a una entrevista que los convencía con sus capacidades como profesional.

Ante la dificultad de encontrar empleo, solo colocaba su inicial en su resume para que no leyeran su nombre y con él supieran su género. Solo de esa manera la contratan al llamarla confundirla y pensar que su inicial correspondía a un nombre masculino como Fernando o Francisco.

Sin embargo, “no siempre fui tan segura”, dijo Berrios Meléndez. 

“En el camino es que vas viendo y vas notando que si tienes el conocimiento, porque la gente te hace dudar en algún momento”, agregó.

Cuando comenzaba en la industria, siempre tendía a explicarle a sus colegas por qué utilizaba una técnica o una herramienta en particular cuando le preguntaban dudando de sus capacidades.

Pese a que en muchas ocasiones repitió el mismo patrón de explicar, en un momento dado se detuvo y se comprometió a que no iba a dar más explicaciones a los que piensan que al ser una mujer perito electricista está menos preparada que sus colegas hombres, relató Berrios Meléndez.

“Me niego a que alguien me vea y me pregunte ‘por qué’”, puntualizó. 

“Te lo voy a decir, pero en el camino te voy a decir que es la primera y última vez que tú me preguntas a mí porque se lo digo al que sea.Si llega a ser un hombre, ¿tú le vas a preguntar lo mismo?”, cuestionó.

La mujer que venció tanto al presidente saliente como a un segundo candidato mencionó que ahora, a pesar de la pandemia, su meta es continuar con sus promesas de campaña que son digitalizar los servicios que ofrece el Colegio, establecer mayores controles fiscales, y fortalecer la educación continua para su membresía, así como descentralizar los servicios de la institución de la región metropolitana.  

Las claves, en esta ocasión, al igual que en tantos otros momentos de su vida, dijo, serán sencillamente dos: confiar y estar segura de sus capacidades académicas y profesionales como perito electricista.